Suramérica
Esta sección, la original, la que da el nombre a este blog, narra las aventuras del motoneto con su scooter 125cc durante año y medio, día a día, por un continente variado, exótico y desconocido: nuestro continente!
La idea de Punta del Diablo era estar en una playa con un poco más de cosas por si el clima no ayuda, ya que cabo Polonio no tiene ni energía. Ayer en Punta del Este se vieron una ballenas entre la isla y el puerto, como para variar cuando yo mire ya se undieron para no volver, así que sería bastante bueno si alcanzo a ver alguna acá en la punta del diablo, y posiblemente la veré si la neblina que cubre medio uruguay deja ver mas allá de 200 metros. No me mojé, pero me congelé. Los kilometros eran pocos; a las 3 estaba en el hostal; me salvé por los pelos, porque empezó a llover y nunca paró. Está haciendo un frío insoportable pero el hostal resultó buenisimo, así que mañana me quedaré acá! El 95% de los stickers son de brasileños que, aunque no tengan blog o página web, van regalando stickers a todo el que se encuentren... La carretera La moto Paisaje tomado a las carreras
Día 155 Punta del Este - Punta del Diablo
Salta es una ciudad pequeñita; para atravesarla se necesitan unos 25 minutos, pero para salir con mi GPS solo son necesarios hora y media!, si el verraco aparato me mandó por una carretera veredal ciega; una vez llegue al final, muy diligente me dijo que diera media vuelta en dirección al centro. Solo fueron 25km de más yendo, más lo mismo devolviéndome, volver a atravesar la ciudad y salir rumbo a Tucumán. La vía es bonita, toda seguida por ambos lados de un bosque subtropical (la diferencia es que no hay tantas especies de árboles como Colombia, pero igual es bonita) que da el aire de estar manejando por tarazá. Los cultivos que se ven son limones y caña, todos muy organizados y mecanizados. La entrada a Tucumán deja ver a la ciudad como una que es agrícola, como un armenia pero del tamaño de un Pereira. Una vez en el centro, parece un mini Buenos Aires; no por la arquitectura, ya que Salta tiene muchos más edificios viejos, pero por el ambiente que se vive en la ciudad. Bastante animada, llena de bares restaurantes o cualquier cosa que sea destinada para el ocio o el muy famoso dolce far niente. Todos estos negocios están repletos de personas y la calle también. Mi llegada no fue a Tucumán propiamente sino a una ciudad dormitorio anexa que se llama Yerba Buena, es un barrio – ciudad de gente con platica, así que se ven casas bastante diseñudas, las casonas viejas y casas modernas bastante bacanas; en una de esas me quedé yo, hamacas, jardín todo entre árboles grandes (como una finca de Sta Fe de Antioquia) con un calor impresionante. No sé porque a mí me parecía que Tucumán era frío; bien equivocado estaba, es un horno todo el año. La entrada a Yerba buena fue por el barrio más pobre y feo de toda la región, sus calles no eran pavimentadas (recordar las manías del GPS) pero igual llegué. Desempacar y de una para el centro; después de la vuelta turística, terracita, cerveza, comida y otra vez en el hostal. Allá me quedé conversando con el dueño, un argentino con su pareja, una alemana, bastante amables los dos y bastante agradable el hostal; me debí haber quedado un día más. El hombre hizo en los 80s la misma vuelta pero en bicicleta, y uno que cree que está haciendo las cosas difíciles porque va en una scooter! Carretera desde Salta hacia Tucumán Centro Tucumán Iglesia N.N Centro Tucumán Hostal Calchaquí, Yerba Buena
Día 43 Salta - Tucumán
Córdoba no es una ciudad decadente, tiene vida, aunque yo le daría unas dos o tres manitos de asfalto; mejor dejémosla en cuatro y pondría dos turnos más de limpieza. Es bastante rara ya que tiene unas joyas arquitectónicas coloniales junto con lo peor que los ochentas pudieron dar (es de notar que los ochenta son a las naciones occidentales lo que el comunismo fue para las orientales, la mejor forma de cagarse las ciudades estéticamente hablando) pero con esos edificios y todo no se puede decir que la ciudad es fea, se dirá que es diferente y ya. El centro la componen estos edificios viejos y los ochentudos más unos pasajes comerciales muy parecidos a junin en Medellín con la diferencia que acá son muchos junines en los que no les cabe un bar y un restaurante más; a todo esto se le suma millones de personas, botellas de plástico y popo de perro (las ciudades argentinas son un campo minado, siempre se debe mirar para el piso cuando se camina). Tiene un rio que rodea el centro y es muy parecido en ambiente al borde del Tevere, mientras que en el romano uno no sabe a qué edificio más tomarle fotos, acá uno no sabe a cuál de los enemil restaurantes meterse; definitivamente es una ciudad con vida, me gustó bastante. Si se sigue al rio, se encontrarán los edificios modernos bordeando los dos lados del rio. Por esta zona moderna, en el extremo inferior del centro, se encuentran unos museos que valen la pena ver, uno es de clásicos argentinos, se ven obras