Día 32 El día en que casi no se llega.

Ya por fin tengo internet. les mando lo que escribí en word mientras no podía publicarlo.

Se puede decir que el día fue positivo solo por la razón de haber llegado a Tacna cuando todo estaba dado para que no pudiera llegar.

Un chofer que había llegado a recoger a los suecos con los que hice el paseo al Titicaca me ayudo a salir de Puno (acordarse de que el GPS ya es historia). En dos minutos ya estaba claro que el arreglo de la moto no había funcionado; seguía sin fuerza y para colmos el trayecto era todo subida. No había forma de pasar de los 40km/h y dado que el trayecto era de 450km las perspectivas se veían negras. Después de una hora de camino y no haber avanzado casi nada, la moto empezó a reducir aún más su velocidad y el consumo de gasolina estaba ya al doble de lo normal, así que dado que el cambio de aceite, bujía y limpieza de filtro no funcionó yo traté de arreglarlo con mi método: pare la moto y la agarré a patadas y adivinen qué? No funcionó… Media hora después un poco desesperado decidí que de pronto no había hecho bien la tarea así que paré la moto otra vez y le di más patadas y más duras! Aunque la infantil pataleta no le hizo mucho a la moto, por lo menos disipó el mal humor de quien la manejaba.

El páramo o altiplano no terminaba nunca, es más, siempre subía hasta que la moto decidió que tenía suficiente, ya no era capaz de subir. Me bajé y la empecé a empujar (ya sin pateleta, solamente resignado) acelerándola pero ni así ella se ayudaba. Más o menos cada media hora se veía un carro; cuando la estaba empujando apareció un man en moto y hablando con él me dijo que ya la subida se acababa dentro de un “poquito” y que después como a 15 mins había un pueblo. Lo único que yo tenía que hacer era llegar al pueblo. Le quité el filtro de aire para acelerarla y esperar así que el aceite alojado en el cilindro se saliera por ahí; ensaye a montarla sin filtro y quien dijo bríos! Salió esa moto loma arriba como si estuviera en el desierto. Volví a ponerle las alforjas, salí sin filtro hacia el pueblo. Es acá donde empiezan las prioridades: que es importante y que es urgente; en mi caso lo importante era arreglar el problema del filtro de aire, pero lo urgente era gasolina, porque me iba a varar si pasaba más de 30km sin gasolina. Llegue al famoso pueblo sin nombre, resultaron ser 8 casas habitadas por gente que no hablaba español; preguntando y haciendo muchas señas llegué a una casa donde compré 2 supuestos galones servidos en jarra de agua. Una vez tanqueado, otra vez a lo importante: el filtro. Como ya el tejido que lo compone estaba tan impregnado de aceite haciendo imposible el paso de aire decidí hacerle cortes transversales con mi navaja con la esperanza que el aire pase por las rajadas sin que pasen impurezas. No funcionó. Se hicieron cortes longitudinales en las estrías del tejido ya sin importar si alguna impureza pasa. Medio funcionó.

Una hora después en un estado cercano a la histeria decidí quitar ese filtro y si el carburador se ensucia, pues que se joda! Ahí si, la moto como una bala… se llegó por fin a la muy esperada bajada del altiplano inacabable, fueron 200km a más de 4000msnm; una vez vi que todo era bajada, le volví a poner el filtro para proteger algo el carburador y no tuve problemas, es más, me le pude pasar al primer carro del día (ya era la 1!). Como todas las carreteras que van a la montaña en Perú, la bajada fue buenísima, llena de curvas, con clima más decentico y bajando, el motor no gagueó más.

Lo urgente a las 3pm era comer algo pero lo importante era la gasolina, un filtro de aire y un tornillo (me di cuenta que la suspensión trasera derecha está sin tornillo y ella solamente se sostiene por el peso de la moto – quien sabe cuánto habré andado en estas condiciones). En Moquegua busque gasolina y comida al mismo tiempo, pero por alguna extraña razón ninguna bomba tenía gasolina. Una señora me dijo que era porque estaban cambiando a la nueva gasolina todas las bombas estaban sin gasolina, así que vaya de bomba en bomba hasta que por fin se encontró una con la gasolina más cara del mundo, pero gasolina a fin de cuentas. Lo malo, ya estaba fuera de la ciudad. La comida, para la próxima; el filtro y el tornillo, para Tacna.

Solo son 2 horas hacía Tacna; los pasé ideándome como reparar el filtro, ya que es un repuesto único para este modelo, la bws, que no se comercializa sino en Colombia. Mientras pensaba enemil formas de arreglarlo sentí un golpe durísimo en la moto; mirando hacia atrás por el espejo, vi algo rebotando y una línea larguísima de aceite brotando de mi moto.

Mierda, daño catastrófico, ahora si me jodí! Mirando la moto vi que chorreaba desde el freno trasero, ahh pues si es así, me voy sin el freno y ya!, caminé hacia lo que había visto rebotar, por si era algo de la moto y resultó ser un remache que usan en los rieles de los trenes (la vía férrea pasaba 800m más adelante), vaya uno a saber cómo vino a terminar en la mitad de la carretera.

Pero el freno de atrás no funciona con una guaya? Entonces el aceite es del cárter, se acabó el paseo! Salí rápido a medir el nivel de aceite y este estaba bien. Que mierdas es lo que chorrea entonces? Ahhh el aceite de la transmisión… El remache reventó la parte del cardan por donde se suele sacar el aceite y donde está fijado el último punto de apoyo de la guaya del freno trasero. Un bloque de aluminio reventado, eso si no lo sé arreglar yo. Seguí unos kilometro hasta que me empecé a preocupar por la banda o correa. Le eché un poco de aceite de transmisión y salió de una por los agujeros (son 2). 20km después arreglo rápido: kleenex + cinta aislante + mucha fuerza en los agujeros + aceite= no me importa, hacia Tacna que solo son 100km, allá veré como arreglo eso.

En Tacna lo urgente era llegar al hostal, que afortunadamente ya lo había reservado; la entrada no fue traumática, se llegó a las 6pm después de 11 horas de viaje (cuando debieron ser 7); lo importante será arreglar mañana el cardan, conseguir el tornillo del amortiguador (que además está botando líquido), arreglar el filtro de aire, mirar como quedar aunque sea con freno trasero destemplado y conseguir un mouse para el computador, también sacó la mano. El GPS debido a los acontecimientos del día no recibió los suspiros que merecía, como los tubo el IPod cuando lo perdí, pero habrán otras ocasiones de echarlo de menos, hoy estoy demasiado cansado como para pensar en él.

Desierto por moquegua

BWS ya dañada en desierto.

Subida a 4600msnm, las plantas que se ven son más parecidas a un hongo que a una mata.

Salida de Moquegua

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Un comentario en “Día 32 El día en que casi no se llega.

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