Luang Prabang

No más botes, el tiempo no da. Además, aguas abajo hicieron una presa que obliga a los ocupantes del bote a bajarse y tener que tomar un tuktuk. Mi tiempo y paciencia no dan para tanto. Tomé entonces una vancita que demora 3 horas para llegar a Luang Prabang, aunque en esta ocasión se demoró cinco. Habían más ocupantes que sillas y yo, sentado en una sillita provicional, me quedé un largo rato viendo los campos de Laos, que son pobrisimos y pocos cultivos se ven. Los pueblos son polvorosos y de madera y la gente no sé de que vive… trabajarán en los pocos cultivos supongo.
Llegados a la famosa ciudad que nos recibió con unos calidos cuasi cuarenta grados, tuvimos que negociar otro tuk tuk hacia el centro pues la estacion de buses quedaba bien alejada de la ciudad y nadie queria caminar cuatro kilómetros con la mochila a espaldas en semejante calor.

Los tuk tuk son los taxistas de Laos, más que una agremiación son una verdadera mafia que, de alguna manera que desconosco, lograron convenser al gobierno que todas las estaciones de buses quedaran alejadas del centro (o pueblo) para obligar a la gente a contratarlos y poder esquilmar a los turistas o locales sin consideración alguna. Los precios van más allá de lo ridículo y, cualquier persona que esté de viaje por estas tierras debe evitarlos a toda costa a menos que sean un grupo de 5 o 6. En ese caso los precios son negociables, si como en el caso de quien esto narra, se ecuentra viajando solo, ahí lo más recomendable es hacer amigos en el bus, pues los necesitará para contratar a esos sinverguenzas (3 o 4 kilómetros a 40 grados de temperatura con mochila a cuestas no los camina nadie!)

Empecemos con la famosa ciudad que hasta ahora no hemos siquiera mencionado; Luang Prabang. Es chiquita; con el resto del día que tuve, apenas llegué de Nong Khiaw pude caminarla de extremo a extremo con un santuario incluído. Muy bonito, muy doradito, con budas al estilo indio y mosaicos hechos con espejos de colores. El calor es infernal; para escapar de él solo queda sentarse en una terracita al borde del Mekong para tomar cerveza y nadas más… lo mismo que uno haría en Magangué u Honda. Cuando se esté cansado de esa terraza su puede mover uno unos cien metros a otra terraza vecina.

La ciudad tiene un monte atrás que lo hace a uno sudar a chorros y tiene un templo en su cumbre que hace suspirar de tristeza a quien el morro subió. — Toda esta subida para ver este templito!? —. Bueno, amigo turista, lo que importa del morro no es el templo ni la gigantesca huella del budasaurio, la razón por la cual se debe subir es porque arriba se tiene una vista muy buena de la ciudad y sus campos circundantes, eso, claro está, si la niebla no los nubla, valga la redundacia, tal como me pasó a mi.

Abajo, se puede visitar un palacio real con su templo vecino y unos carruajes reales máás bien ordinariongos, pero eso sí, bien doraditos. Hechas estas visitas es obligatorioo volver a terracear mientras el sol de la tarde se va, y una vez el astro sol bien hundidito bajo la aguas del Mekong, se puede hacer compras en el mercado de la noche, que no es nada diferente a la avenida principal cerrada a los carros y repleta de ventorrillos en los que negociar precios es fácil y uno sale con la senzacion de no ser tumbado a diferencia de vietnam. Antes de renegar sobre vietnam, allá, tumbado y todo, sigue siendo mucho más barato que este país, así posean muchas más riquesas. Laos es caro para los estándares de la zona. Los hoteles en Luango Prabang son costosos. O será que ya me estoy volviendo amarrado?

 

Calles de Luang Prabang
  
Templo muy doradito
 
 
Buda tomándose una siesta
  
Un templo
 

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Muang Ngoi Neua

Lo gracioso es que lo importante para hacer en Nong khiaw es meterse a una cueva donde la gente se escondía, en aquella época, de los bombardeos gringos, subir a un morro panorámico y remar en kayak. Digo gracioso porque eso hice… pero en Muang Ngoi!. Volví a tomar el bote que me había llevado el día anterior a mi destino pero esta vez aguas abajo. En un principio ibamos a visitar una cascada pero como estamos en elecciones la gente del pueblo no nos dejó entrar… vale la pena mencionar que Laos es comunista y las elecciones no son cosas que suciten muchas pasiones, solo se puede votar por gente del miso partido y lo unico que se puede observar son unas cateleras en cada pueblo con la hoja de vida de los candidatos y unos dominos mostrando los numeros para los analfabetos. Abajo hay otras hojas carta con otras hojas de vida, esta vez de militares muy condecorados con los mismo dominos pero esta vez rojos… deben ser los candidatos a la región. 
Resumiendo, las votaciones son obligatorias y en los puentes hay retenes para no dejar ir a la gente del pueblo. 
Volviendo al relato, no nos dejaron entrar, así que seguimos rumbo a Muang Ngoi y alli fuimos a la cueva, donde todavía se ven los utensilios que usaban para sobrevivir y más arriba, en la montaña, el mirador… no esta de más aclarar que en la subida se suda a chorros; acá el invierno acaba más rápido y el calor que hace es bastante.

Visto lo visto, almorzamos en una casita de una señora sentados en el suelo y después embarcamos para otro pueblo donde tomamos los kayaks. 

Me tocó con una española lo más de antipáticca que además de no querer hablar (si ibamos a estar juntos por lo menos 3 horas, alguito había que comunicar) y que para colmos solo quería remar para un lado. Medía hora despues desertó con las suerte que la novia de un alemán lo hizo también; así que juntos, Fabian y yo, remamos con buen ritmo por una hora más hasta que vimos el puente de Nong Khiaw, ahí mismo se nos acabaron las fuerzas.

Todo el viaje fue hecho sobre el Nam Ou, o río Ou, río que no es río sino más bien un lago pues de corriente, pocón, pocón. Si se paraba de remar el kayak se quedaba en el mismo punto.

 

Vista del rio Nam Ou
  
Atardecer en Nong Khiaw
  
Nam Ou
  
La vista del viewpoint
  
Calle principal de Muang Ngoi neua
  
Emocionante campaña politica
 

Nong Khiaw

Logramos tomar el bote hacia Nong Khiaw, parte de él descenderá en Muang Ngoi y parte seguirá hasta el final, yo me incluyo en este grupo. El bote, una canoa grande con una helice puesta casi en la superficie, va por un río sin corriente. En tres puntos donde los rapidos son más bajos de lo normal, debemos bajar de él y caminar hasta un punto más adelante donde embarcamos de nuevo. Las panorámicas iniciales no son especiales, aparte de selva, se ven uno que otro grupito de bueyes con las cabezas fuera del rio, sin embargo, a medida que el barco se acerca a Muang Ngoi, unas montañas encañonan el río y la panoramica mejora. Mitad del bote baja en el primer puerto y la otra mitad tambien, hay que cambiar de barco. Buena cosa, pues en el primero (unas 4 horas) las bancas son tan bajitas (10cm de altura) que da lo mismo sentarse en el suelo, las rodillas no dan más! El nuevo bote tiene sillas de carros pero solo cuatro, los que tuvieron suerte se sentaron, los que no, entre mochilas o en el suelo les toco seguir. Atrás hay dos enfermos, adelante como se puede se sienta una familia. Al igual que en vietnam los locales no se juntan con los extranjeros, no porque ellos no quieran, sino porque los conductores los hacen ir separados. Casi siempre la distribucion es: los extranjeros atrás y los locales adelante (normalmente los extranjeros van hasta el ultimo destino y los locales se van quedando en el camino donde más de ellos entrarán) Puede que esta division se de por practicidad o para evitar que la gente del pais se contamine de los enguayabados turistas, no tengo idea.
Sigo, Nong Khiaw es lo mismo que Muang Ngoi, pero con la carretera asfaltada y más bares y guesthouses. Rapidito encuentro una. Los otros, esther y brice, unos franceses y Laura y Phil, franco canadiense, toman otros. Comida, cervezas y se acabó el día.

Bueno, me adelanto, con las cerveas me encontre con otros franceses, el hombre, ya no me acuerdo el nombre, tremendo aventurero habia cruzado el oceano haciendo boatstop y despues termino como pescador en el caribe, un paseo de envidia.

