Los Shedis, Pelea y Atraco

Martes, 17 abr 2012

Brasil tiene el capoeira, Corea el Taekwondo, Japón el Karate, China el Kung Fu, Colombia tiene peleas con machete y la Argentina para no quedarse atras en cuanto a las artes marciales respecta tienen los Shedis. El arma para esta sofisticada arte mortal es autoctona argentina, construida para fines casi siempre pacíficos pero en expertas manos, un arma sumamente peligrosa: el secador.Me imagino que el proceso de ser una herramienta para el uso diario a arma mortal debió haber sido parecido al de los chacos y palos japoneses... primero una élite escondió los escobillones y estropajos obligando a los sufridos subditos gauchos a limpiar aceras, pisos, vidrios y absolutamente todo lo imaginable con un único instrumento: el secador. Con el tiempo, y la imperiosa necesidad de defenderse y defender sus negocios, se crearon técnicas y métodos de uso de esta herramienta hasta convertirla en un arte de guerra. Los más dotados técnicamente en el uso de esta mortal arma eran las mucamas quienes sacan el pecho por el genero femenino y por el masculino sus representantes eran los tenderos de los kioscos y es precisamente en uno de ellos donde ocurre la escena que les describiré y donde pude apreciar este arte en su mas gloriosa expresión. Vale la pena aclarar que me encontraba a una distacia prudente de los hechos, no por miedo de resultar herido sino más bien por lo aleatoria que es la vida, no encontrando un sitio diferente donde yo pudiera filosofar con confianza decidió ponerme allí esa noche. Quien ofendió el honor del otro, de eso no fuí testigo, pero de algo si estoy seguro, atraco no era; dada la reacción de los participantes de este maravilloso arte, se trataba más bien de un ego herido o un simple malentendido que posiblemente progresó a quilombo a causa de la impericia verbal de alguno de ellos o, hasta depronto, a excesos verbales cuando un simple "estee che, disculpame fue mi error", hubiese calmado el asunto pero evitado la presentacion de tan excelso show del que fui privilegiado espectador. Del kiosco salieron tres shedis armados de secadores. Cómo y cuando aparecen tres secadores en un kiosco, eso lo ignoro, solo me atengo a lo que ví. El quilombo era un poco disparejo o para decirlo de otra manera, injusto. Sobra decir que una pelea de tres, normalmente son dos contra uno, y ese uno era el tendero, que para nivelar las cargas contaba con el sudor de su frente y el pan de sus hijos en forma de botellas de cocacola de su mostrador. La técnica de este arte consiste, ya que nuestros personajes se empeñaron a fondo para mostrarme cómo se hace, en blandear con fuerza el secador mostrando siempre el lado filoso de su extremo, aunque sea de caucho y sea incapaz de cortar nada por más fuerza aplicada en el movimiento de ataque, pero, en aras de la espectacularidad del relato lo seguiremos llamando así. A su vez, el oponente se debe correrse unos tres o cuatro metros para atras sea para protegerse del impacto o, sea para tomar impulso y a su vez blandear su peligrosa arma contra los dos atacantes, que a su vez se distanciarán los mismos cuatro prudentes metros. Durante el pasar de estos estudiados movimientos se debe quebrar los vidrios del kiosco con el objetivo de amedrentar al tendero y lanzar botellas de cocacola para acobardar a los atacantes, durante todo el proceso los contrincantes deben, esta vez no en japones como mandan los cánones marciales, sino en español, como lo dicta el idioma hablado por los guerreros, gritar "chupame las bolas" durante cada lance y retroceso. A