Suramérica
Esta sección, la original, la que da el nombre a este blog, narra las aventuras del motoneto con su scooter 125cc durante año y medio, día a día, por un continente variado, exótico y desconocido: nuestro continente!
He dado mi primera vuelta con la moto nueva. La moto es una Roya Enfield 350 Hunter. Lenta como la que mas, pero será quien me llevara a los confines ibéricos!
Primer post con blog en Rails y moto nueva
Después del importantísimo e híper interesante artículo anterior, esta vez les contaré algo un poco más relacionado con motos y viajes en carretera. Ya se imaginarán que una scooter de plástico, sin cambios y de 125cc no debe andar mucho; caminan más o menos entre 70 y 80km/h aunque el velocímetro muestre unos vertiginosos 100!. En Colombia donde no existe algo que se pueda nombrar como carretera, y mucho menos una línea recta, un camión no supone ningún problema para una moto pequeña; es fácil adelantarlo. Pero, en países que si tienen autopistas, mejor dicho algo llamado carretera o, por lo menos, una línea de asfalto donde caben dos carros en una misma dirección; ahí sí, sobrepasar es más complicado: primero, porque el camión normalmente camina mucho más rápido que la moto: 100 y 120km/h; segundo, porque si van muy cargados, su velocidad es más o menos a la misma velocidad que una moto de plástico 125cc. Sobrepasarlos se convierte en una acción dificilísima; para hacerlo uno debe esperar alguna pendiente para que ellos pierdan velocidad y abrigar la esperanza que la moto pierda menos (algo que casi siempre pasa) y rezar para que al ascenso le siga una parte plana, para poder tomar una distancia prudencial, en vez de una bajada, donde el camión, por cuenta de la inercia, se volverá a adelantar dejando a su paso una estela de turbulencia, que al piloto de la moto no le gustará. Hablando de turbulencias en carreteras, normalmente la moto se mueve bastante con el viento si el camión que va en la misma dirección pasa muy cerca, o si el camión que viene en sentido contrario pasa muy rápido. En ambos casos el aire que desplazan golpea las motos livianas y las hacen temblar. En las autopistas del cono sur ambos casos pasan bastante seguido (cada vez que pasa un camión) así que se tiene que tener la paciencia para cada dos minutos enderezar la dirección de la moto, acomodarse el casco, madrear al personaje que conduce el camión y obvio, evitar caer. Descartando de entrada los descensos en los que los camiones contaran con una inercia mayor a las de las motos (con las solas excepciones de los que tengan curvas, que en el cono sur son escasos) solo quedan las partes planas para efectuar sobrepasos. Así, si la moto camina a unos 85km como máximo y hay un camión al frente a 80km, el sobrepaso es bastante difícil; todo depende de cómo es el diseño de la parte delantera del camión: algo que solo se ve cuando ya se encuentra el piloto en tierra de nadie. Si se trata un camión viejo y cuadrado, el aire que desplaza es mayor a lo normal y esa turbulencia es lo suficientemente fuerte para frenar la moto unos 10km/h menos, situación lamentable que imposibilita el sobrepaso, que a su vez se puede volver peligroso si se encuentra algún automovilista detrás pasándose al mismo tiempo, o, si se está en Brasil, donde son tan maleducados conduciendo, los conductores harán lo posible por dificultar el reingreso al carril detrás del camión. Si, por el contrario, la parte frontal del camión es aerodinámica, el sobrepaso se hace más fácil y rápido pues es posible romper los últimos metros de presión con la técnica de la succión. Es la misma teoría de los carros gringos que corren en los impresionantemente tediosos óvalos, donde aparte de chocarse como cucarrones mierderos, también se pasan de vez en cuando. Lo único que ellos hacen es acercarse bastante a la parte trasera del carro del frente y como éste es quien está rompiendo el aire, desplazándolo hacia arriba y hacia los costados, atrás forma una zona de baja presión, es decir, el aire que desplazó a causa de la velocidad no alcanza a llenar tan rápido la parte trasera, por ende hay menor resistencia del aire y quien va detrás puede acelerar más que el otro así tenga la misma potencia. (si no