Nong Khiaw tiene tres calles, allí se encuentra todo. Las atracciones son una cueva donde se escondian de los bombardeos gringos (si en vietnam la guerra y los bombardeos fueron injustos, aquí fue un verdadero crimen! intentaron volar todos los pueblos y habitantes del norte del pais) como habían tantas cuevas, los habitantes, en general, se las arreglaron para sobrevivir, cazando animales por la noche y pasando el dia encerrados. Hay al lado del pueblo un viewpoint como lo llaman ellos en ingles, y es un morro que desde arriba se ve el rio Ou, el pueblo y las montañas. Tambien se pueden hacer paseo en kayak. Pero eso lo dejo para mañana.

 

Pasando entre bueyes los rapidos
  
La vista
  
Puerto de Muang Khua
  
Nong Khiaw
  
El bote
 

Muang Khua

Bus de 5:30 significa estar en la estación un poquito antes, para poder encontrar un puesto en el bus. A la velocidad de un rayo, si bautizamos Rayo a una mula, salimos montaña arriba para terminar nuestra primera etapa solo unos kilómetros después del pueblo, pues había que montar cajas y cajas al bus con repuestos de moto que en Lao no se encuentran. Dos kilómetros más adelante se repite la misma faena, y así dos paradas adicionales marcan el tono del viaje. Omitiendo más detalles, una hora después llegamos a nuestra verdadera primera etapa, la frontera vietnamita. El papeleo es facil, otra vez en el bus y dos kilómetros recorridos, nos detenemos en la frontera de Lao, allí la cosa en teoría es sencilla; pedir la visa on arrival, 30 dolares de costo pero depués hay que pasar ppor cuatro casillas más en las que serán pedidos dolares o kibs para pagar estampado del pasaporte, tarifa de turismo, un papel amarillo raro y por último una medición de temperatura para el ébola. En cada casilla el valor pagado, en parte, terminó en el bosillo del funcionario. Con nosotros viajaba una canadiense, a la pobre la desplumaron. Vaya uno a sber porqué, a ella le sacaron un buen monton de dinero. Ella furiosa, el resto del bus muerto de la risa.
Otra vez en bus y con una nueva estampita en el pasaporte, pasando por unas carreteras bastante malas y curveadas, hasta arrivar los primeros pueblos, allí paramos para dejar los repuestos en dos o tres locales de motos y por fin, a la misma velocidad de Rayo llegamos a nuestro destino, Muang Khua, lugar para tomar el bote que nos llevará a Muang Ngoy Neua, el destino de unos, y Nong Khiaw, el mio. Encontramos el puerto rapdito pero nos pidieron a nosotros cinco, un millón de kips. Casi 25 dolares por persona. Decidimos todos quedarnos en un albergue de madera para esperar a mañana si encontramos alguien más que nos ayude a reducir la carga monetaria del paseo. Los cuartos son más bien rústicos pero valió 3 dolares, así que ninguna queja con eso. Iba a dormir con la alemana y la canadiense pero al final terminé con un francés que es mago y que se paga su viaje haciendo magia en los pueblos. El cambio de cuarto vino con ventilador y mosquitero así que no me puedo quejar; ademas, incluye baño turco que ya utlizado se puede decir que es bastante difiícil de usar. De ñapa, una terraza que se bambolea con el viento pero que tiene una buena vista sobre el nam Ou, o el río Ou. Todo por acá pasa muy lento; al fondo se oye musica lenta, al frente se ve el “puerto” donde la carga y descarga se hace con toa la calma del caso y, si tiene que empujar la canoa que se encuentra encallada, lo hacen con bastante lentitud. Al fondo canta un gallo y pocos pajaros terminan de rellenar el fondo del ambiente.

David, el mago, hace magia a todos los Laosianos (si este gentilicio existe) y así les saca información sobre los buenos precios. Un arte bastante útil cuando uno viaja en paises que los precios son doblados o triplicados para los turistas. En fin, la vida nocturna acá termina temprano a menos que uno se haya aprovisionado de buen licor, casi siempre lao lao, el wisky de arroz que toman en a region.
Mañana será otro día.
 

El bus… parece buenno pero es una mierda
  
El hostal
  
Muang Khua
  
El cuarto
 

Hanoi – Dien Bien Phu

Dos días en un solo post pues en el primero no hice mucho y en el segundo, tampoco.

Mi tiempo hanoiero acabado en una larga espera. Debía hacer el check out a las once y salir a las 4 para la estación de buses para comprar el tiquete del bus nocturno.Debía hacerlo con esa anticipación porque la sola posibilidad de no encontrar tiquete trastocaría bastante los tiempos del viaje, o por lo menos en mi rigidez mental. Todo el día transcurrió en modo espera; sea en el hostal esperando a que fueran las cuatro; sea en la terminal de bus atendiendo con ansias las tan esperadas ocho. La terminal, bastante aburridora ella, repleta de revendoderes bastante acosadores, que además, no hacían más que gargajear en todo lado. Por estas tierras quien gargajea más duro es más macho, aunque para decir verdad, todos lo hacen; cosa que para un ser tan puro y sensible como yo, le es bastante desagradable. Creo ya haberles descrito m asco en alguna entrada de Brasil, país bastante apegado a estas extracciones de fluidos internos.

El bus es un bus normal con sillas reclinadas no reclinables aptas para vietnamitas. Una persona de 1.70 ya se ve en problemas sobre donde o como acomodar sus piernas. Abajo de la sillas reclinadas hay un espacio que yo creía para las maletas pero en verdad era para una especie de segunda clase que debe dormir en el suelo del bus. Así todo el piso del bus es una colchoneta donde hasta en el pasillo duermen los viajeros. El encargado de los tiquetes se las ve a gatas para moverse en el pasillo esquivando cuerpos para poder controlar a los pasajeros de atrás. Para los vietnamitas eso no es ningún problema; un motocito se lo hechan en cualquier hueco sin ningún complejo. Casi siempre se encuentra uno en la recepción del hostal al encargado nocturno tirado en una colchoneta en el suelo, o en el sofa de espera, o en el closet de las maletas. Es entendible que duerman en cualquier lado: los horarios laborales son al extremo abusivos (12h) y casi siempre son estudiantes con una paga que linda lo ridículo, 1.000.000 de Dongs al mes, equivalentes a 142.000 pesos o 45 us. Dicho esto, cuando digan que la guerra en colombia es por causa de la inequidad, abuso y explotacion laboral y salarios menores que el básico de supervivencia, primero vengan a estas tierras (y otras que por el blog han pasado) y verán que los colombianos se matan porque son colombianos. Hay paises muchisisisisimo más inequitativos, abusivos y restrictivos que el nuestro y sin embargo sus habitantes no roban, ni matan.
Volvamos al bus…
Me tomé dos solpidems.

EL bus

Dejamos el bus….

Dien Bien Phu
  
Mausoles por los caidos en la guerra de independencia
  
La colina A1 tal como la fotografía lo muestra
 

Dien Bien Phu me recibe a las ocho de la mañana y, como ya tenía hotel! reservado, la cosa fue sencilla. Es un pueblo pequeño y lo único que hay que ver es lo referente a la batalla del mismo nombre. Fue aquí donde los vietnamitas destrozaron a los franceses y los obligaron a dejar cochinchina para siempre (Eso tomó un tiempito pero esta fue la batalla definitiva) La colina A1, lugar del fuerte francés fue completamente arrazada, ahora lo que uno encuentra es una recontrucción de las trincheras, bunqueres y por un ladito, material militar de los franceses y gringos (siempre presentes donde hay guerras)
Cerca hay un museo de la batalla con foticos a blanco y negro y un montón de propaganda, obvio, en un país comunista, no aprovechar una victoria contundente como esta para hechar propaganda, sería un crímen. Hasta hay fotos con letreritos hablando de la humanidad del partido en las que los medicos vietnamitas atienden a los franceses y a los vietnamitas aliados con todos los cuidados y cariño que hombres afligidos necesitan… después de las fotos los fusilaron. De los dos mil franceses que capturaron solo vivieron como 180 y de los vetnamitas aliados nadie dio cuenta, lo más eguro es que no quedó ni uno. Esto tambien es comprensible, de la forma como se comportaron los franceses en estas tierras, yo personalmente ni la foto les hubiera tomado; ni hablar de los gringos. En fin, después del museo hay un puente importante en la batalla y sí, es un puente lo mas de corriente y ya. Ese fue el día… De almuerzo me tomé dos cervezas y un helado (lo más de bueno) y volví al hostal borracho a más no poder.