diferencia de colombia, donde los espectadores asusarian hasta el cansancio a los combatientes a derramar sangre, en argentina quienes precencian este solemne arte salen despavoridos. Uno de esos testigos se sentó junsto a mi temblando, para ser más exactos era una ella y con vos temblorosa me dijo: Tengo miedo, allá se estan peleando. No se preocupe, la pelea la veo, pero eso está muy lejos; y ante mis palabras de consuelo se quedó callada y siguió los acontecimientos de la vereda de enfrente con un terror un poco contradictorio con mi evidente emoción y espectativa de ver como iba a terminar aquello. Nadie llamo la policia, al final de la vereda se veía un agente del orden caminando lo más lentamente posible con el objetivo que los sediciosos al ver su imponente figura interrumpieran sus discordias y emprendieran la fuga, algo que pasó cuando el agente muy a su pesar estuvo a diez metros, pero fuga propiamente dicha no fué: los atacantes se fueron caminando con el oficial persiguiendolos a la misma velocidad para evitar algún accidente en la persecusión, no fuera que depronto le tocara lidiar con tan alterados personajes. El tendero al ver su honor salvado y su negocio un poco maltrecho tomó su arma y se puso a barrer con ella los vidrios delatores de la pelea previa. Cuando esto pasaba, mi aterrorizada vecina me dijo algo que no logré comprender a causa del ruido generado por la infinidad de comentaristas deportivos que nos rodeaban; traté de preguntarle que era lo que me había querido decir pero otro personaje con mala facha y cigarrillo apagado en boca se cruzó en mi demanda y le pidió un poco fuego, a lo que ella solo atinó a hacer la cara de terror más grande posible. El hombre y yo notamos el miedo que invadia a la pobre, así que él, muy considerado le dijo: si me tiene miedo entonces no me dé nada. Acto seguido la mujer para nada tranquilizada, abrió su cartera, despues su billetera y entregó todo cuanto tenía. Quien esto escribe no dijo absolutamente nada, pues tal era su asombro ante tan extraña reacción que simplemente se quedó mirando que era lo que iba a pasar despues. Un poco más rápido de pensamiento y palabras, el hombre preguntó si estaba segura, recibiendo como respuesta la puesta en pie de la dama seguida por una carrera de salvese quien pueda hasta que el horizonte, los carros y las personas la escondieron. La reacciones fueron diferentes, yo por mi parte seguí mudo, completamente paralizado tratanto de entender lo que había presenciado; en cambio el hombre y un amigo que lo estaba esperando se estallaron de risa y completamente asombrados por los sucesos recien vividos se fueron a su destino. El testigo y narrador de todo esto se fue bastante pensativo para su casa, será que debí haber hecho algo por la indefensa dama? pero que? que pude haber dicho para evitar tan extraña situación? Porque algo era seguro, el cuento para el novio de la desdichada iba a tener shedis, vidrios, violencia, billetera vacía y posibles otros aditamentos para colorear bien la historia y poder llorar abrazada y temblando toda la noche. Mientras todos esos pensamientos y conclusiones me invadían me encuentro en un parque con dos personajes super sonrientes que me piden fuego para un cigarrillo. La reacción de los tres, estallarnos de risa.Léxico Argentino Secador: Limpia vidrios gigante con palo de escoba. Estropajo: Trapeadora o trapero (en rolo) Escobillón: Escoba plana plástica. Escoba: Escoba, pero con fibra natural y alargada, mejor dicho la escoba de toda la vida, y si todavía no han entendido, las que usan las brujas.