bastante buenas con otras más regulares pero todas de los mejores pintores de Córdoba y argentina; el más famoso Emilio Carafa que no me gustó tanto, me parecieron mejores las obras de Manuel Courtaret. Al lado y con el mismo boleto se entra al museo Emilio Carafa que no es dedicado a este artista sino que es un museo de arte contemporáneo. Cómo todos estos museos, la arquitectura del lugar es mejor que las obras que se exponen; y como en todo lo contemporáneo, se ven cosas buenas, cosas malísimas, los mismos puntos de miró y los mismos mamarrachos de Picasso (ambos dejaron como herencia a los artistas nuevos las formas más facilistas de pintar y ganarse la platica). El arte contemporáneo es de sensaciones, no de técnica o belleza por decirlo así; si usted ve a alguien observando detenidamente un cuadro de estos, lo más posible es que se está haciendo el interesante o intelectual para ganar puntos con quien lo llevó. No se debe buscar explicaciones o tratar de entender la obra; si le gustó o le causó alguna sensación determinada, es buena y punto. Otra obra de arte digna de ver en el museo son los comentarios del curador sobre la obra de estos artistas, al final no se sabrá quién comió más hongos. Total, para resumir, los dos museos son muy buenos en lo que se encontrará de todo. Muy recomendados. De los museos hacia la plaza principal se va por una avenida con una mini rambla (mini porque es estrecha, pero de hecho es bien larga) muy bacana y por una zona de la ciudad bastante linda, tiene aires de Madrid por todas las esquinas. Si se quieren tener las sensaciones que me deja Córdoba pueden hacer como la obra de Duchamp: L’air de Paris, que consistía o consiste en una burbuja de cristal completamente sellada, pero como se selló en Paris contiene el aire de este. De esta misma forma pero más baratico se puede coger dos botellitas de coca cola, se lavan muy bien y se cierran; una en roma y la otra en Madrid, así se tendrá el aire de estas ciudades que evocan de cierta manera al de Córdoba. Los abre cerca de algún baño público y listo, se tiene el ambiente de la ciudad! (no quiero decir que toda la ciudad huela mal, solo la parte de los junines) El problema es que aunque se usen botellitas de pet, que son bastante baratas, tocará viajar a Madrid y a Roma lo que no es muy económico que digamos, así que mejor visiten a Córdoba, recomendadísima y por muchos más días que yo. El Tevere Museo de arte contemporaneo Emilio Carafa Uno de los junines Centro historico Iglesia
Día 46 Córdoba
No se alcanzan a imaginar lo entretenido que es este pueblo; de tantas opciones de entretenimiento que habían, escogí el arreglo de la moto, no solo por el hecho de que necesitaba hacerlo sino tambien porque de todo lo que había para hacer, era la más entretenida para una mañana. La tarea de buscar un taller mecánico en un pueblo de 5 cuadras fue dificil pero encontré una bodega sin nadie con muchas herramientas así que decidí esperar a que llegara alguien para arreglar la moto y fue así como apareció dios disfrasado de Jorge Weiz, un man con pinta de aleman (y apellido) con acento paraguayo proveniente de misiones (provincia norteña argentina) y resultó que hombre a diferencia del etereo si sabía hacer milagros, pues resultó que el daño de la moto no era tan facilito como yo lo pensaba. La direccion no se torció en algún punto donde uno pudiera safar un tonillo, enderezarla y volverlo a apretar sino más bien la cabeza donde se soporta el manubrio se reventó la soldadura y el cilindro que la sostiene se torció debido a la enorme torcion ejercida por el accidente. En resumen, no me quebré el culo de milagro porque perfectamente me pude haber quedado con el manubrio en las manos (y no en la moto). Aparte de tener herramientas, tambien tenia soldador, compresor de aire para el filtro y importante tambien, conocimientos mecánicos; acortando la historia, todo quedó arreglado; el manubrio nunca volverá a ser el mismo, pero por lo menos ahora apunta medianamente derecho hacia donde yo quiero ir y el filtro que si quedó en sus últimas esperaré a pto natales o punta arenas para arreglarlo igual que Tacna, porque como acá no hay altitud la moto todavía anda. Lo mejor de todo fue que no me cobraron ni un solo peso! así que a las 11am quedé con un nuevo proposito en la vida: encontrar que hacer, fue incriblemente dificil la decision, pero ante tan gran menu de actividades me acosté de nuevo a dormir, no sin antes hacer una vueltica con la moto para ver como quedó. El dedo amaneció morado y no verde ni amarillo, por lo tanto ho hubo fractura sino más bien algo (no me se el nombre tecnico usado por los medicos) que no me deja mover el dedo, que duele mucho y que lo pone morado. igual como ya se sabe que no es una fractura, en 5 días debe estar bien. El hombro y rodilla ya duelen menos y mañana no se deberán notar... el tobillo ya esta bien. Buena noticia fue que hoy no ha llovido y si mañana no llueve me toca la trocha seca, algo que agradecería mucho... ojala.