Hanoi II

Anoche salí con los hindus y el finlandés con los que había pasado todo el día. Me separé para visitar el teatro de títeres acuáticos y me volví a juntar con ellos en un bar. Pasada muchas cervezas y ya cansados de la fiesta decidimos volver al hostal pero en el camino nos encontramos un vietnamita borrachisimo. dos de los hindues tenian hambre y, un aleman que se nos pegó y yo, nos pedimos la última cerveza del día, o eso creíamos al menos. Pasado el tiempo nuestro ventero nos empezó a regalar wisky de arroz de una botella gigantesca ya a medias, tomados varios tragos, mientras detrás la esposa regañaba al borracho decidimos seguir nuestro camino después de que un sueco, bastante borracho también, tratando de ser cortez con los hindues, no había hecho nada más que insultar su país. 
Hoy el finlandés tuvo que ir al hospital, parece que el traguito le cayó mal. 

Volviendo al día de hoy, la turisteada fue breve porque mi viaje cambió un poco:

el viaje hasta Luang Prabang ha sido cortado en etapas… así pues ire primero a Dien Bien Phu, en la frontera con Lao y me quedaré allí un día. Ese fue el lugar donde los vietnamitas destrozaron a los franceses y se liberaron de su yugo (para caer en otro). El bus para llegar allá dura 11 horas así que el día se pierde por entero. Por un descuido reserve un hostal para el día equivocado así que tuve gastar un tiempito en internet tratando de cambiarlo. Me iba a ir con los hindus para la estación de buses y cambiar el tiquete pero ya montado en el vehiculo me tuve que bajar porque en Hanoi hay dos estaciones, no una… la mia era distinta.

Hasta el son de hoy no tengo tiquetes pues ir a la estacion y volver al hostal cuesta lo mismo que el bus a DBP, así decidí correr el riesgo y mañana después de almuerzo iré a la estacion para comprar el tiquete para esa misma noche y en bus nocturno me iré.

Después en un pueblo de Lao, llamado Muang Khua, tomaré un bote hasta Luang Prabang. Ya sé que me toca viajar en un bote solo hasta la mitad y después tomar otro. Como no tengo idea como se hace eso ni cuanto tiempo toma de pronto me toacrá dormir en el intercambio… ya les contaré si llego a mi destino o no.

 

Calles de Hanoi
  
Carcel donde los franceses torturaban a los vietnamitas
  
Cervecitas en baja resolucion
 

Hanoi I

— Hello Sir! How are you? —, grita el hombre con entusiasmo. Se hacen las respuestas protocolarias mientras las sonrisas del dependiente del hotel llenan el lobby. — Where are you going today Sir? —. Se responden todos los destinos del día con cierta ingenuidad por parte del visitante. — After Hanoi, which is you next destiny?
— Amigazo, yo sigo para Lao, Luang Prabang —, responde uno con sinceridad. — Sabés donde puedo tomar el bus para ir para allá?

— I will look for you Sir, just wait a minute —, responde el hombre sonriente como siempre. Cinco minutos después informa que el bus se toma entre 25 a 30 horas y que tendré que dormir en el bus mientras abren la frontera (esta cerrada de noche) — I can book it for you if you want —, me sugiere el hombre.

— No muchas gracias —, agradezco. — Mas bien decime donde está la estacion de bus acá en Hanoi, yo trato de arreglar las cosas por mi cuenta…

Si vieran como desaparecen las sonrisas…

***

— Hello Sir! How are you? —, grita el hombre con entusiasmo. Se hacen las respuestas protocolarias mientras las sonrisas del dependiente del hotel llenan el lobby.

— Sabés donde puedo vender mi moto?

— Off course Sir, do you want to sell it right now?

— Si es posible —, respondo exceptico.

— Wait ten minute I call my friend —, me responde super diligente, sobrecargado de sonrisas. En exactos 10 minutos llega un hombre menudito, mi posible comprador.

Después de una ardua negociación la oferta final del hombre llega a los apabullantes 110 dolares (yo la compré en 180) — Hombre, te podés ir por donde viniste —, le hago entender.

— Sir, did you sold the bike? How much did you ask for? —, pregunta el dependiente super sonriente.

— No la vendí, ofreció muy poquito.

Si vieran como desaparecieron esas sonrisas.

***

— Hello! Hello! —, me grita un hombre en una placita pública cerca del lago en Hanoi. — I´m a student, can you help me with this? —, me muestra una encuesta. 

— Porque nó —, le respondo amable. Dicho esto me voy para una esquinita a responderle su cuestionario que estaba hecho en Ho Chi Minh y se suponía que yo debería entender que se refería a Hanoi. Hecha la cosa me preparo para seguir mi camino. 

— Wait! Wait! —, insiste el hombre. Me saca un cuadernito para escribir la información: Nombre, nacionalidad, valor y un precio.

— Amigo, si lo que querés es plata, no vas a recibir un solo dong.

— No, no, no —, dice sonriente. — Just fill the blanks.

Nombre: Luciano

Nacionaliad: Colombiano

Tipo moneda: Dong

Valor: 0

Si vieran como se desapareció esa sonrisa… a esto se le añadió una seña para que me largara de allí en el acto.

***

Los vietnamitas son gente super sonriente, son realmente sinceros en el interés de uno pero en las zonas turísticas tipo Hanoi, Hoi An y equivalentes, se encontrará bastantes personajes muy interesados en el contenido de la billetera. Bueno, de eso viven. Sin embargo esto dificulta un poco saber cuando las sonrisas son sinceras o interesadas. La forma más fácil de que tipo de dependiente se tiene en el hotel (todos venden tours, pero no todos estan desesperados por tu dinero) es preguntarle por informacion sobre sitios a visitar, si no son insistentes en vender sus cosas o uno les dice que quiere hacer todo solo. Si no se nota un cambio de cara y se recibe la informacion, entonces son de confiar. Si se siente un ligero cambio en la expresion facial, entonces el hombre no es de confiar. En fin, son , en proporción, muchisimos más los personajes de buena fé que me he encontrado que los interesados solo en mi dinero.

***

La moto se la vendí a un vietnamita en un calle llena de motos por 130 dolares. La condición era que me los pagara en la moneda gringa y no Dongs. Ok, dijo el hombre y me mandó la esposa para que me pagara. Recibí en mis manos un billete de 100 que le faltaba solo un poquitico por tener a Mickey Mouse como heroe independista americano. — Mas bien pagame en Dongs —, le digo. Sobrecargado de Dongs, me consuelo con haber vendido la moto en tan solo una mañana, evitándome el estrés de ver la moto al frente del hotel sin compradores… Ya había escrito clasificados en facebook y en craiglist sin ningún resultado. Ellos eran mi esperanza, había pedido 220 por ella con la intencion de rebajar hasta 180 y recuperar todo mi dinero, pero, como nadie se apareció, al vietnamita la moto vendí. Con dinero en el bolsillo y un deber menos sali sonriente para pasear por todo Hanoi.

***

“Hello, I’m Jan. I have interest in your bike. I´m close to your hostel, are you avaible?”

Si vieran como se me desapareció la sonrisa.

Puto Murphy!

 

Notre Dame de Hanoi
  
Templo de la literatura, si no estoy mal
  
Templo de la literatura
  
Calles de Hanoi
 

Cat Ba – Hanoi

Un frío ni el berraco. Tomé una vía alterna a la autopista para llegar a Hanoi porque por esta las motos no pueden pasar. En el camino vi un lavadero de motos que aproveché para tener la motico bien titina porque mi intención es venderla una vez llegué a la ciudad. Sentado en un carton para no mojarme el culo llegue a la ultima ciudad de vietnam en este viaje, casi no encuentro el hostal, pero ya desempacado, un pequeño tour por la ciudad me demostro que la ciudad historica no es historica pero igual tiene buen ambiente.
La noche, acompañado en esta ocasión por un escocés se pasó en un bar-disco con la buena atracción de mostrarme como los asiaticos bailan… ya lo había visto en singapur, pero acá quedó más que demostrado.