Los Shedis, Pelea y Atraco

Día 181 Rio Santa Teresa, Heroes, Heroínas y transacciones mercantiles

Martes, 06 nov 2012

La vez pasada Santa Teresa se hizo mal, así que esta vez se trató de hacer bien el recorrido. Una descripción rápida del barrio dice que está ubicado en la cima de una colina, con calles serpenteantes, recorrida a lo largo por los rieles de un tranvía que no tengo ni idea si ya funciona o no; pero si lo hace será solo para turistas, ya que el transporte se hace en la famosa van volkswagen. Sus casas son viejas y de hecho aunque no lo crean, son casas, solo hay edificios en la parte de abajo que ya sería el barrio de Gloria por un lado y más turistas por el otro, Lapa, donde empiezan los famosos arcos que sirven para subir el tranvía. El barrio es muy recomendable, tiene buena vista, dos museos y casas viejas bastante bien conservadas. No es tan bohemio como lapa, pues a diferencia de esta, Santa Teresa es residencial. Sus calles hacen que ubicarse sea difícil, pues hay cruces por todo lado, y nunca hay una calle que sea recta por mas de 50 metros, por eso es bien recomendable tener un mapita a mano si se quiere descender por otro camino diferente al usado para subir; que lo más seguro es que sea por las escaleras decoradas con ceramica por el chileno (ya les había contado todo esto en la entrada de estos barrios hace ya unos meses). Para llegar a esas escaleras se toma una calle que empieza, o termina (según por donde se mire) en los arcos de Lapa. Y es allí donde un honesto atracador, cuyo nombre no me se, ni me interesa saber, decidió aplicar sus conocimientos y experiencia laboral con unos nuevos clientes procedentes de su mismo país, aunque, al juzgar sus caras de turistas, podremos decir sin temor a equivocarnos, que estos personajes, contraparte del atracador, no eran de Rio. Como siempre sucede en estos casos, la transacción se efectua con un poco de fricción, solo suavizada por el único lubricante conocido para estos casos: la cartera, y es precisamente la cartera de ella la que , como si de un facilitador y asesor de negocios se tratase, cumplió con la tarea de concluir  la transacción sin ninguna ruptura abrupta.  Porque la de ella y no la de él, ya sabiendo que nuestros protagonistas son una pareja de, bueno, no sabemos exactamente las especificaciones y letra menuda de su relación, pero para no enredarnos eran una pareja, y la cartera en nuevas manos era la de ella, la razón, simple, él no tenía porque todas sus pertenencias caben en un bolsillo, y además, ya teoría o hipótesis del espectador-narrador de esta historia, es que era un ladrón culto, y una vez en la bienal de Sao Paulo, viendo toda la cantidad de cosas que podría contener un bolso, pues ya con la mente más abierta con nuevos prospectos y alternativas laborales, pues hizo su primer intento con nuestra pareja. Mirando la reacción de ellos, es posible que la nueva linea de negocio si es rentable y exitosa. Ella llora y corre sin destino fijo, él grita y corre sin dirección aparente hasta que ambos en algún momento se toman de la mano