Stein am Rhein

Taxonomía de Linné

Clase: Chondrichthyes

Subclase: Elasmobranchii

Orden: Squaliforme

Familia: Lamnidae

Género: Wassersüss

Especie: W. Steinamrheinenii

Conocido localmente como el Reinerhaie, pronúnciese rainerjai, este escualo de la familia Lamnidae, la misma del gran tiburón blanco, fue descrito por primera vez en 1649 por el ministro de pesca Albrecht Von Fischfang durante el reino del monarca Habsburgo, Ferdinand III. En ese entonces el animal fue descrito por el ministro, en correspondencia con el reino, en los siguientes términos. “… el dicho salmón dentado, ya una vez exhibido en puerto por parte de los pescadores, a quienes el gobierno de su majestad encargó la caza o captura de dicho espécimen, demostró ser un animal terrorífico. De largo algo más de dos brasas y de ancho en promedio una vara, sin escamas y exhibiendo una dentadura temible, con 46 dientes afilados como las mejores dagas de los generales de nuestro glorioso ejército imperial, el llamado por los ignorantes de estas zonas, Reinerhaie, es un salmón capaz de arrancarle las carnes a un cristiano de tan solo un mordisco. He sido testigo de narraciones increíbles que incluyen miembros cercenados, muertes indescriptibles y ríos de sangre que si no fuera porque veo este monstruo con mis propios ojos, tendería a afirmar que estas eran exageraciones de los pueblerinos que viven a las orillas de este lago, (…). Por medio de la presente recomiendo al Dr H. Krankenheit y al honrabilisimo Dr Deutlich Sichertot de evitar hacerle recomendaciones a S.M sobre las propiedades curativas de estas aguas, ya que el riesgo de encontrarse con el salmón Reiner es real. Mejor que incluyan las aguas de los lagos de Luzern para ello, (…). favor hacer llegar  estas descripciones al general M. Allgemein, porque puede encontrar este peligroso pez como una buena arma contra Luis XIV y el traicionero Manzarino si se logra implantar en las aguas del Sena…”.

Durante siglos un temible salmón para los teutones, el W. Steiamrheinenii tan solo en 1798 fue descubierto, descrito y clasificado para la comunidad científica por el gran Alexander Von Humboldt justo antes de emprender su famoso viaje por américa. Clasificó al Reinerhaie dentro de la taxonomía de Linné como un escualo wassersüss, más específicamente un squalus lamnidae wassersüss steinamrheinii see, en sus escritos referido como el tiburón Konstant, o Konstantin como comenzó a llamarse durante los primeros años de su descripción científica. Sobre su voracidad y peligrosidad Von Humboldt en sus memorias dice: “Me estaba bañando en sus aguas, las del lago Constanza, cuando fui sorprendido por un alboroto proveniente del lado suizo. Decidí pues dirigirme hacia el lugar donde se encontraban reunidos estos individuos, quienes gesticulaban sin control en su incomprensible lengua el desespero y temor que estas aguas les provocaban. Me fue presentada a la víctima, quien hacía poco había sido atacada supuestamente por un Konstatin, le faltaba una pierna, al parecer arrancada de tajo por el temible pez. Por cuenta de este animal, ante nuestros ojos, la chica, de unos veinte años, expiró su último aliento sumergida en un charco de sangre y rodeada por curiosos. Un aristócrata del pueblo, Herr Schuekaufer, nos encargó a mi persona y a M. Bonpland capturar al animal para estudiarlo detenidamente. Al ser el suizo, un país tan pobre, tuvimos que embarcarnos en uno de esos botes de ellos, una scapha, y dando tientos por toda la orilla del lago, por pura suerte el animal, leviatánico para M. Bonpland, escualo para mí, encalló por propia cuenta en nuestras redes cuando apenas las estábamos instalando. Hecha la captura y dado en muerte al espécimen de un disparo, dispusimos del altar de la iglesia de una localidad cercana, Stein am Rhein, para estudiar al temido monstruo náutico. En efecto, tal como yo lo preveía, es un escualo, el primero de su especie en vivir en cuerpos acuáticos del interior europeo…” Las recomendaciones de Von Humboldt incluían unir las fuerzas imperiales de los Habsburgo con las del gran ducado de Baden para erradicar este animal de la zona, ya que con los pobres campesinos suizos poco se podría contar.