La cosa es así: una persona que sabe bailar es la que se sabe muchas coreografias. Cada cancion tiene su coreografia propia, algo que complica bastante las habilidades dansisticas, pues se tendrá que conocer de memoria un sin fin de canciones con sus respectivos movimientos. Preguntandoles a las chicas que bailaban sin cezar como hacían para aprenderse todo eso, nos contaron que practicaban dos horas diarias y el sabado era el momento para aplicar lo entrenado. Yo ya había presenciado estos entrenamientos en Singapur y en Da Nang, en una en un parque, en la otra debajo de un puente. Para resumir, las niñas bailaron tres horas seguidas sin descanzo canciones de todo tipo sin repetir un solo movimiento. Todas muy sincronizaditas, siguiendo a dos que eran las más aventajadas mostraron al bar todo su repertorio hasta que los occidentales se contajiaron y, como no se sabían las coreografías, destrozaron los harmonicos movimientos (algunos bastante extraños y divertidos) 

Lo gracioso del caso es que no tienen ritmo… cuando la cancion empieza no saben como moverse pero apenas hacen el primer paso del repertorio, comienzan todas a moverse con agilidad.

 

Ferri y último recorrido en la escualida
  
Un templito en el lago de Hanoi
  
Bals callejeros patrocinados pepsi
  
Coreografia en foto oscura
 

Lang Ha Bay

Pasó ayer pero me acuerdo hoy. Lang, el dueño del hotel donde me encuentro, acaba de tener un niño y su cuñado ha venido a hacer una visita a su hermana por la feliz ocasión. Me imagino que el hombre estaba aburrido o algo porque ante la invitación para tomar cervezaz de Alan, el escoces que les esta ayudando, ahi mismo se apuntó. Dos alemanas y yo fuimos invitados al paseo y todos dijimos que si. Aparece cuñado con casco para Alan y el hombre se niega de redondo. — Vamos a caminar —, dice. — En serio? —, pregunta el otro, mientras nos mira a todos con ojos de incomprensión. Todos afirmamos. El mensaje queda claro, vamos a caminar. Y les habré dicho que en vietnam cualquier distancia que supere los 20 metros es necesario recorrerla en algun vehiculo motorizado. Tristemente para cuñado, las alemanas proponen un sitio al final del pueblo, todos asentimos y salimos para allá. Aclaro aquí que el final del pueblo puede quedar máximo a kilómetro y medio. Converso todo el recorrido con cuñado y solo oigo quejidos por tener que caminar tanto y por el frio que hace. Cómo si en una moto no se paleteara uno! En fin, el restaurante resultó cachetudito para los estandares vietnamitas y ahi quien sufrió fui yo, digo, no por el precio, que para mi era bartisimo, sino por cuñado ya que yo sé cuanto es lo que se ganan y, el hombre, ya comprometido en la situacion, debia consumir algo que de seguro superaba su presupuesto de la noche. Conversamos y conversamos y el ingles del hombre empeoró, de verdad se le entendia poco. Con el tiempo aparecieron las disculpas: — es que estoy mareado por el licor —. Cosa poco probable, solo habíamos tomado una cerveza. En mi interior sufria porque sabía que cuñado lo que intentaba hacer, era irse para evitar mas gastos. Al rato se nos despide: — Me tengo que ir, ya estoy mareado —, dice. Respondemos que podemos ir con el y nosotros nos quedamos en otro sitio. — No, me tengo que ir, Lang me esta esperando afuera en la moto —, replica. Me equivoqué, el verdadero terror de cuñado no radicaba en gastar mas dinero del que tenía… era simplemente verse obligado a caminar la vuelta!
(es bastante probable que el dinero tambien influyera en la desición)

En fin, para resumir el día, ya que solo les he hablado de ayer por la noche, salimos en un bote para Lang Ha y si es tan bonita como la pintan. Lo que nunca aparece en las fotos es el frío tan berraco que hace en una barquito de esos en esta época del año… con dos sueteres encima y tritando!

 

Lang Ha Bay
  
Cuevitas pra atravezar en el kayak
  
Parqueadero de pescadores
  
Ciudad flotante
  
Mas de Lang Ha
 

Tam Coc – Hai Phong – Cat Ba

Desayuno? No. Son pocos kilómetros pero debo llegar antes de las 12. El ferri en Phong Nha sale a esa hora, el próximo es a las 3 pero en otro puerto. Ni me quiero recorrer toda la ciudad en busca de puertos, ni quiero llegar tarde a Cat ba. Dicho el contexto sabrán porque no hablaré del camino; solo paré a hechar gasolina y nada más. Al llegar a mis destino, me desvié por accidente y me tocó dar bastantes vueltas para encontrar el puerto de Ben Binh. Allí, obvio, apareció de la nada un vendedor de boletos, el hombre, sediento de armar una venta con un occidental, me encontró un cuidador de motos y en manos de este la ecualida quedó. Tiquete me pareció mas caro de lo que había leido en internet pero, como por ningun lado se veia una casetilla de ventas, tocó darle al hombre lo que pedía y al barquito entrar.
Para ir a Cat Ba hay un ferri rápido, de 45 minutos, y otro lento de dos horas en el que meten gallinas y marranos, ya se imaginarán a cual entré… se demoró 3 horas.

Pregunté a algun europeo cuanto le había valido el tiquete para ver si me habían tumbado muy duro. Pagó lo mismo que yo; no me tumbaron. Miré la pared del lado mio en el interior del barco,, allí estaban las tarifas; nos tumbaron a todos.

Una vendedora de chécheres de verdad se esforzó en enloquecernos, casi lo logra, con repetitivos khong cam on dichos en todas las tonalidades hasta llegar al que ya podemos llamar grosero se pudo ahuyentar. Bueno, hasta la banca siguiente, donde se encuntraban unas australianas que ante la insistencia solo reían. Craso error! Esto daba más gasolina a la increiblemente persistente vendedora y ahi si logró enloquecer al barco completo. Vale acotar que en vietnam tumbar a otro (o por los menos a los turistas) no es algo que de verguenza… cuando uno los coge en la trampa – casi siempre tratan de devolver mal para ver si uno no se da cuenta – se rien como si nada hubiera pasado a pesar de tener al frente caras de lo mas serias.

En fin, llegué a Cat Ba y la ciudad no vale la pena en lo absoluto; su importancia en este paseo radica en su sitauacion geografica, justo al lado de la famosa bahia de Ha Long, que no haré y de su hermana gemela (sin turismo masivo) Lang Ha, que si haré.

 

El puerto de Ben Binh en Hai Phong
  
El ferri por dentro
  
Cat Ba
 

Tam Coc II y por qué no se deben dar propinas

Sin perder tiempo, afanado de llegar antes que los vietnamitas, volé en mi escualida rumbo a Trang An, el lugar donde salen los botes. Siendo de los primeros en llegar, me recibió la sorpresa que el tiquete solo era válido por un día, sin más, debía comprar otro tiquete… ni por el putas les dije, igual no me entendieron. Muerto de rabia me fui de vuelta para Tam Coc y de allí para una pagoda sin gracia. Me habian contado una parejita de franceses que se está quedando en el mismo lugar que yo, que seguiendo la via de la pagoda podía encontrar más canoas para hacer el paseo, esas sí, menos organizadas. No la encontré.
Tomé rumbo a una nueva pagoda y por suerte me encontré con un embarcadero. Allí, unas señora de unos 50 años remó la canoita por unos 6 kilómetros sin siquiera parar a descanzar. La ruta es bacana aunque a mi parecer no valía tantos contratiempos, eso sí, quedé con fotos bonitas que, el dia que vuelva a colombia las pubico en el blog. La remada pasa entre cuevas y entre las montañas; ahi se ve donde viven las mismas personas que reman… son pobrisimas! Muerto de remordimiento que una señora me hubiera remado por tanto tiempo le di una propina al estilo gringo y hechas las despedidas saí para la última pagoda del dia, incrustada en una cueva y, para no decir que no es especial, solo puedo acotar que es igual a todas las pagodas que hasta ahora he visto.