al ver a sus salvadores y heroes de esta historia parados frente al circo voador. Como el plural de la palabra lo indica, heroes eran varios, para ser más exactos, tres, y si de minucias se trata, dos de ellos son mujeres maravilla y el restante superman. La pareja, de quien no sabemos su nombre, para facilitar el relato la llamaremos victimas. Pues victimas, manoteando, señalando para dos calles opuestas y gritando como no, lograron comunicar a nuestros heroes el resultado de la transacción con el emprededor freelance. Es de notar que ante la cara de preocupación y exitación de victimas, heroes tenían, por contradictoria que parezca, un poquito de desinteres por el tema y hasta pereza, por decir lo menos. Cómo si de heroes de comics se tratase, se podia casí ver la nube con los pensamientos de ellos... Y es que tengo que correr? señor victima, no ve que estoy gordito y esta haciendo mucho calor? Ah es más profesional si hago cara de preocupado, pues ahí va!, No?, otra vez, así? es que yo no soy fotogénico, pero si quiere para que vea que aparento estar interezado por su relato mercantil, pues mireme mirar para todos los lados, dar vueltas sobre mi eje con estilo y hasta conversar con mis dos heroinas y acompañantes! No trascribimos los pensamientos del heroe por desprecio al de las heroínas, o un machismo patente del narrador, es solo porque el heroe era más divertido que ellas, o simplemente así se dió. Autojustificado el autor, victimas, que aun no perdian la esperanza de recuperar sus pertenencias, toman a heroes y heroinas de la manos y tratan de empujarlos con ellos, pero no nos digamos mentiras, son agentes de la ley, intocables, quien se cree victimas para decirle a un importante e imponente oficial que hacer o como es su trabajo; eso es ofensivo a la autoridad y por el hecho de recordarle a heroes que era lo que había que hacer, pues victimas terminó con la reacción contraria. Olvidaron algo importante, oficial es como burocrata o sindicalista, si les toca trabajar se ponen de mal humor y una de dos, o hacen huelga o hacen plan tortuga, que para aparentar es mejor, así que victimas ahora es doblemente victimas de robo y plan tortuga, pero esto aun no lo sabe o simplemente no lo quiere reconocer. No se puede aparentar trabajar sin hacer nada por mucho tiempo, incluso las mejores actuaciones tienen su límite, al igual que los burocratas pasando a la clientela a la casilla del lado, pues nuestros heroes transladaron a sus clientes a un otro oficial, este con carro pintadito todo de lemas oficiales, escudos y todas esas cositas que tanto le gusta a la policia. Fue así que victimas fue introducido al carro y chirriando llanta y con sirena y todo, a modo de musicoterapia, salieron para empezar su nuevo tratamiento informativo, a saber, que esa platica se perdió! Estación del tranvía Calle Santa Teresa Casa Santa Teresa Detalle Santa Teresa Techos y un suiche Intersección Santo Tereso Texturas Calle lapa Catedral de Rio. No es la más fea por la existencia de la de huaraz. Algo diferente, no está diseñada por Niemeyer!