A partir del contacto de Von Humboldt, el Konstantin comenzó a ser llamado de nuevo Rheinerhaie, pero ahora con especie conocida, W. Steinamrheinenii, en honor a la localidad donde fue clasificado oficialmente en el modelo taxonómico de Linné. Con el pasar de los años, hablamos de decenios, sobre todo con los esfuerzos del ducado de Baden, estado aficionado como el que más a la pesca y a la caza con escopeta, la población de este exótico pez descendió hasta que se consideró completamente erradicada. Las autoridades debieron que actuar de nuevo, esta vez para impedir esta práctica, pues de tanto disparar al agua, la población  de salmones, truchas, patos y hasta uno que otro nadador comenzaron a peligrar.

No se sabe cómo pasó este animal desapercibido durante casi un siglo, pero su escasa población logró coexistir sin ser descubierta por la atención de los pescadores locales hasta que bien corrida la primera guerra mundial, el general prusiano Maximilian Von Blutkrieg, de baja médica en ese momento, fue la última víctima conocida. Un Rheinerhaie, posiblemente un joven retoño, arrancó, en un proceso muy doloroso a falta de dientes más grandes y afilados, las partes nobles de Von Blutkrieg mientras este se bañaba en las terapéuticas aguas del lago Konstanz.

El convaleciente general antes de volarse los sesos para salvaguardar su honor, firmó en solemne ceremonia su testamento, en el cual, en el inciso H.12 testamentaba: “…quien fuere que presentase un cadáver de este demoniaco pez, será recompensado con 5000 marcos.” En el inciso H.14 el general añadía: “Se crearán unos fondos manejados exclusivamente por Herr. Geldstehleb para el pago de estas recompensas. Se destina el treinta por ciento de mi fortuna para esto. Si pasados quince años desde el último cadáver del pez no vuelve a aparecer otro, el sobrante de estos fondos será destinado para la construcción de una escultura  que enaltezca mis miembros perdidos”

Los últimos cinco especímenes de la especie fueron rápidamente capturados por pescadores de la zona. Un escualo macho, una hembra y tres ejemplares jóvenes los cuales fueron supuestos como hijos de la última pareja. Frente a la fortuna restante de los fondos de H. Blutkrieg, el gobierno suizo aconsejó a H. Geldstehleb a depositarlas en un banco nacional donde los fondos estarían seguros mientras se procedía a realizar el proceso de autorización para la instalación de una obra artística con las gónadas de H. Blutkrieg. La licencia tomó su tiempo en ser procesada, fue denegada pasada la segunda guerra mundial pero ya no importaba; H. Geldstehleb, el único doliente de esta manifestación artística, se creía en américa escondido por los posibles crímenes que en su patria, Alemania, le iban a imputar.

La policía suiza sin embargo destinó un poco de estos fondos, antes que desaparecieran para siempre, para informar y tranquilizar a la población de la zona sobre la ausencia del temido Rheinerhaie, antes llamado Konstantin, escualo de la especie Wassersüss Steinamrheinenii.

Aviso que dice: No hay tiburones en el Rin

¡Siquiera vi el anuncio! Bueno, exagero, igual no me habría metido. Con tiburón en el lago o sin él, mi cuerpecito esas aguas no iban a bañar… ¡estaban heladas!

Anexo

Pueblo Stein am Rhein, ubicado en suiza, justo en una ensenada del lago Bodensee de Kontanz

Primer San Jorge que en vez de asesinar dragones, se las ve con basureras!

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Aletschgletscher

El plan era uno. Viajar por tren hasta Raron y de allí volver bordeando el Ródano hacia Fiesch para subir al Aletchgletscher volver a Raron y al otro día tomar un tren hacia Zermatt y ver al famosísimo Matterhorn, el iconico monte que esta estampado en el log de Alpina.

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El pueblo de Fiesch

Siguiendo en plan en orden a Raron llegamos y en un camping dejamos nuestras mochilas para volver en un trencito a Fiesch, el lugar donde estaba el teleférico. De entrada la chica del counter nos dice: – el parque esta cerrado, allá arriba todavía hay nieve, mi trabajo me obliga decirles esto, no obstante, si ustedes quieren subir, en cinco minutos sube un teleférico con gente que va a subir a hacer arreglos y cositas así.

Nos miramos, – Hágale! – Llegados arriba vemos que, de hecho, todo esta muy nevadito pero, como el día está lindo y no hace frío, comenzamos a caminar por la nieve hacia el túnel que atraviesa la montaña y que tiene en su otro extremo un chalet ubicado en un pequeño valle que baja hacia el Aletchgletscher, nuestro destino. El camino era lindo y la vista, mejor.