Aqui aclaro de una vez que después me agarró otro remordimiento, dar propinas a lo gringo es más nocivo que cualquier otra cosa porque puede pasar lo de costa rica. Es decir, al acostumbrarse a las ridículas cifras que los gringos quieren pagar, la gente de la zona sube los precios para alentar su propia economía. Eso en sí parece no tener ningun problema, sin embargo, detrás se desarrolla otro. Normalente las personas de la zona son pobres y, al hacerse una subida general de precios para sacarle platica a los extranjeros, lo que pasa es que los locales quedan excluidos de poder comprar algo en su propio pueblo… su salario nunca alcanzaría para pagar los precios que los gringos si pagan (y que además les parece baratísimo). En fin, dejar propinas y mal acostumbrar a los habitantes a que pueden ganar mucho más vendiendo sus productos a los extranjeros lo que se crea es una especie de gentrificacion economica, obligando a los locales a viajar mas lejos para mercar aumentandoles el costo (a causa del transporte) y rebajando su calidad de vida (subiendo el tiempo que deben gastar para comprar lo que antes hacían a la vuelta de la esquina)

 

Los canales en Tam Coc
  
Yo y la señora
  
Más de los canales
 

Tam Coc I

Resuminedo, todo lo importante acá queda al rededor de unas montañas parecidas a Phong Nha, o de pronto las de Phong Nha sean parecidas a estas, o a lo mejor ambas imitan a las de Ha Long, en fin, las montañas asiaticas fueron hace miles de años unos arrecifes coralinos y hoy, cuando el mar se encuentra a kilómetros, el resultado es increiblemente fotogénico. En fin… Primero visité una montaña con un templo arriba en la que hay que subir bastantes escalones, no obstante, hoy, el sol que prometía meteoblue no apareció, en cambio el cielo desaparecio por una niebla muy al estilo Lima. La humedad ni se la imaginan. Esto se los cuento porque al bajar del morro (con una vista buenisima por cuenta de la misma niebla) llegue completemente mojado, de sudor digo; las gotas salían de mi cara directo a la camara. Aquí aclaro que las fotos que aparecerán en el blog son de iphone, es decir, una mierda, pero, las de mi camara, así el lente este en proceso de muerte, quearon buenisimas.
Es muy famoso un paseo en canoa entre las rocas por los rios y canales que acumulan el agua caida en las epoca del monsón. El agua ni se mueve. Pagada la boleta vi que la fila podia contarse en miles, así que decidí dejar el paseo para mañana por la mañana cuando los vietnamitas aun no hayan llegado.

El siguiente destino fue la primera capital de vietnam cuando se independizaron de china, allá en los años de upa. Hoa Lu de nombre y para resumir todo, no vale ni cinco la pena. Aburrido, volvi a subirme otra montaña, esta vez para un templito cagado con un hombre desesperado por vender inciensos. Bajé más aburrido de lo que sali y completamente emparamado por el sudor. De repente un grupo grande de vietnamitas me empezaron a hablar… no entendí ni forro pero lo que querían era tomarse fotos conmigo. Eran muchas y lo que pretendian eran fotos individuales. Así, posando una por una me hicieron un buen foto estudio… lo gracioso del caso es que me abrazaban y apenas sentian lo sudado que estaba, despaciecito se iban separando para sonreir en la foto.

Finalizó el día con la visita a la pagoda más grande del sureste asiatico. Es una construccion gigantesca bastante nueva. De seguro al gobierno eso le costó un ojo de la cara, pero para eso estan las dictadura: para hacer gastos raros en cosas sin importancia. En mi caso, la tristeza no radico en los vietnamitas que perdieron la posibilidad de educacion o trabajo por cuenta de la construccion de la pagoda, sino la cantidad de bosques que tuvieron que talar para hacerla. Cada columna es un arbol grande y la cantidad de columnas ni se la imaginan… yo tampoco puedo contarles porque no me tome el trabajo de nuemrarlas, pero creanme, esa pagoda y los templos circundadntes serán responsables de algun agrandamiento del hueco en el ozono.

 

Tam Coc desde el monte
  
Hoa Lu, la antigua capital sin ninguna gracia
  
Un vietnamit a que quería tomarse fotos conmigo
  
Buda
  
Miles y miles de columnas como estas bordean todo el complejo
 

Vinh – Tam Coc

Vinh – Tam Coc
Ante la pregunta: ¿Qué es un hostal malo y como es uno regular? Acá, ya habiéndoles contado que dormí en el más bajo de todos, hare dos precisiones: 

1. Un sitio regularongo es cuando al entrar al baño uno siente que debe ducharse con las havaianas puestas. 
2. Un sitio malo es, cuando, ante la vista de la cama, uno debe vestirse con manga larga, sudadera y medias para no tocarla. Es una obviedad, pero para la claridad de la precision, lo diremos. La cama que necesita ropaje aislante siempre lleva consigo de un baño que precisa havaianas. En uno de esos dormí.

Vinh no es turistica, es más, bastantes parecidos le encontré con Nizhny Novgorod, es decir, un cagadero. Solo tiene de especial una estatua de Ho Chi Minh y ya. Como no es turistica, la gente no esta acostumbrada a los extranjeros y, al ser los vietnamitas tan simpaticos, me vi obligado a saludar a toda persona que por el frente pasara. Ellos me gritan Hello, yo respondo Xin Chao, sonreimos y sigo yo para hacer el mismo proceso con la siguiente persona diez metros más adelante. 

Volvemos al tema turistico: por no contar con nada que atraiga a los turistas, la ciudad de Vinh no posee hostales, solo hoteles. Normalemente estos son caros, así que con una investigacion antes de salir (ya no estoy reservando nada) sabia cuales eran los dos con mi presupuesto. Ya les conté, debí dormir vestido evitando a toda costa tocar con mi piel la sabana de plástico que cubre el colchon. La unica razon para que una sabana sea plastica radica en el simple sentido de la practicidad: limpiar semen en plastico es mas facil que en tela! Dormi en un motel, uno que puede calificarse sin equivoco alguno como uno de mala muerte.

La cara del hombre antes de hundirse, el brazo desapareciendo, la quietud del agua, todo eso en mi mente. La supuerficie plastica vetiado amarillo, su apariencia de pegote en mis ojos, eso es demasiado, pastilla para dormir y listo. En fin, fui despertado a las 6:30 con musica tecno vietnamita (un cantante que ellos adoran) y me dije, pues sí, es hora de salir de acá… esta ciudad no colabora con el show. 

Para alejarme lo mas posble de ella, tomé la A1 y me fui con solo paradas cada 50km hacia Tam Coc. Tampoco habia reservado nada, solo, por la mañana, antes de salir, habia visto cual era el mejor (dentro de mi rango de precios) de booking.com, la pagina que mas uso. 

Llegué a un paraiso, un sitio bastante dificil de llegar, metido entre unas montañas especialisimas, bugaloos que miran al lago.. — No hay sitio, estamos llenos —, me dicen. Venga, y ahora para donde cojo. Muy amable me explican que detras de la montaña, por el mismo sendero arrocero por el que vine, puedo encontrar un guesthouse que abrieron hace nada. Mismo procedimiento: — Tienen cama? —. Me sientan a tomar te mientras miran el booking, pues si. normalmente son mas careros pero por haber abieerto solo hace un mes y tener el bugaloo vacio deciden darmelo por 10 dolares. Me lo muestran (Esta regio! Un cuarto de guadua sobre un lago que esta entre una rocas, rodeado con selva, baño privado sin paredes, que no se necesitan) tambien me hacen el tour de la zona, me muestran las cuevas, los animales silvestres, los planes a futuro de los propietarios (es un negocio familiar), es un verdadero paraiso. 
Cuando me dejan solo decido que lo mejor es aprovechar el punto y quedarme tres dias alli, es demasiado bueno. Como queda alejado de la civilizacion salgo en la moto para Tam Coc para comprar cafe y mecatico para tener. Viajo hasta Ninh Binh porque en el pueblo no hay cajeros y cuando vuelvo a mi paraiso resulta que me han sacado mis cosas porque el cuarto estaba reservado, no sabian muy bien como manejar booking. Me dan un cuarto privado detras de la cocina, furioso dije que no, ni por el putas, sin embargo a pesar de mi furia primero me toco empacar en la cocina y ademas, para acrecentar mi mal humor esperar delante de toda la familia que me dejo sin cama hasta que mi celular cargara aunque fuera un poco para poder salir del arrozal y poder buscar donde quedarme… todo esto agravado porque ya estaba anocheciendo y yo de noche ne veo ni forro. La familia me pedia escusas y yo solo hacia mala cara, me insistian que me quedara en el cuarto. Me negué. Al final, los hombres, viendo que yo realemnte estaba jodido se ofrecieron a llamar a un familiar que tenia un hotel bueno y que le pedirían que me diera un descuento. Descorazonado les permiti hacerme el favorcito, asi, ya de noche, salí detrás de un hombre solo siguiendo la luz roja de su moto, pues yo ya no veia nada y resultara lo que resultara, alli me debia quedar. 
Hay veces uno esta de buenas… escribo esto en una cama king size, con otra al lado queen size, baño con agua caliente… en fin el hotelito cuca de la zona, todo a mitad de precio, pues el dueño de este hotel es familiar del dueño del que me sacaron. Igual creo que preferia la cabaña en guadua pero ante la posibildad de dormir en un cuarto con 20 y un solo baño, me seinto dichoso y radiante.