estoy mal se llama efecto venturi, aunque quien me quiera corregir... pues lo puede hacer, este es un mundo libre) La versión camión versus moto plástica es lo mismo pero en mayores dimensiones y efecto. El aire que desplaza el camión es muchísimo, así que lo primero que debe hacer el piloto, es acercarse lo más posible a la parte trasera del camión, ojala menos de dos metros. Inmediatamente puede notar una menor presión del aire en su casco y muchísima mayor aceleración en su moto. Al entrar o salir de estas zonas con menor presión, puede notar de inmediato la turbulencia generada por el aire desplazado por el camión. Estando detrás de este, lo único que debe hace es acelerar. ¡Cómo no! Y, durante este proceso, esperar que la parte frontal del camión sea aerodinámica; si es así, pues el adelantamiento se hace fácil, el extra de potencia inicial de la moto es lo suficiente para romper el aire frontal de alta presión del camión y puede el piloto seguir feliz su camino andando un poco más rápido que el vehículo que le obstruía la vía. Si, por el contrario, la parte delantera no es aerodinámica, el viento y la turbulencia reducirán considerablemente la velocidad de la moto. En ese caso hay 3 posibilidades: si la vía se encuentra vacía o no hay nadie atrás pitando como un loco, entonces lo ideal es continuar en el sobrepaso, así tome un kilómetro entero. Ayuda agacharse para disminuir un poco la resistencia del aire y además moverse lo más alejado del camión que el ancho de la carretera permita; en algún momento el espacio crítico será roto. La otra opción es esperar a que empiece un ascenso, donde, por ser más liviana y ser menos afectada por la inclinación, en algún momento la moto puede pasar esos 5 críticos metros donde el aire es más difícil de romper, y por último, la tercera opción, el piloto puede aceptar la derrota y volver a atrás, recibir los insultos, insultar a su vez, dejar que todo el mundo se pase y volver a tentar la suerte, que lo más seguro es que en la próxima si será.
Lo que se hizo fue un loop grande para conocer Valparaíso y su anexa viña del mar y para pasar por la zona aguacatera de Quillota que quedaba justo para devolverme. Como para renegar de una vez y después describir con calma la ciudades diré que es verdaderamente desesperante todo lo que hay que pagar acá para moverse: desde el ticket para poderse mover por Santiago (10us dia!!!) hasta los peajes de 1us (y son muchos) hasta para encontrar parqueadero, ya que acá todas las cuadras estas concesionadas, todos los caminos también, todo, por todo hay que pagar y siempre unos precios que si los ponen en Europa allá habría revolución… ya se entiende porque los estudiantes se mantienen peleando acá (y ojala sigan…) Ahora, si Chile es el modelo económico que Colombia quiere emular, pues en ese caso vamos a ir por el lado equivocado y nos buscaremos más problemas de los que ya tenemos. Habiendo renegado ya, empiezo: La vía es toda una doble calzada, aburrida como todas ellas, pero metiéndose entre unas montañitas medio desérticas pero con un frío bravo (había hasta neblina) y a los 120km de haber salido llegué a Guayaquil!, no es mentira; Valparaíso es igualitica a la ciudad ecuatoriana, edificios viejos decadentes, desorden absoluto en las calles (afortunadamente acá pitan poco) y hace frío, la ciudad para resumirlo es muy fea (al igual que la ecuatoriana) pero tiene todo lo que no tiene Santiago (vida, carácter, emoción …). La ciudad consiste en una zona plana con los edificios de los 40 al los 60 completamente decadentes y los cerros que (solo hay dos recomendados que de verdad es uno) se llaman concepción y alegre que tienen casas como las de caminito, sin ninguna gracia a no ser por los grafitis, el resto de los cerros son unas comunas o favelas bastante regulares y nada recomendadas para visitar. Como ya he dicho, la ciudad es fea, muy fea, pero sus grafitis son quienes le dan la vida (al menos estéticamente) porque no son grafitis sino más bien arte urbano muy bien logrado a mi parecer (algo como lo que ya les había mencionado de Iquique), solo por ir a ver los grafitis se puede hacer el tour de la ciudad y verla con otros ojos; además de esto, es una ciudad medio