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El principio del camino

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Comienza a tener mas nieve

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La vista

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La vista

Rápidamente la nieve se traga el camino aunque este es más o menos evidente. Cómo siempre no llevo nada impermeable y los tenis, de tela ya mojada, tienen la suela completamente plana, superficie ideal para lisarse lo más posible en el hielo. Llega un punto donde de hecho nos preguntamos: – Será que seguimos? Será que no? – El terreno se ha puesto difícil y la nieve llega a las rodillas. Es bastante cansón caminar así. Detrás de  un recoveco de la montaña logramos ver un puntico negro que parece ser la entrada al túnel. Proseguimos.

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Aunque no lo crean, el camino va por ahí

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Pasa por encima de las casas

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Y como lo dice el anuncio, de hecho uno se puede pelotiar

Nos espera una sorpresa, el túnel está cerrado y prácticamente tapado por la nieve. Eso no me desanima, ensayo una puertica y esta abre. Ya que estamos aquí… pues sigamos. El túnel negro como el que más, lleno de charcos helados e iluminado por la débil luz de mi celular es de un largo de un kilómetro o algo así, distancia que es bastante larga si se toma en consideración que buena parte de él se atraviesa cuando absolutamente nada se ve (el celular solo apunta al suelo más inmediato para no entrar en uno de los charcos – el agua es friísima).

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La entrada al túnel

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La parte iluminada del túnel (donde uno puede tomar una foto)

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La Salida del túnel

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El túnel desde el otro lado

Llegamos al otro lado la puerta estaba cerrada. La abrí y me encontré con un morro de nieve que impedía el paso; sin embrago por un lado se podía escalar hasta llegar al nivel de la nieve y de allí poder ver el valle con su chalet a un lado y un lago lo más de bonito al otro.

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El lago Vordersee

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El sauna y chalet del gletscher, Gletscherstube

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Mesitas cubiertas por la nieve

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El chalet

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La vista desde el chalet, este es el valle y abajo esta el glaciar

La idea del paseo era seguir el camino por unas seis horas o algo así al lado del glaciar hasta llegar a un pueblito (chalet) llamado Riederalp. Para hacer esto debíamos caminar a la orilla del glaciar, camino que debía hacerse con mucho tiento pues bajo la nieve pasaba una quebrada que venía desde el lago pero que, cubierta por la nieve, se demostraba una trampa que si caíamos el paseo se acababa. Pasada una hora llegamos al borde donde nos encontramos con una vista muy especial y la felicidad de ser las únicas personas allá arriba.

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El Aletschgletscher

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El Aletschgletscher

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El Aletschgletscher

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Textura del glaciar

La felicidad duró poco; una nube negra, negrísima decidió encallarse en el valle y cuando comenzamos a buscar el camino para llegar a Riederalp, este había desaparecido. Intentamos por unas rocas pero la cosa resultó peligrosísima.

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Último aviso sobre caminos que ya no se ven

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La quebrada cuando se veía

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La quebrada cuando no

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Vista de las montañas

No nos quedó de otra que devolvernos, la dicha fue grande cuando sobre nosotros empezó a caer nieve en vez de lluvia. Corriendo como pudimos, pasando entre sapos que vaya a saber uno como aparecieron en semejante lugar, llegamos al túnel. En esta ocasión ya no fue tan entretenida la cruzada, yo ya estaba ensopado y el frío, ni les digo.

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Los puntos oscuros son sapos!

Al salir al otro lado notamos que ya en este lado de la montaña había llovido. Nos salvamos! Caminamos al teleférico y hora y media después, vimos que de hecho el pueblito no tenía a ningún ser humano y el teleférico, obvio, estaba apagado. Chanfle! Eran las 6, 6:30 de la tarde y teníamos luz hasta casi las diez. La teoría decía que nos quedaban 3 horas para bajar la montaña en tres horitas.