 

El balcón del bugaloo perdido
  
Tam Coc
  
Los arrozales que bordeaban el hotelito
 

Phong Nha – Vinh

El día será escrito en tonos oscuros pues hoy vi morir a un hombre, pero primero lo primero… 
Ser motoneto y gustar de la fotografia tiene un problema: la camara que se lleva es grande, vale aclarar, el aparato pesa 2 kilos y es obvio, no cabe en un bolsillo, así pues, toca guardarla en la mochila y, cada vez que se desea tomar una foto, sacarla de nuevo. Eso, en un paisaje conocido, vaya y venga, pero, si acaso el terreno a recorrer es desconocido y, para mayores traumatismos logisticos, extraordinariamente bonito, ahi si se vuelve todo un problema; pues cada foto implica parar la moto, apagarla, bajarse de ella, abrir la mochila, pelear con la camara para sacarla, tomar la foto y volver a hacer el procedimeinto inverso. Logré armarme un sistema más practico y tener mi camara mas a la mano con solo zafar uno de los agarres de la mochila, sin embargo, aunque mas rapido que el primer procedimeinto, esto tambien lleva su tiempo. 

El problema del día radicó en que el parque nacional Phong Nha es realmente bonito. En teoría ya lo había visto, pero como mi destino solo quebada a 220 kilómetros de distancia, procuré tomar una vía alterna para evitarme la aburrida autopista 1 y más bien atravezar las montañas y caer a Vnh, la tierra de Ho Chi Minh, por detrás.

Una montaña linda! Pare la moto, desenchufe el coso de la mochila, pelee con la camara para sacarla. Quedó bonita? Si. Entonces sigamos! Cien metros más tarde, la misma montaña se ve mas bonita. Mierda! Como desaprovechar esa foto! Vuelva pare la moto, saque la camara y tome la foto. Cien metros despues… Esta si es! De nuevo, ante una mejor perspectiva, todo el procedimiento fotografico, y así cuando reaparece otro angulo, un poco mas alto, con mejor perspectiva y un ambiente que la rodea aun mejor que las tomas anteriores ya si uno dice, ni por el berraco paro, no voy a llegar nunca a mi destino. Esto es todo un problema cuando en el horizonte aprece una montaña bonita; uno, por no ser de la zona, no sabe donde queda el punto de la carretera donde la modelo de piedra queda mejor… ese punto hay que descubrilo con el tiempo. Pero. He aqui el gran pero… que pasa si en vez de una montaña bonita, aparecen miles? — Pues hombre —, esa será respuesta. — Estas en Phong Nha, y estas jodido! Te tocará parar cada cien metros hasta que las montañas se acaben. En fin… sesenta kilometros despues por fin dejé el parque atrás y seguí para Vinh.

(De una vez aclaro que las fotos buenas estan en la camara; las del celular – las de este blog – esas son las malas, tomadas a la berraca para cumplir con el proposito de documentar el viaje)

Seguí por carreteras secundarias, pasando entre pueblos que se caracterizaban por lo peligrosos… miles de motos salian de la nada, atravezando la autopista obligándome a redoblar la atencion que de por si ya está casi en su límite. Ahora bien, motos y bicicletas saliendo de la nada, eso es el pan de cada día en las vías vietnamitas, el problema de esta zona – por eso la catalogo de peligrosa – es que en el area rural los perros no son una delicia gastronomica sino un fiel amigo (o por lo menos hasta que crezca grande y fuerte para poderlo rellenar en un asador con verduras y quien sabe que) en fin, los perros vietnamitas son vietnamitas, eso de mirar a ambos lados antes de cruzar no pega. Asi pues, ahora el ojo motonetico debía poner atencion a todo objeto moviente. Cuando estaba pensando en mi mente esta chachara que ahora escribo, mientras conducía, pasó un canido en carrera perseguido por otro, acto seguido una rueda motocicletica se vio levantarse del suelo y su ocupante caer en el sin suavidad. Quien iba detrás, una señora con sus compras, sea por solidaridad o por evitar chocarse, lo imitó. La escualida si frenó y el heroe de este blog en tónica auxilidora se les acercó para ayudarles. Como se podrán imaginar, con un lexico de dos palabras, cam on y xin chao, la ayuda tuvo que ser provistas por otras personas que si hablaban el idioma y que con identica proximidad se encontraban.
Aceptando la idea que mi buena voluntad aqui no era necesaria seguí con mi camino haasta que llegue al puente que se conecta con Vinh. Mas o menos, despues de la mitad del puente, todas las motos pararon y empezaron a mirar el rio. Los imité. Abajo, en medio de la corriente (bastante flojita por cierto) se encontraba un hombre vestido de chaqueta de cuero nadando. La unica posibilidad que hasta ahora me formulo es que se trató de un suicidio fallido; el agua es blandita. En fin, entre la chaqueta y los zapatos habia suficiente peso para hundir al hombre, habrá que agregar que si, como lo supongo yo, él se tiró del puente, es posible que mas de una extremidad se encontrara comletamente tullida. Nunca se quitó la chaqueta, menos los zapatos y ante nuestro desespero, completamente inutil, el hombre, a solo veinte metros de nosostros, se hundia. Quienes hablaban vietnamita, es decir, todos menos yo, gritaban a un barco cercano que le rescatara. Gritos, sea ignorados o no escuchados, no inmuabana a la barca, que no se movía. El hombre, agotado de luchar, se hundia para luego resurgir con nuevos brios. Este acto, repetido innumerables veces iba perdiendo en cada repetición energia y decision. Depronto, comenzó a flotar boca abajo. Más gritaba el puente al bote cuando este por fin comenzo a moverse. — Ahh! Por fin! Lo van a salvar! —. Pues no, el barquito atravezó el rio en dirección contraria y el motoneto, aterrado por lo que presenciaba, podía ver la desilucion en los demás testigos. 
No sé si fue lo sombrio del momento o algun shock electrico pero el muerto revivio. Comenzó a chapalear tal cual se ve en las peliculas, levantaba las manos, las agitaba mientras se hundía. Desaparecida la cabeza, los brazos lo hacian igual, pero para tomar impulso, volvia a verse la cara del hombre, para repetir el procedimiento otras tantas veces, cada vez con menos intensiddad hasta que, para la desolacion del puente, se hundio la cabeza por ultima vez, desaparecio un brazo y con el otro estirado hacia el cielo descendio a lo profundo del rio y nunca volvio a resurgir. Un silencio sepulcral (amenizado por los pitidos permmanentes de las calles de este pais) acompañó la desaparicion. Pasado el minuto de silencio y desaparecido el muerto, todos se montaron a su moto y siguieron para su destino. Yo segui a paso lento en la moto con la imagen de los ultimos segundo de una vida (todavia los veo) hacia un taller para cambiar el aceite. 
Aclaro: en mi vida he visto muchos cadaveres de todo tipo y con desmiembramientos de lo mas creativos, pero hasta ahora no me había tocado ver alguien con vida y ante mis ojos perderla; de todas esas presencias siempre me he acordado con total claridad, cada cierto tiempo vuelven a mi meoria con detalles a todo color. Estoy casi seguro que de este hombre me acordaré toda la vida. 
Hecha la diligencia mecánica obligatoria, fui a buscar un hotelito (aca no hay hostales) y logre encontrar el peor de todo el paseo, pero eso se los contaré mañana; con la permanente imagen en mi cabeza, no es pertinente hacer una descripcion hoy de donde me estoy quedando.