bohemia, medio artística, medio caótica; para resumirlo otra vez, tiene una personalidad fuerte pero entradora. De ahí salí hacía viña para almorzar allá y conocerla, no le gasten tiempo, no vale en lo absoluto la pena (si van a hacer el viaje, que sea para Valparaíso no para viña). Vi un restaurantico bueno (no quería comer comida rápida) y me pedí con todas las ganas del mundo unos camarones apanados y una cerveza fina chilena. Fiasco! La cerveza carísima (cuando vi el precio pensé que me iban a dar un litro o algo así) resultó ser una botellita minúscula, de muy buen sabor eso si. Los camarones si fue un autentico robo: 8 camaroncitos y una torre de papa frita (si nos atenemos que valían 25us se entenderá porque estaba tan defraudado si este iba a ser mi plato calidoso de la semana), al final completamente lleno de papitas pase para el baño y quedo patente que no era el único tumbado, todos tenían una porción minúscula de lo que pidieron y una montaña de papitas. Acá en Chile gusta mucho lo gringo, por eso los restaurantes buenos son franquicias de negocios gringos. Para no alargar la cosa, mañana me iré al barrio de los restaurantes y me comeré lo más caro (y bueno, como no) que encuentre para sacarme el clavo. Se terminó de dar la vuelta rápida por viña y salí rumbo a Quillota que es donde hay cultivos de aguacates (causantes de una incalculable frustración y casi – sin exagerar – quienes me indujeron a hacer este viaje). A los cultivos no entré, solo los veía desde las cercas pero con lo que se ve basta para saber más o menos que tipo de técnicas usan para cultivarlos. Llegué a Santiago sin gasolina y no me varé por los pelos. Olivar en el camino Un allende no muy querido No es un poster, está pintado en la pared Sistema de transporte del siglo XXI Valparaíso Plaza de Armas de Valparaíso Puerto Valparaíso Playa en Viña del mar
Día 104 Santiago – Valparaiso – Viña del mar – Quillota – Santiago
El trayecto solo es seguir el litoral hasta Ubatuba, allí hay dos opciones: o seguir por el litoral hasta Sao Sabastian y Santos, o subir a la dutra en Tabauté. Se escogió la segunda por ser más corta y porque el tiempo estaba tan malo que no valía la pena seguir por el litoral, ya que nada se vería. La dutra es la autopista que une a Rio con Sao Paulo, es de dos carriles y va por las montañas; para llegar a ella se necesita subir por un camino buenísimo en lo que se llama la serra do mar. Subida fuerte con curvas sobre las curvas entre la selva para llegar a un llano (mas o menos) con una topografía parecida a la del escobero arriba. Una vez en la dutra, solo seguir hasta Sao Paulo solo parando para gasolina y descansar un poco. La entrada a Sao Paulo es por la super colapsada marginal en la cual no se mueve nada ni un milimetro, y es para hacer la debida comparacion con las debidas proporciones, lo más parecido a bogotá posible: grande, con vías bastante pequeñas para la cantidad de carros que tiene la ciudad, un rio super oloroso que pasa al lado, casí ninguna alternativa y una necesaria cantidad de paciencia. Una vez se entra a la ciudad, pues se sigue por el mismo taco, embotellamiento o como le quieran decir, pero que a diferencia de la marginal, mas o menos fluye. Paisaje antes de Tabauté Vista de Sao Paulo desde Vila Madelena
Día 190 Paraty - Sao Paulo
Me quedé dormido, y cuando esto pasa, normalmente uno sale tarde; cosa que me ha pasado obviamente, así que, en vez de salir a las 6.30-7 como es habitual, salí a las 8. El camino a Piura es todo desierto, parecido al de la tatacoa, con más tierra que arena y se pasa por unos pueblos sucios y polvorientos que no invitan ni a mear. Llegué a Piura para almorzar, terminando en un restaurante muy frecuentado por los locales en el que me comí un pescado bastante bueno. Seguí mi camino por el desierto de Sechura teniendo la precaución de llenar mi tanque alterno ya que me habían advertido que en este tramo no había nada, lo cual es cierto. Acá el desierto cambia mucho, parece más un playa que un desierto (tal como lo conocemos en Colombia), es de arena suelta y bastante blanca, cuando uno lo ve, es imposible no admirarlo por lo bonito que es; a la hora de transitarlo, es imposible no impresionarse por