Día 181 Rio Santa Teresa, Heroes, Heroínas y transacciones mercantiles Día 181 Rio Santa Teresa, Heroes, Heroínas y transacciones mercantiles

Nuevo Viaje

Sábado, 17 feb 2018

Situados en el aeropuerto de Munich, alemán en teoría – y práctica – pero aparentemente diseñado y construido por uno de esos contratistas colombianos de los que tanto nos enorgullecemos, nos encontramos de pronto como el extremo inferior del promedio, el que reduce en número estadístico, es decir, el que rejuvenece la media si habláramos de un promedio de edad ­– para ser honestos con el lector, de eso hablamos – , en fin, nos encontramos en un aeropuerto alemán increíblemente mal diseñado y nosotros, no tan jóvenes ahora, con canas en la barba y primeras arruguitas en el rostro, nos vemos como infantes si somos contrastados con quienes nos rodean. Vamos en un gerontoavión – aeronave geriátrica – no el aparato, parece moderno, los ocupantes, claro, esos son los que convierten un modernísimo Boeing o Airbus – son como lo mismo –, en un vejestorio volante.Antes de que me griten – ¡Gerontofobo! –, debo hacer notar que la razón por la cual este es el tema a tratar, y no otra cosa relativa a viajes tal como los tiene acostumbrado este blog de viajes, es básicamente debido al ingreso a la nave. A la llamada por los altavoces aeroportuarios del ingreso de nuestro vuelo por la puerta, digamos 43, y a que la gente como siempre lo hace se amontone frente a esa puerta, resultó que la espera se demoró media hora debido a la sorprendente cantidad de sillas de ruedas. A juzgar por los ocupantes, estos no son cómo los obesos gringos que toman las sillas de ruedas para saltarse las filas, no señor, estos ocupantes, muy legítimos, con el último suspiro de vida que aún les queda en el cuerpo se aferran a sus sillones rolantes para ingresar al avión que les llevará hacia el muy posible último destino vacacional de sus días. Los funcionarios del avión no saben muy buen como organizar y meter por el pasillo semejante embotellamiento de sillas de ruedas con pacientes sin fuerzas para moverlas. Necesitan llamar una batería de personajes que muy probablemente se encontraban en el otro extremo del muy mal diseñado aeropuerto a juzgar por el tiempo que les tomó llegar a la gate. Así pues, pasó media hora de labores acrobáticas para ingresar sillas de ruedas al avión y sacarlas de nuevo para que los cansados pasajeros, todos de pelo blanco, pudieran ingresar al avión.Ya adentro pasan razonamientos que más o menos dicen: si en sentido contrario, es decir, un avión lleno de niños alguno de ellos vomitase, ¿que pasaría? ¡Obvio! ¡Contagio universal! ¡En cinco minutos se verían niños devolviendo al mundo hasta el almuerzo del día anterior! Ahora la pregunta del momento: ¿Que pasaría si de pronto a uno de estos pasajeros le diera por tener un sonoro ataque a su miocardio? Solo se me ocurre pensar que, por cuenta de las respuestas que esa pregunta concede, saldríamos en el noticiero en algún destino diferente al que tenemos planeado ir.En fin cómo esto escribo y anexo fotos de mar, animalitos y personas, en vez de cadáveres cubiertos por sábanas blancas y fotógrafos, podemos inferir que todos llegamos a nuestro destino; los unos para sus últimas vacaciones en el plano terrenal y los otros, dos para ser exactos, los que impunemente bajaron el promedio de primaveras dispuestos en esa aeronave, llegaron para pasar unas merecidas vacaciones. Por eso, este blog inaugura un nuevo país: ¡Tanzania!Ya en otros posts vendrá en detalle.Stone Town, ZanzibarPwan Mchangani, ZanzibarMnemba, ZanzibarTallando ebano, KaratuKaratuElefante, Lake ManyaraZebras, Lake ManyaraMaasaisEl Ñú, NgorongoroUna linda hiena, Ngorongoro