 

Salida de Phong Nha y montañas con muchisisisisimas perspectivas
  
Mr Ho Chi
  
La linda ciudad de Vinh
  
Más de la carretera
 

Phong Nha

Phong Nha
— ¡Yo quiero conocer el mar muerto! —, dice un señor.

Y, cuando se murió, se lo llevaron para Santa Marta.

Ahh que chistazo! Bueno, yo sé que el humor ha tenido mejores días, pero que le vamos a hacer. Para no ocuparnos en disertaciones sobre qué es divertido y que no, más bien entramos al tema que nos compete y comenzamos..

El mar muerto entra a este blog, no porque el motoneto se haya teletransportado de repente hacia Israel, sino por la sencilla razón, que el mar más famoso del mundo, en el que la gente flota por lo salado, le ha salido una competencia brava: la dark cave. No me sé el nombre en vietnamita, solo el inglés y aunque todos sabemos que toda cave es dark, no nos entretendemos con el redundante nombre, así lo sea. Lo que importa aquí es que al final de la dark cave hay un lago de lodo. Lo bacano de ese lago subterraneo es que uno se puede sentar, hacer posicion de loto, acostarse; en fin, flota uno mucho más que en esos cuerpos de agua super salados… es obvio, la densidad del lodo no lo deja a uno hundir; es tanta la tendencia de reflotarlo a uno, que el verdadero problema es pararse.

Para entrar a la cueva hay que llegar a la otra orilla de un rio en canopy y después nadar. Para salir, se debe remar en un kayak aguas arriba. Algo que no es un problema porque este rio tiene la misma corriente que el río preguiza en os lenzois maranhenses, es decir, casi nula.

Pasada la cueva que se ufana de ser oscura, paso a otra que tiene el honorífico nombre de Paraíso. Para acceder a ella se debe caminar un kilómetro y después, subir medio. El motoneto, o sea, yo, no pudo caminar sino que se vio obligado a correr, correr como bien podía, es decir, disimulado, para ganarle a la chinamenta que se venía. 
Tieeempo para un paréntesis: Los vietnamitas y los chinos tienen un defecto: les gustan los tours masivos; si el grupo no tiene por lo menos 50 personas ya no les pega. Tampoco son muy dados respetar una fila, mucho menos una taquilla. Así, despues de pelear por mi puesto casi que a codazos para comprar el tiquete de la cueva paraíso, me vi en la obligación de volar por el sendero y subir la montaña cual atleta, para ganarle a los tours de chinos y vietnamitas que se me adelantaban por el sendero en carros de golf. Yo, en cambio, los dejaba botados, una vez descendidos, en la subida del sendero pues ellos de ejercicio… pocón, pocón.

En fin, la paraíso es una cueva de unos 3.5 kilómetros de longitud. Uno (y los chinos) anda el primer kilómetro que tiene senderitos de madera y luces. Si se paga una cifra bastante alta se puede caminar, o arrastrasrse, o nadar la distancia siguiente pero eso toma bastante tiempo y yo no estaba para esos trajines pues en mi unico día completo en Phong Nha todavía me faltaba ir hacia un caserío indígena en la frontera con Laos. De la paraiso creo que le quedan pocos años así de bonita, eso sí, en decoración, digo yo, la desmejoran bastante poniendole luces de diferentes colores en las estalactitas y en las diferentes superficies con la intencion que se vea mas titina, y que los asiaticos, amantes sin salvacion de los selfies, puedan tomarselos con el fondo bien iluminado. Triste es que los visitantes tambien fuman en su interior y que tocan todo sin consideracion… que le vamos a hacer; es su país, pueden hacer lo que les venga en gana.
Pasada la segunda cueva, sigue la carretera. Por las montañas de uno de los parques mas bonitos que haya hasta ahora visto segui con rumbo laos porque me habian dicho que el camino valia la pena. Es cierto. Antes de llegar al cacerio me devolvi porque tambien sabia que no me iban a dejar entrar.

 

Carretera hacia Phong Nha
  
La Paraiso… No hay fotos de la Dark porque es dark
  
Ruta hacia Laos
 

Hue – Phong Nha

Hue – Phong Nha
Sali temprano para poder hacer una parada en la dmz, demilitarized zone, es decir, la linea imaginaria que los gringos utilzaon para dividir el país: al norte, vietnam comunista quienes ya habían vencido a los colonizadores franceses y al sur, vietnam “democratico” con un gobierno titere impuesto por los estados unidos. La teoria decía que en el país iba a haber un referendum para decidir la unificacion pero los americanos en plena guerra fría, además de la siempre presente paranioia de ellos, impidieron la realizacion de la votacion y despues de eso, todo es historia. Cuando el Viet Cong empezó a atacar al sur, los gringos entraron de lleno en la guerra y al final, cual barbaros, empezaron a bombardear pueblos y campos indiscriminadamente. Es precisamente en esta zona donde se empezaron a hacer los famosos túneles por donde los vietnamitas transportaban armas y combatientes para liberar al sur. Es justamente en estos tuneles donde paré. De la A1, me desvie un poquito de la verdadera dirección pero con varias idas y vueltas logre llegar a Vinh Moc, donde resulto facilito el acceso a los tuneles. 

Visitados los túneles segui para Phong Nha, mi veraddero destino. En Dong Hoi, o Ha, ya no me acuerdo, mire la ruta que queria coger, la que iba por las montañas, pero resulto de ciento y pico km, en vez de 35. Seguí entonces por la vía normal, pero a pesar de mis prevenciones, salió lo más de buena. Estoy en el hostal mas popular del pueblo que para ser cincero no tiene ninguna gracia… Lo importante es el parque que visitare mañana. Es decir, la razon de mi precencia acá. Phong Nha es un prarque natural con montañitas super pintorescas llenas de cuevas. Está muy cerca a Laos pero no lo visitaré en esta ocasión. En el lugar se encuentra una de las mayores cuevas del mundo, sin embargo hay que pasar un seleccion (en la que solo pasan 40 personas) y previo pago de 3000 dolares se puede entrar… ya se imaginarán porque a esa cueva en especifico yo no voy a ir.

 

El gatico de la fortuna que saluda a todos los vietnamitas a su paso
  
Entrada a los tuneles del Viet Minh
  
Paso por un desierto
 

Da Nang – Hue

El camino, siempre por la A1, me llevó rapidito a Hue. En el camino no había nada especial para ver así que nada especial les cuento. Mentiras, ya que me acuerdo, salí de Da Nang hacia el paso de Ha Van, el msimísimo deonde filmaron Top Gear.Es bacano pero la verdad es que los presentadores son unos tramposos presentándose como unos super aventureros cuando el paso en realdad es bastante corto; finaliza después de 40km en la A1; dicho esto después de la filmación los hombres de seguro bien calienticos se fueron en una van para algun hotel lujoso de Da Nang (o de Hue). 

Llegué y de una me fui para la citadelle, la antigua capital de Vietnam; eso cuando aca regía un emperador con su buena carga de mandarines. La citadelle es una especie de ciudad prohibida como la de Pekin (que no conosco). Los gringos, siempre atentos a la cultura y tradiciones de los pueblos, la bombardearon y de ella poco quedó. Vale aclarar que el ejercito vietnamita del norte tambien colaboró con su destrucción. Terminada la guerra y el país volcó hacia un regimen comunista… ustedes saben que el comunismo es una especie de religion y todo lo demás es secundario, en el mejor de los casos, o nocivo para la puereza del poder popular, en el peor; por eso, la reconstrucción quedó en manos de los franceses, esos sí muy dados a la conservación de la cultura y su estudio. 
La caminada fue larga y, con pocas horas de luz restantes, me tocó sacrificar las tumbas de los emperadores, las cuales no quedaban en la ciudad sino en las afueras… al cabo que ni quería. Arreglé la pena con una cerveza en el río. 

Pense quedarme un dia adicional, pero un día más en Vietnam significa uno menos en Camboya; seguiré con mi plan.

