Día 34 Tacna, y si, hubo venganza.

Aunque no dañaron la moto, me dejaron 2 horas esperando en la puerta, pues no abrieron el garaje; solo ya cuando yo estaba realmente desesperado (ya no me contestaban – recordar que tenía el celular de Iván cuando me propuso a la señora) llamé a un policía, uno de los 15 que hay por cuadra y con él fuimos a la puerta, un segundo después, milagrosamente apareció un señor con las llaves; se puso furioso conmigo y me dijo que era un desagradecido y bla bla bla, yo de respuesta 3 putazos, le tiré la plata y me fui corriendo hacia la valladera de Tacna.

En el sitio que estaba la tig master (soldador especial para aluminio) faltaba quien la sabía manejar. Me dieron el celular; en 30 minutos llego, me dijo el hombre. Yo sabía que 30 minutos significaban de verdad una hora, así que con toda paciencia lo esperé conversando con un camionero que estaba en el taller. Fuimos testigos de un robo de radio, captura del ladrón por un transeúnte, policía salvadora de un posible linchaje y como imprevisto, en vez de montar al hombre en una patrulla, lo montaron a un taxi y se fueron.

Hora y media después volví a llamar; al man se le había olvidado. En 10 minutos estoy; esperé 20 y aparece un hombre sin nariz. Este es el que necesito, si ya se tumbó la nariz es que debe tener mucha experiencia! Volteamos la moto, le quitamos los pedazos de plástico que se pudieran derretir, para mi sorpresa no uso la famosa máquina especializada, sino un soldador común y silvestre con unas barras de aluminio revestido y ya. Los cordones de soldadura dejaron muchísimo que desear, pero al parecer funcionaba. Él se fue y yo me quedé armando la moto. Solo faltaba el aceite de transmisión (80w90), que entre las 30 tiendas diferentes de lubricantes que pregunté, no lo tenían. Le eché lo que quedaba de mi tarrito (no es una tragedia porque al cardan se le echan 130ml y yo le eche mas o menos 100) y me fui para el hostal.

Saliendo al hostal revisé la moto y estaba chorreando aceite otra vez, ya no a chorros pero si goteando. Inadmisible! Otra vez para la valladera a comprar silicona; terminé con una plastilina epoxica para tapar las goteras, pero una vez desbaraté el pedazo que necesitaba resultó que una parte del empaque se había quemado y por allí estaba filtrando el aceite. Nunca se me ocurrió algo tan obvio, si uno calienta un metal, el papel se quema! Corté un trapo, lo metí al hueco y con la masa epoxica lo cubrí. Parece que quedó bien.

Ya era muy tarde y además chile es dos horas más que Perú, así que mañana salgo para Iquique, Arica se verá de pasada y el salar de Uyuni ya lo vi por fotos; muy bonito él.

Se cambió el itinerario: la visita por chile será corta, en atacama cruzo hacia argentina por el paso de jama y de allí me voy turisteando por todo el norte de argentina hasta llegar a BsAs el 28 – 29 de Diciembre.

Arco conmemorativo al señor Bolognesi y el señor Grau, los únicos que sacaron la cara por Perú en la guerra del pacifico (la perdieron)

Iglesia ppal Tacna

Alguna fiesta importante que ameritaba la disfrasada

3 farmacias seguidas

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Un comentario en “Día 34 Tacna, y si, hubo venganza.

  1. Pues Maestro, la parte del Salar de Chile dicen que es más bonita. La de Bolivia le queda muy lejos y la carretera es muy fea. Y ya verá como se va a divertir en la interminable carretera del norte de Argentina hasta Buenos Aires, en bus me tomó 30 horas.

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