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Stone Town

Domingo, 25 feb 2018

Me encontraba en la ciudad de piedra, Stone Town, la capital de Zanzibar, la isla que en algún momento fue una ciudad-estado mercante y que ahora era el sitio donde me iba a motilar. Esto es importante porque en Suiza, un simple corte de pelo cuesta tanto que, si acaso llegase a tener el dinero para pagarlo, igual mi dignidad me impediría hacerlo. De ningún modo, nunca, jamás de los jamases pagaría esa suma. Un corte de pelo no puede llegar a costar tanto, más cuando la mitad de África se muere de hambre (y si no se murieran tampoco sería ético cobrar semejante suma), en fin, con mi orgullo y ética impidiéndome motilarme en el país que vivo y con un pelero insoportable sobre mi cabeza, estaba pues en la ciudad de piedra pensando que de pronto esta era la ocasión perfecta para pagar lo justo por un par de tijeretazos en la cabeza.Las primeras andanzas no fueron para nada promisorias. Paseando por aquí, por allá, viendo el puerto con el océano índico azul turquesa y súper cristalino, paseando por las callejuelas cercadas por casonas de estilo árabe, portones súper decorados y vendedores tipo árabe enloquecedores; las estrechas callejuelas son un bazar y los Zanzibareños, una mezcla de árabe, indio y maasai, muy comerciantes con técnicas de mercadeo cercanas al acoso.En fin, un día, para ser exactos el segundo, encontré lo que estaba buscando, una peluquería. Una vez negociado el precio, la pregunta que el hombre me hace en swahili, después traducida al inglés es:­– ¿Con cual lo motilo, con la 4 o con la 5?– ¿4 o 5? –, me quedo un rato pensando. "¡Ah! ¡Este man cree que me a va motilar con una máquina!" – ¡No amigazo, la idea es que lo hagás con tijeras, como lo hace cualquier peluquero!El compañero le traduce. Nuestro hombre se queda paralizado como piedra, con ojos blanqueados por el pánico, pero, empujado por una irresponsabilidad digna de admirar, temiendo acaso perder su negocio, dijo sin siquiera ponerse rojo: – ¡Claro, no hay problema! Venga siéntese acá y empezamos.No crean que soy bobo, era evidente que el hombre no había utilizado unas tijeras en su vida, pero, ante la perspectiva de continuar con esa mata de pelo sobre mi cabeza en ese calor tan insoportable, y verme obligado a pagar este proceso dos semanas después en francos suizos, decidí sentarme y hacer cara de... No me la vi. Estaba muy entretenido viendo por el espejo como se iba a desarrollar la ejecución del proceso al que me iba a someter. En fin, con una torpeza sin igual el peluquero me hecho dos plufs de agua con su atomizador. (Cuando puso su frasquito con agua en el mostrador, la poca agua, que por mayoría en mi cara había puesto, se evaporó) Agarró un par de tijeras y... se puso a temblar. ¡Temblar es temblar! ¡Con ganas! Me miraba la cabeza. Miraba sus manos. Las acercaba. Las volvía a alejar. Hizo esto varias veces hasta que se acordó como lo había visto antes (vaya uno a saber donde) y me agarró con la otra mano un mechón de pelo y que quedó dudando si poner la tijera arriba de los dedos o abajo. Indeciso, cortó una puntica de unos 5 milímetros. Me miró: – ¿Así?Con señas le respondí que tomara confianza. Lo peor que podía pasar era tener que hacer uso de la cinco. O la cuatro. Me volvió a mirar con pánico, comenzó a temblar aún más y de a 5 milímetros en 5 milímetros se tomó la confianza suficiente para trasquilarme sin método. Un poquito por allá. Otro por el lado. Un plufcito de agua que se evaporó no más al salir de la botellita. Otro cortecito por allí. Otro por allá. Un lado mas largo que el otro. Media capul tapaba un ojo. La otra mitad ya no existía. Una patilla sin tocar, la otra a medio camino. Todo pelo que pasaba por la tijera, el viento se lo llevaba directo a Franziska, quién con muy poco éxito, desesperada, hacía hasta lo imposible para quitárselos de encima (incluyendo cambiándose de lugar). El hombre cortaba atrás. Le hacía yo señas que volviera adelante. Cortaba un poco y volvía atrás. Le volvía a hacer señas que volviera adelante. Lo hacía un poco y volvía a atrás. Hasta que al final llegó a un punto donde el resultado era del largo deseado, aunque sin simetría, ni estilo, y le hice la seña que el hombre tanto esperaba: – Pará ahí que ya me cansé.El hombre se detuvo. Franziska se quitaba pelos de encima. Yo me miraba y veía la mitad de mi ex-pelo pegado a mi y a mi sudor. Al lado había un sifón y allí metí mi cabeza. El resultado fue peor. Salí por las calles de Stone Town correando agua, sudado, con los pelos pegados a mi piel, con menos plata en mi billetera, pero... con una sonrisa de oreja a oreja! Por fin, !no más pelo!El resultado de la operación no es tan malo como el proceso de realizaciónPuertas de Stone TownCalle principal del centro históricoVentanitasBalconesUna plaza que llevaba al marOld FortCallejuelas-BazarCallejuelasMallAlumbrado PúblicoCalles del centro históricoUna iglesia, atrás un mezquitaCallesBanderinesVía principalCebra inexistente y muy irrespetadaOtra calle