Es el día 150 porque me da la gana; así de simple. Podría ser cualquier otro numero, o mejor aún, la cuenta exacta, pero no tiene cuando que yo me ponga a mirar un calendario y ponerme a contar días, así que mirando la ultima entrada que incluía a la moto, 139 y porque en diez dias se puede conocer mas o menos bien las cosas turísticas que Buenos Aires ofrece, mas sumandole un día mas para redondear la cifra, se llegó al 150 que será nuesta medida para los dias que se vienen a continuación. Buenos Aires me despidió con un día bonito y colonia me recibió con uno igualito... será porque quedan al lado? El papeleo de frontera fue facilisimo y para la moto, el oficial de aduana para no llenar los papeles él, hizo que los llenara yo, lo que evitó que yo le mostrara la licencia de conducción internacional que pedía el formulario y que yo no tenía, facilitandome enormemente la vida; aunque según lo que averigué, no se necesita, esperaré no tener sorpresas! Se manejaron solo 5km en todo el día, de mi casa al ferri y del ferri al hostel, pero como Colonia es diminuto, 6 cuadras despues del puerto ya estaba la moto parqueada y yo comiendome un chivito, que es la hamburguesa uruguaya que es buenisima! La ciudad es colonial y en algún momento fue un fuerte o algo asi, casitas pequeñas con muros torcidos, mas casa reformadas ya con los muros derechos , mas casas viejas cayendose son los atractivos del pueblo. A mi me gustó y creo que si vale la pena pegarse la pasadita por acá. Lo que no creo que que sea un sitio para quedarse mucho tiempo; con un día se tiene. Así que, mañana se turisteará mas por la mañana; seguiré a Montevideo por la tarde, ya que las distancias son tan corticas que no hay necesidad de estrezarse. Eso es todo por hoy... la fotos van sin edicion de ningún tipo, porque como estoy oxidadito con eso de escribir todos los días y escoger las fotos y me demoré tanto para escribirles esto y escoger las fotos, que posiblemente las primeras entradas en el blog serán tristongas. Última foto de Buenos Aires... Puerto Madero y el buquebus El Chivito: Lomo, tocineta, maíz, arberjas, pimenton rojo y verde, lechuga, tomate y salsas artificiales, para comer acompañado con una cerveza! Calle Colonia Ventana Puerta
Esta sección, la original, la que da el nombre a este blog, narra las aventuras del motoneto con su scooter 125cc durante año y medio, día a día, por un continente variado, exótico y desconocido: nuestro continente!
En el contienente europeo no hay posts con alguna moto incluida. Aquí el motoneto es mochilero y su transporte se hace en bus, avión o tren. Esta es una zona muy costosa pero bastante fácil para viajar y conocer
El motoneto vuelve a viajar en moto; también mochilea en incómodas minivanes. Usamos Asia como término general, sin embargo por el momento esta sección habla del sudeste asiático.
Lamentablemente, desde la existencia de este blog, el único país del norte visitado es USA. Eso no quiere decir que no valga la pena una visita. Tiene lugares asombrosos
Por el momento África so el Tanzania, la cuna de la mitad de los docuementales sobre los animales sabaneros, lo que cláro, aparecen en los posts.
No solo de motos y minivanes vive el motoneto, tambien por este blog se patonea y se monta en bicicleta.
Pedaleando, pedaleando y caminando y caminando las montañas se recorren, se suben y se bajan. Con una mochila al hombro, una buena media docena de ampollas y una cámara, como no, la bitácora del motoneto registra otro tipo de turismo que bien vale la pena.
Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.
Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.
Hacer un viaje de estos no es ninguna maravilla, solo se necesita plata (mucha) y tener el tiempo para hacerlo. Ya hablando de cosas puntuales para preparar el viaje considerando que ya se tiene la plata y el tiempo reservado; estas son las cosas que se necesitan
Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.
Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.