Suramérica
Esta sección, la original, la que da el nombre a este blog, narra las aventuras del motoneto con su scooter 125cc durante año y medio, día a día, por un continente variado, exótico y desconocido: nuestro continente!
He dado mi primera vuelta con la moto nueva. La moto es una Roya Enfield 350 Hunter. Lenta como la que mas, pero será quien me llevara a los confines ibéricos!
Primer post con blog en Rails y moto nueva
Me ha preguntado Sigilentoso, un seguidor del blog desde hace dos años, que diablos ha pasado con la moto del viaje, o si esta continúa colgando del techo. Parece ser que lo ocurrido con la poderosa solo fue publicado en el libro que nadie compró y nunca se me pasó por la cabeza informar sobre el destino de la moto a los seguidores del blog! Así que empecemos donde dejamos la moto, colgando del techo. Pues bien, mientras ella colgaba debido a su muerte prematura, su dueño, o sea yo, tenía que movilizarse de alguna manera. Fue por esto que me compré otra moto. Pasaron seis meses y los dioses decidieron poner una mancha de aceite en la carretera para que yo, a una vertiginosa velocidad de 15, óigase bien, 15 kilómetros por hora, le pasara por encima, me resbalara, cayera en la rodilla y así, despacito, en cámara lenta, lentísima, la moto cruzara al carril contrario para que dos lindas camionetas le pasaran por encima, ella muriera en el acto y yo, como para variar, terminara en el hospital con la rodilla medio fracturada, medio no del todo, pero con un hueco...! La moto muerta fue vendida a un mecánico para que le sacara repuestos y con la poca plata que quedó en mi bolsillo decidí revivir a la poderosa. Llevarla al mecánico fue toda una aventura tomando en cuenta el lamentable estado en que se encontraba: llantas desinfladas, motor muerto, tornillos oxidados, en fin, llegó al mecánico o a varios para ser más preciso. Después de mucha mano, a ella, la compañera de tantos kilómetros, el alma le vino al cuerpo y durante otro tiempo fue mi medio de transporte hasta que se varó de nuevo. La arreglé. Se volvió a varar. La volví a arreglar. Otra vez murió. Otra vez la reviví. Así llegó el día en que me dije: — De pronto esta moto ya sí llegó a su verdadero fin —. Decidí intentar una última reparación, el diagnóstico dado por el mecánico fue muy diciente: camisas, anillos, culata, en fin, reparación de motor con todas las de la ley. Al día siguiente recibí una llamada: por 15.000 pesitos más el hombre me la vuelve 150. ¡150! ¡Una bws con 150 cc! ¡Claro que sí! ¡Hágale! La camisa había que hacerla, la reparación de culata también, valía lo mismo hacer un agujero más ancho o más delgado y el pistón en sí, solo costaba 15.000 pesos más caro. Ni les digo, la moto quedó como una bala. Nunca antes una bws había subido palmas tan rápido. Ronca cual Ducati y con un motor a bajas revoluciones, la motico volaba por todo tipo de terreno hasta que le encontré un ligero defecto, o bueno, ella me lo mostró: puntual, como si fuera un inglés, la moto cada quince días se varaba. Problemas que empezaron a demostrar que el amor y la nostalgia por la moto eran en realidad un estado de negación propio: no quería aceptar la realidad por encontrarme tan unido a la moto. Tampoco es de volver este relato todo un cuento de relaciones melosas y romanticonas entre hombre y máquina. ¡Ya está más que probado que por fuertes que sean las relaciones, si por medio se encuentra la plata, todo el amor se acaba! Y se acabó. Me cansé de arreglarla y fue de esta manera que la poderosa encontró un nuevo lugar en el mundo… una compraventa de motos en la cual resultó que el mismo mecánico que tantas veces la había arreglado se encariño con la bws 150 con más recorrido e historia del mundo que los ciegos (o amarrados) de incolmotos nunca quisieron patrocinar. Ahora ando en bicicleta respirando el delicioso aire diésel que Ecopetrol, las volquetas y camiones proveen a nuestra linda tierra o como es la realidad, en la gran mayoría de las veces, ando en el vehículo que me presten.