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El arcoiris después de la lluvia

Después de una hora de caminada montaña abajo el camino dejo de ser sendero y se convirtió para nuestra desgracia en una trocha de downhill (muy bien anunciada para quienes hacen ese uso). Esta empezaba justo en el lugar donde se encontraba un chalet (el último y para variar, cerrado y vacío), ahí mismo los meniscos de la rodilla derecha que me estaban jodiendo la vida desde hacía varias horas decidieron sacar la mano y ahí mismo con la rodilla hinchada y definitivamente tiesa me encontré por sorpresa un palo de esquiador entre la maleza. Sin poder doblar la pierna, seguí el camino durante unas dos horas más hasta que… la otra rodilla sacó la mano. Fue un momento triste, mirar al suelo y ver lo difícil que era el camino, saber que ninguna de las piernas se doblaba más de 5 grados sin generar un dolor agudo inaguantable, si miraba hacia el frente solo veía arboles y más arboles y si miraba hacia el cielo, de sol ya no quedaba nada.

No me alargaré, con los dolores más horribles , con un caminado que para un tercero sería lo más de divertido presenciar, con el humor en los suelos, con gotas cayendo del cielo y a las once de la noche, viendo muy poquito logramos llegar a Fiesch. Allí, en la estación tuve el placer de ver el último tren pasar sin parar. Tristes, adoloridos y desesperados debimos esperar 45 minutos donde pasaba el último bus, un lechero que se detuvo en cuanto poblado había en el valle del Ródano. Casi a las 12:30 llegamos a Visp y la suerte dijo que el último tranvía hacia Raron salía en 30 segundos, lo logramos! Cómo a la una pudimos llegar al camping donde sin siquiera decir palabra sobre los sucesos del día con solo poner la cabeza en la almohada el mundo se apagó.

Al otro día, el día de Zermatt, amaneció de un lindo tal, que ya sabiendo cuanto del Matterhorn podíamos ver, tomamos un tren de vuelta a casa.

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Esto fue lo único que pudimos ver del Matterhorn… un afiche

Rivière Doubs

La riviere Doubs es un río tan lento como el río Preguiça en os Lençois Maranhenses; mejor dicho, si no es porque tiene forma de río, uno creería que es un lago. Lo importante de este río, no es él en sí mismo sino la zona donde se encuentra: los montes Jura. Región montañosa con el mismo nombre inspirador de la era jurásica (fue por acá que encontraron un dinosaurio o algo así que le endosó el nombre). En fin, la riviere Doubs es un parque natural muy bonito, lleno de bosques y atravesado por un río que ni se mueve. Al mismo tiempo Doubs sirve como frontera entre Francia y Suiza y, dentro de la misma Suiza, si se hace el recorrido a pié desde la Ferriere, se mueve uno dentro del canton de Jura, Bern y Neuchatel, el cual tiene, como nota de comentar, la única ciudad suiza que puede considerarse fea: La Chaux de Fonds. A su vez el final del camino, pues después de caminar siete horas entre un bosque tupido con los árboles llenos de musgo, siguiendo una quebradita en un terreno aún más quebrado, allí, en La Chaud de Fonds, precisamente se encuentra el trencito donde uno se va a resguardar para irse a casa! Porque la caminada aunque parece fácil, es bastante dura. La Chaux de Fonds, pronúnciese la chod-fonds, se encuentra ubicada en un valle con colinas suaves y para acceder a ella se debe subir un morro desde el río, para después, atravesando un campo con vacas muy pintoresco, bajar y de a pocos adentrarse en el pueblo (ciudad) medio vacío, con cuadras larguísimas, con un comercio bastante aburrido y una arquitectura inspirada en la bellas obras comunistas de la Rusia ochentera, mejor dicho, cubos de concreto. De la ciudad no pongo casi fotos pero de la riviere sí, para que vean lo bonita que es.

Caminito al lado de una quebrada a la salida de La Ferriere

El camino llegando a Le Fief

Le Fief

El bosque todo cubierto de musgo

La quebrada que hay que seguir

Sendero

Caminito

Signos para uno ubicarse

La Riviere Doubs… si ven, parece un lago!

La riviere Doubs y el bosque recién atravesado

Francia

Toque humorístico! Cuidado con el Tsunami!

Costa francesa

La riviere doubs

Última foto antes de emprender la subida

La Chaux de Fonds

Edificios desabridos

Linda arquitectura comunista ochentera en el país equivocado

Milano

Etimología de un insulto

Cómo ya estarán acostumbrados a ver en los post de este blog, grafitis aparecen por motones. No está de más reconocerle a los lectores que al autor de este blog le encantan, es por eso que no hace más que tomarles fotos. Ahora, en este post de Milano, les presento uno de mis favoritos: Baise la police.