lo grande que es, y a las 3 horas de viaje es imposible preguntarse, cuando se acaba? No sé cuándo se acaba porque en el camino se me atravesó Chiclayo, mi destino, donde lo primero que hice fue ir directo al museo del señor del sipan (un museo de una ruina arqueológica). Me perdí la pasada por Túcumes donde hay unas pirámides que tenía muchas ganas de ver porque como lo había dicho antes, me desperté tarde! Después del museo me fui a buscar hotel en el centro de la ciudad. Terminé en uno bastante barato y bueno pero sin internet. La ciudad no vale la pena para nada, con la excepción de las ruinas y otros descubrimientos arqueológicos en los alrededores. Chiclayo es como un Sincelejo: un pueblo grande que está empezando a convertirse en ciudad. No hay fotos porque me pareció feo el ambiente donde estoy, pero si hubiese sacado la cámara tampoco habrían fotos porque no hay nada a que tomarle. Sigo un poco asombrado por la capacidad de violar las normas del sentido común de los conductores peruanos; a nadie le importa que se violen las normas de tránsito, pero el sentido común?… Ya sé que para el resto del viaje, siempre atento al del frente, al del lado, al de atrás, a los peatones y sobre todo a los moto taxis! Como para variar jodió el GPS, ya sé que es lo que le pasa: La batería de la moto tiene poco amperaje, entonces hay que prender la moto antes de conectar el aparato para que la batería cargue un poco más. Lo mismo se debe hacer cuando paro; primero desconecto el aparato y después de un rato apago la moto para que la batería quede cargada. No debo utilizar mucho la opción en que él me dice que camino coger (sino utilizarlo como un mapa vial donde el me muestra donde voy). Solo debo utilizar estas opciones para salir o entrar de ciudades (he notado que utiliza más energía, y si la batería está bajita simplemente no prende) Debo limpiar la terminal cada dos días porque se está sulfatando. No hablo mal de GPS porque soy dependiente de él en un 100%; para una persona tan desorientada y desubicada como yo, este aparato es de una ayuda invaluable. En lima trataré de hacer que funcione todo el tiempo, ojala los de Yamaha en lima sepan que hacer. P.D. Se les recomienda ver las fotos en Flickr si quieren ver cómo cambia el desierto según por donde iba. Salida de Máncora Bws en desierto Desierto de Sechura, no se imaginan lo divertido que son estas rectas a 60km/h No es la luna, es Perú Museo del Señor de Sipán
Esta sección, la original, la que da el nombre a este blog, narra las aventuras del motoneto con su scooter 125cc durante año y medio, día a día, por un continente variado, exótico y desconocido: nuestro continente!
En el contienente europeo no hay posts con alguna moto incluida. Aquí el motoneto es mochilero y su transporte se hace en bus, avión o tren. Esta es una zona muy costosa pero bastante fácil para viajar y conocer
El motoneto vuelve a viajar en moto; también mochilea en incómodas minivanes. Usamos Asia como término general, sin embargo por el momento esta sección habla del sudeste asiático.
Lamentablemente, desde la existencia de este blog, el único país del norte visitado es USA. Eso no quiere decir que no valga la pena una visita. Tiene lugares asombrosos
Por el momento África so el Tanzania, la cuna de la mitad de los docuementales sobre los animales sabaneros, lo que cláro, aparecen en los posts.
No solo de motos y minivanes vive el motoneto, tambien por este blog se patonea y se monta en bicicleta.
Pedaleando, pedaleando y caminando y caminando las montañas se recorren, se suben y se bajan. Con una mochila al hombro, una buena media docena de ampollas y una cámara, como no, la bitácora del motoneto registra otro tipo de turismo que bien vale la pena.
Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.
Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.
Hacer un viaje de estos no es ninguna maravilla, solo se necesita plata (mucha) y tener el tiempo para hacerlo. Ya hablando de cosas puntuales para preparar el viaje considerando que ya se tiene la plata y el tiempo reservado; estas son las cosas que se necesitan
Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.
Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.