Stone Town Stone Town

Lago Manyara

Viernes, 09 mar 2018

Lo llaman Vervet, es un mico, mono para otros españoles más internacionales que el regional paisa. Vervet, pasa su día buscando a su Verveta; al igual que todos los demás animales, no tiene nada más para hacer una vez su estómago se encuentra saciado. La sabana donde habita es grande, aunque encontrar Vervetas no es un problema para él; su verdadero inconveniente es hacer que alguna de esas Vervetas se digne a mirarlo, se acerque, haga con él alguna de estas danzas formales, ceremonias previas a la cópula que, pasadas con buena nota, lo lleven a aparearse, transmitir sus genes a la próxima generación, aumentar la demografía de la especie y... no vamos a continuar, lo único que le preocupa a Vervet es copular con desenfreno y, cómo no tiene fémina en su poder, su primer objetivo es encontrarla.Cómo se imaginarán Vervets hay muchos, Vervetas también, así que la competencia es ardua. La única forma que tiene Vervet para conseguir compañera de cópula es mostrar su mercancía, bueno, eso lo hacen todos los animales; vienen al mundo en pelota y así se quedan. Así pues, si Vervet quiere mostrale a la Vervetas que es lo que está en venta, debe esforzarse para mejorar la presentación de su activo más preciado.No conocemos que Vervet debe hacer para mejorar su producto, adivinando, así, a la loca, diré que requiere saltar de una rama y abrir las dos patas cuando la gravedad produzca su efecto, admirar el efecto y ofrecerlo al mundo tal cual.Tse Tse, no es el tátara tátara vástago de Mao Tse Tung, no señores, aquí tratamos sobre Tse Tse, el originario de Mto Wa Mbu. De una vez dejo constancia que no hablamos de chinos. No, no, no. Nuestros personajes son todos de África, dónde nos encontramos – excepto Mao, ese si es chino –. En fin, Mto Wa Mbu se traduce al inglés, Mosquito Town, en español diremos que no es nada mas ni nada menos que un Mosquero, literal y metafóricamente hablando. En fin, de Tse Tse, por vivir en Mosquero, podemos inferir que es una mosca, y sí, sí que lo es, es la famosísima mosca tse tse, la del sueño! Si te pican más de 2000 veces, te da sueño y ¡cataplúm!, privado en el lecho del lago caerás. Digo lago porque al pie de Mosquero está el lago Manyara, el mismo del título de esta entrada. En este lago, aparte de moscos y animales, también vivien los Maasai con sus animales, no salvajes como los del lago, sino domésticos, cómo los conocemos. Bueno, la forma con que los Maasai protejen a su ganado de la infinidad de moscos es poniendo trapos azules impregnados con veneno bajo los árboles donde las vacas pararían a refrescarse del incandescente e incansable sol africano. Al parecer a Tse Tse le gusta el color azul.Los trapos de los MaasaiCadaver de una mosca Tse Tse¿Azul? ¿Dije azul? ¿Qué me recuerda? ¡Ah! ¡Las joyas de la corona! Venga, preguntémonos: ¿es Tse Tse útil para Vervet? ¿Es Vervet útil para Tse Tse?A la segunda pregunta podemos afirmar que sí. Claro. Mientras las mantas azules de los Maasai están súper impregnadas de veneno, las tiernas joyas de Vervet tienen nutritiva sangre. Es decir alimentan, no matan y de remate desvían de la muerte a Tse Tse.Ahora bien, abordando la primera pregunta: ¿es Tse Tse útil para Vervet? Sin mucho conocimiento de causa me atreveré a decir que sí. Asumo que el proceso debe ser de lo más molesto; a nadie le gusta que le piquen los moscos las joyas, pero, digamos, éstas deben estar anestesiadas por el dolor: si no recuerdan el autor de este blog decidió que semejante coloración testicular solo podía conseguirse confrontando la gravedad patiabierto con una rama como objetivo final. Así pues, tanto dolor adquirido para pigmentar joyas, es posible que ponga en un segundo lugar la piquiña resultante de las picaduras del Tse Tse. El efecto positivo, es que con varias picaduras la mercancía de Vervet tendrá solo la opción de hincharse. Cosa que para nosotros sería trágico pero, cuando hablamos que esta es la forma de atraer féminas, pues bien, Vervet boligrande y boliazul podrá ganarle a la competencia y atraer para sí alguna Verveta bien cachonda. La pregunta que dejamos en el aire para terminar esta entrada es: ¿Un Vervet reventado por el dolor, con escozor por las moscas, más posiblemente infectado de la enfermedad del sueño, podrá disfrutar de la cópula desenfrenada que tan arduamente buscó?Elefante MicosGacelasArbol con nidosBufalosZebrasJirafasMicos muertos del aburrimiento

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Bikes & Hikes

No solo de motos y minivanes vive el motoneto, tambien por este blog se patonea y se monta en bicicleta.

Pedaleando, pedaleando y caminando y caminando las montañas se recorren, se suben y se bajan. Con una mochila al hombro, una buena media docena de ampollas y una cámara, como no, la bitácora del motoneto registra otro tipo de turismo que bien vale la pena.

Equipaje

Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.

Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.

Preparación

Hacer un viaje de estos no es ninguna maravilla, solo se necesita plata (mucha) y tener el tiempo para hacerlo. Ya hablando de cosas puntuales para preparar el viaje considerando que ya se tiene la plata y el tiempo reservado; estas son las cosas que se necesitan

Tips

Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.

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El Mundo