Baise la police.

Para empezar, estamos en Milano.

Milano queda en Italia, y como se imaginarán se habla italiano.

(Y también se escribe)

Empecemos por el principio, policía en italiano se escribe polizia.

Así que de entrada el letrero no es de un italiano, o será que sí?

Es francés, obvio. Baise es una palabra escrita en el idioma galo. Esta una de esas palabras creadas por los dioses para irremediablemente crear confusiones y malos entendidos. Baise no significa beso como lo creería una persona originada en el idioma español. Hace parte de un dueto de palabras trocadas para confundir a todos los extranjeros: baise, embrasser. Embrasser tampoco significa abrazar como lo creería uno.  Embrasser significa baisser, y baisser significa se taper. Abrazo significa beso, beso se refiere al sexo. Ya se imaginaran porque el uso de estas palabras da para tanto malentendido; pide uno un besito y sale como como un descarado saltándose todos los protocolos tácitos de la interacción humana y normas sociales.

Bueno, con conocimiento pleno que baiser no incluye besos sino interacción de fluidos y copulación desenfrenada, la traducción literal de nuestro grafiti es “ten sexo con la policía” o “cómete a la policía” así tutiadito;  algo que un lector imparcial no encontraría para nada ofensivo: aparte de ser una frase extraña para estar pintada en un muro, pues nada tiene que ver con un insulto. Porque hablando en serio, si un francés tuviera problemas de amor con la policía, en ese mismo murito escribiría con su aerosol un sonoro “sale flic“, o “tous les flics sont des fils de putes“, o “en bas la police” o alguito parecido.

Cómo la frase no tiene ningún sentido, toca imaginarse que estaba pensando el dueño del aerosol. No es que sea un proceso de brain storming super intenso el necesario para dilucidar el dilema. Que cantan todos los raperos gringos cansados de todos los atropellos policiales solo por el hecho de ser negros? Fuck the police! Cosa que traducida de forma literal al español contando con que el inglés es un idioma muy malo para distiguir entre tu, vos y usted, la frase rapera dirá “ten sexo con la policía” o “cómase a la policía“. Pero como todos los lectores lo saben, eso no tiene ninguna chance de ser la verdadera traducción, eso lo sabemos usted, yo y cualquier otra persona que se encuentre con esa frase. Todos, menos la persona que escribió nuestro grafiti.

El autor del mensaje no puede ser francés, menos inglés, nos toca entonces quedarnos con un italiano que está muy orgulloso de hablar francés, odia la policía y oye rap.

Vista antes el túnel de San Gotardo

Favor no tener sexo con las puertas del metro. Gracias.

El Duomo

La famosa galería Vittorio Emanuelle.

La famosa galería Vittorio Emanuelle.

Bicicletica con diseño italiano

Un cielo raso en la universita

El cielo de Milano

Corredores de la universidad

Más del cielo milanés

Una bicicleta abandonada

Freiburg

Perdón blog por escribir tan poquito sobre una ciudad, pero que le vamos a hacer: visitada por primera vez hace 12 años, solo un poquito, mucha fiesta y mucho frío. Y ahora, bueno, no tan ahora, el año pasado, el lugar donde intenté aprender alemán más rudimentario que fluído, llega al blog la pequeña Freiburg, urbe principal de la selva negra si la miramos del rín hacia el este. Y si la miramos desde el otro lado, también; es la capital de la selva negra, la misma inspiradora del postre.

La ciudad es famosa por su catedral, la más alta de la region si descontamos a la de Estrasburgo, ciudad vecina, durante mucho tiempo el edificio más alto de europa hasta que la desbancó vaya uno a saber cual. En fin, la catedral es bonita y está dentro de un centro histórico muy bonito y… les dejo las fotos.