 

La Escualida
  
Paso de Hai Van
  
Citadelle en Hue
 

Da Nang

Llueve, llueve y llueve. Si la cosa sigue así me tocará vender la moto. Pero no… Meteoblue, mi forecast de confianza, me dice que el clima mejorara. Un francés que estaba conmigo en hostal hacía el msmo paseo en moto que yo, se encuentra desesperanzado por el clima, va a vender su moto para seguir en bus. Yo todavía tengo la esperanza que la cosa cambie; hasta ahora no he tenido que estrenar el poncho que compré. Además, ayer, en Hoi An, me compré una chaqueta northeface impermeable lo más de bacana; ni les digo el precio porque se me muere depronto algun lector de la envidia.
Por la tarde di una vuelta al centro. No es sino que estuviera a cien metros del hostal, cuando empezó a llover de nuevo. Otra vez, otra de mis compras vino commo anillo al dedo: mi paraguas comprado en la super lluviosa Singapur. Así pues, una vueltica al centro (que no vale ni cinco la pena) y para el hostal. Me quedé sin ver un buda gigantesco cerca de la playa y también me perdí un templo que ya había visto en la devuelta de Hoi An, pero, el turismo tambien depende del clima… si llueve, yo me escondo. 

Volvi a tentar el destino comiendo en el mismo restaurante de la rata, esta vez, con jean david, el francés, un escoces y una canadiense. Tuvimos severos problemas de comunicacion y solo sorvieron a mi la comida. Volvimos llamar a la mesera, otra vez señalamos los platos. Hecho el pedido y pasado un buen tiempo, llegó la chica con solo un plato que tuvieron que comer entre los tres. No había forma de hacerle entender a la mesera que todos los platos que los dedos señalaban en el menu debían ir a la mesa y que el ultimo a señalar no anulaba los anteriores. Al final yo me fui y a los pobres les toco ir a comer pizza.

 

El restaurante de la rata y la mesera incomprensiva
  
Día lluvioso
  
Vista de Da Nang
 

Da Nang – Hoi An – Da Nang

Salí en la moto para Hoi An, solo queda a 30 kilómetros. En un momento dado este iba a ser mi verdadero destino pero decidí quedarme en Da Nang porque encontré un hostal lo más de bueno y, dada la distancia, podía visitar Hoi An en un tour de un día sin muchos traumatismos. Me quedé en este pueblo todo el día. El lugar es algo como colonia del sacramento, en uruguay. Es un pueblito volcado unicamente para el turismo y es el unico sitio (hasta ahora) que cobran para entrar a los templos. Además de estar rodeado de vendedores ofreciendo de todo. Hasta ahora no me había tocado este tipo de acoso.. digo acoso pero no es incomodo, solamente antes no me ofrecian cosas con ahinco y ahora sí. 
Es un lugar bonito y fotogénico, pero que se puede hacer en un día. A los turistas les encanta porque la vida nocturna es buena y como gracia, en el centro historico a las 3 de la tarde ya no permiten motos, así que el silencio reina pues no se oyen los pitidos caracteristicos de todo vietnam. Eso si, tampoco es que se pueda caminar con absoluta libertad porque los rickshaw que vienen cargados de turistas chinos no paran de pasar y como en vietnam la via la tiene el mas grande, se vuelve un poco cansón cuando estas caravanas pasan. Si vale mucho la pena venir a este lugar, la comida es buena, la ciudad es bonita y se pasa un buen rato. Almorzando, me sente a conversar con un jubilado quebequois que mas o menos me conto todo sobre la industria maderera para la cual trabajaba y como los chinos siempre le cumplian con los containers y los brasileños no, o bueno, si le cumplian ero siempre llegaba su conteiner con cocaina así que la historia versaba sobre sus problemas para recuperar la carga.

El camino de Hoi An hacia Da Nang lo hice por la playa, muy bonito. Pase por un templo bastante bacano amarrado a una montaña pero no pare, ya estaba anocheciendo y como sabrán, el motoneto de noche no ve ni forro y como en vietnam si hay que ver cuando se conduce, preferí volver al calor de hostal.

Perdón… esta fue la única foto que tomé con mi celular y no es de nada importante!

Quy Nhon – Da Nang

Día de moto. Salí de mi hotelito – bastante malo por cierto – y tomé la carretera con el propósito de no parar. Cada 50 kilómetros, me detenía para descanzar. Eran 300 km, si fueran en la bws eso seria 6 horas, sin embargo aquí, eso son de 7 a 8 horas. Por increible que parezca, estaba haciendo los tiempos de la bws. Solo fueron retrazados por parar a descanzar en los kilometrajes determinados. Al final hice un promedio de 40 km/h. ¡Todo un record para tierras vietnamitas! Mi verdadero destino era en realidad Hoi An, sin embargo, en la noche, cuando estaba buscando hostal donde quedarme descubrí uno muy cómodo en Da Nang. Decidí irme para allá (queda a 30km de Hoi An) y más bien al otro día hacía un tour de un día para Hoi An. Antes de llegar, en la ultima parada de descanzo, me encontré con una chica que tenía un examen de inglés en unos minutos. Quería recitarme todo lo que iba a decir en el examen y así lo hizo. Por lo que entendí, era una disertacion sobre la importancia de saber inglés. Quería que fuera con ella a su colegio para las clases de ingles, muy amablemente le explque que mi intencion era llegar a Da Nang lo mas temprano posible, asi que con una foto nos despedimos.

 

La estudiante
 
El hostal resultó muy bueno, decidí quedarme una noche más para tener un día extra en Da Nang, la singapur de vietnam, como la llaman ellos. Lo de singapur es mas bien una aspiracion: apenas tiene 3 rascacielos pero lo remedian con tres puentes super iluminados. Uno muy grande al fondo, otro nomalito al lado del hostal y uno con forma de dragón, bonitísimo que les valio un ojo de la cara! Los sabados y domingos bota fuego por la boca. 

 

El puente del dragon! Bastante literal la cosa
 
Al lado del puente me encontré con un vietnamita que tenia un club de ingles y que iba a sesionar en unos minutos… yo ya estaba paleteado, iban de pantaloneta y chanclas, pero acá la verdad es que hace frío, así que fui al hostal, me cambie y volvi en la moto. La reunion resulto ser una clase con unos chicos y un galés como personaje invitado. El hombre repetía las palabras inglesas para que los chicos aprendieran la pronunciacion, cosa bsatante triste pues el acento galés no se caracteriza por ser algo parecido a lo neutral,. En fin, yo me aburri de lo lindo pero despues me invitaron a comer, dije de una que sí, y cuando llegue al sitio me arrepentí. ¡Comida callejera! La hacen en la misma acera y uno se la debe comer sentado en banquitos del tamaño para un niño. Comi en una sopa poco fotogenica unas carnes que no pude atribuirles animal alguno, los noodles eran de yuca y gordisimos. Salí para el hotel asustado de enfermarme porque esta era la segunda vez del dia que tentaba el destino, o mis intenstinos, si mas clamente hablamos. Al almuerzo, tarde como siempre, viendo que el hostal estaba un poco alejado de las comidas, paré en un restaurante conmigo como unico cliente… un buen viajero sabe que si quiere comer comidas desconocidas bien, debe hacerlo en un lugar donde este lleno de locales. En esta ocasion, por la hora, no tenia como hacer la comparacionn asi que alli, muerto de hambre, me senté. El menu, sin fotos ya me complicaba la cosa, entre google translate y mimicas tratabamos de ponernos de acuerdo el dueño del lugar y yo, sin ningun resultado positivo. Al final, el hombre llamo a su novia por skype, ella (creá él) hablaba ingles, asi que por video me tradujo una palabra de un solo plato, palabra que por cierto yo ya conocía: bo, res. Sin esperanzas señale un plato con esa palabra. Estaba buenisimo hasta que de la cocina salieron tres ratas del tamaño de un french poodle… apartir de ese momento hasta el siguiente dia, el momento de la verdad, estuve temiendo una indigestion… no pasó nada, ya tengo anticuerpos.
 
El almuerzo
 
 
La comida… aclaro, esto no es Pho Bo
 
Se me cayó el celular durante la entrada a Da Nang por cuenta de un hueco en un puente, a las entradas de las ciudades uno va con celular en una mano y la otra en el manubrio… ahora mi celular no es tan titino como se quisiera, pero todavia funciona.

El camino entre arrozales