Puente sobre la bahnhof

Cualquier tram por la kaiser joseph

fischerau y el gewerbekanal

Lo mismo

Y un buso en el kanal

El mismo pero por otro lado

El altstadt

mural

calle en el altstadt

Canalcito en la calle

barco parqueado en el canalcito

La catedral

más del altstadt

La parte más vieja

Cualquier canal

Un perro

Dresden

Si no lo habrán notado, estos últimos posts alemanes estan un poquito descuadrados en el tiempo. Es así porque el autor del blog pasó por ellos el año pasado, no este. Por pura pereza, ocupación, olvido y demás disculpas que uno se pueda inventar, la bitácora del motoneto no fue actualizada y solo hoy, día en que no tengo nada que hacer, me he dedicado a escribir sobre unas ciudades de las cuales casi que ni me acuerdo. Exagero, claro que me acuerdo, el problema es que para escribir algo entretenido se necesita por lo menos estar fresquito, haber sido testigo de algún accidente o algo entretenido o por lo menos, aún recordar el nombre de la plaza principal. ¡Esa es fácil! ¡MarktPlatz! Así se llaman todas las plazas alemanas. Algo como decir plaza Bolivar en países andinos o San Martín en los sureños. Sí. Pero no. Si algo tienen las ciudades alemanas, o europeas en general, es un sin fin de placitas, todas muy cercanas las unas a las otras, que tienen una variedad de nombres que sería muy bueno recodarlas para después escribirlo en el blog turístico que ha pocos datos útiles que da!
En fin, la visita a Dresden fue hace mucho tiempo y, aunque muy publicitada ciudad por mis amigos alemanes, solo le vi de especial el centro, el cual de hecho es bastante pequeño. En él encontré lo más importante de la ciudad: una tienda de lentes de segundas! Ya habrán visto, o notado, que todas las fotos de Hamburg, Lübeck y Bremen se han caracterizado por su mala calidad. La razón es que mi lente murió en Vientiane, Laos y por más que yo quisiera, dinero para otro no había. En esta tienda de segundas logré por fin encontrar un reemplazo de plástico pero a muy bajo costo y por cosas de la vida, acepta el full frame!

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Dresden Altstadt y el elba

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Die Hofkirche

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El río Elba

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Para que no se les olvide

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Buena iniciativa

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La frauen kirche

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Por fin, una foto con buena resolución

Lübeck

Nada que me de más rabia que mi celular o computador decida en que idioma debo ver los nombres de la cosas, así pues, maps dot me, la aplicacioncita para poder ubicarse en el extranjero sin ser expiado en demasía, decidió que para mi, Lübeck, solo podrá ser presentado como Lubeca. Con semejante nombre tan feo, casi se me quitaron hasta las ganas de ir. Si no fuera porque se encontraba cerquitica Hamburg, no entraba a este blog!
Haciendo un esfuerzo extraordinario para olvidarme del nombre castellano de una ciudad germana, tomé un tren y a este pueblito llegué. Se caracteriza por poseer una tor grande a la entrada, siendo tor un portón de muralla. Por eso la puerta de brandemburgo se llama Brandemburg Tor, no tür; la verdadera palabra para puerta. Me imagino que esto sucede porque en español decir el portón de brandenburgo suena raro. Pero me desvío, el arco gigantesco a la entrada de Lübeck es una tor y no una tür sin importar que se encuentre en la mitad de un round point y que tenga severos problemas en cuanto a su estructura.
Pasada la glorieta, tor o gate, se llega al pueblito propiamente dicho. Muy bonitico y más que todo, chiquitico. Construido en esos ladrillos oscuros como los que se pueden ver de lo que sobrevivió de Hamburg. Este pueblito, con callecitas estrechas y serpenteantes, se expande a lo largo de diez, oigase bien, diez metros cuadrados. Bueno, exagero. No eran diez, pero si eran pocos. En ellos pude recorrer las callecitas de extremo a extremo varias veces y, una vez hecha la marcha turística de regla, me detuve a comer el producto numero uno del pueblo: mazapanes!
Los venden de todos los colores y sabores, son de almendras y saben delicioso. (Muy parecidos a los del Astor) Hay una tienda en el centro que al parecer es la marca más famosa y la causante de la denominación de origen para los mazapanes lübeckeños y se llama… se me olvidó. Déjenme ya me meto a google. Ok, se llama Lübecker Marzipan-Speicher. Adentro me compré una buena bolsita de ellos con formas de frutas, muy decorados. A la bolsa también vinieron a dar otros, en esta ocasión empacados como chocolatinas. En fin, comido y turisteado, en un tren rumbo a Hamburg al final de la tarde me fui.

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Uno de tantos canales

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Tor, Holstentor

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Como ven, un poquito torcidita

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Otro de los canales

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Casas de ladrillo

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Más de la Holstentor

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La parte vieja

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Un dragón en la parte vieja

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Como para variar, la catedral en reparación

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Alemanes… ladrillo por ladrillo, la iglesia es analizada

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Lago vecino

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Vista de la ciudad desde el lago

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Calles

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Calles