Como pasamos del día 2 al 101? Fácil, decidí hacer el cálculo de días en paseo porque si seguía con la cuenta empezando desde el 1 se me iba a hacer un bololoi con mis foticos y archivos del pc, así que lo cambié. Sorry por la confusión. Por la mañana tour centro Mendoza hasta que quien aquí escribe cayó en las garras de una gitana, que después de leerme la mano a cambio de un cigarrillo, procedió a desplumarme (sin que yo me diera cuenta, claro está) y me dejó solo, triste y abandonado y sin obviamente la platica del día… cómo para la bobada no hay pastilla y quien esto escribe es el más bobo de los bobos, diré en defensa mia que, … no tengo defensa, perdí la platica por guevón… No se debe tomar todo de forma negativa, almorcé un delicioso shawarma de 30 pesos que a mi parecer sabia a uno de 230! Justo la plata del día; pero estuvo! Ahora además de mi equipaje, moto y prejuicios, ando con una maldición gitana a cuestas ya que según lo prometido debía a volver donde ella para que me rezara yo no sé que, cosa que obviamente no pasó. Por la tarde tour de viñedos y olivares: para ser sincero creo es mejor tomar la plata que vale el tour, ir a un mercado y comprarse 2 o 3 botellas de vino y bebérselas toditas, es mucho más entretenido que esos toures guiados, con chistes flojos e historias empresariales, al final nos llevaron a una iglesia, disque importantísima que reflejando mi estado de ánimo fue fotografiada en auto para que la iglesia saliera tal como es: fea. Un edificio Cava en uno de los viñedos Vinito de muestra bastante poco para mi gusto Iglesia fea que es famosa porque no se cayó en un terremoto
Día 101 Mendoza
No salí temprano porque quise desayunar. El dueño del hostal me dio las indicaciones de cómo salir (ya no confío en el GPS) y saliendo me di cuenta que el aparato me quería sacar de la ciudad por el mismo camino, así que me entregué en sus manos y esta vez no defraudó. El problema es que el recorrido esta vez era larguísimo, casi 600km y la vía es completamente recta. Se sale por una parte rural muy vistosa hasta Catamarca, una vez se entra en esta provincia todo se vuelve árido y todo el horizonte está cubierto por matorrales medio amarillosos muy tristes. Según el gps, estoy atravesando un salar, pero la verdad es que todo es muy feo. En el bordecito del horizonte se veía un reflejo blanco, que debía ser el salar que me mostraban al lado. Tuve la fortuna que el salar si vino hacia mi; me encontré una trochita que me llevó al salar y vuelvo a decirlo otra vez: no hay que sufrir yendo a Uyuni, éste salar era diferente de las salinas grandes por Susquez, aunque se llamaba igual, el salar era liso hasta el infinito. Metí la moto como no, y le tome foticos, acá se las pongo. El dolor de espalda y de culo ni les cuento, el problema con los trayectos rectos es que aunque uno avanza más y puede hacer más kilómetros, el cuerpo no cambia de posición haciendo que uno se canse más que cuando maneja la misma cantidad de horas en montaña. El campo cercano a Córdoba está lleno de cultivos gigantescos de Soja, o como decimos nosotros: soya; apenas están empezando a crecer, se debe tratar de coincidir con las plantas ya crecidas si se quiere apreciar la campiña cordobesa en todo su esplendor, pero igual en el estado en que la encontré me pareció bien bonita. La llegada a Córdoba fue un poco complicada porque cometí el error de hacerle caso al gps; el hecho de que me hubiera sacado bien de Tucumán no quería decir que estuviera recuperado de sus manías. Otra vez en una calle sin asfalto, con los vecinos peor presentados del mundo, todos con aire de querer atracarme; dé media vuelta y a tratar de entrar por otro lado; al final se llegó al hostal, que queda en los bordes del centro pero igual una caminadita no le hace mal a nadie; tour rápido en el centro, cervecita, comida y para el hostal a descansar. Provincia de Tucumán Parte feonga del salar BWS en Salinas Grandes (las de Catamarca-Cordoba) Cultivos de lo que creo es Soya; sino, cualquier cereal.
Día 44 Tucumán - Cordoba
Por fin un viaje con clima decente todo el tiempo. Desde Chala hasta Atica, la carretera es aburrida: desierto y rectas sin ninguna emoción. Una vez se pasa Atica y se sigue hacia Camaná es cuando las cosas se ponen buenas, son 150km bordeando un acantilado y haciendo las mismas curvas que este; es como un matasanos pero sin subir, ni bajar y además bien largo. Aunque la vía es mal asfaltada es una carretera ideal para una moto. Uno no se da cuenta que el tiempo está pasando. A mí personalmente no me pareció peligrosa la vía, pero tiene más cruces que todas las de Colombia juntas; estoy por creer que los peruanos andan borrachitos, porque aunque son muy agresivos en su conducción en las ciudades y pueblos, en las carreteras andan normal, nada como que uno diga: brutos este tiene diarrea! Después de Camaná se sube hacia Arequipa, por un desierto que aunque todo es subida, casi no tiene curvas; no es aburrido ya que el desierto cambia tanto de forma y de colores que con solo la vista uno se entretiene. Llegué a Arequipa a las 3pm, de una a almorzar en uno tantos buenos restaurantes que tiene, después, turistear; la parte de la ciudad que vale la pena es muy pequeña y en hora y media de caminada creo que ya la vi toda. La llaman la ciudad blanca, eso porque sus ladrillos son grises pero el cemento entre ellos es blanco. Detrás tiene unos nevados que no tengo idea como se llaman y al lado un volcán tutelar, un cono perfecto con nombre bien sonoro: El Misti. Para mañana, dos posibilidades: o irme al cañón del colca que es el doble de hondo que el cañón del colorado, pero con un problema, la ida me toca soyarme 150km de carretera a más de 4000msnm y un tramo a 4900 ó, ir directamente a Puno en el Titicaca con el problema que la carretera tiene 200km sobre 4000msnm y un tramo a 4700, cualquiera de las dos opciones me voy a morir de frío. Ahh se me olvidaba, hoy cumplí 5000km de camino. Cultivo de arroz entre montañas aridas Acantilados Subiendo a arequipa Parte de Arequipa parecida a Trujillo Catedral, basilica o lo que sea de Arequipa
Esta sección, la original, la que da el nombre a este blog, narra las aventuras del motoneto con su scooter 125cc durante año y medio, día a día, por un continente variado, exótico y desconocido: nuestro continente!
En el contienente europeo no hay posts con alguna moto incluida. Aquí el motoneto es mochilero y su transporte se hace en bus, avión o tren. Esta es una zona muy costosa pero bastante fácil para viajar y conocer
El motoneto vuelve a viajar en moto; también mochilea en incómodas minivanes. Usamos Asia como término general, sin embargo por el momento esta sección habla del sudeste asiático.
Lamentablemente, desde la existencia de este blog, el único país del norte visitado es USA. Eso no quiere decir que no valga la pena una visita. Tiene lugares asombrosos
Por el momento África so el Tanzania, la cuna de la mitad de los docuementales sobre los animales sabaneros, lo que cláro, aparecen en los posts.
No solo de motos y minivanes vive el motoneto, tambien por este blog se patonea y se monta en bicicleta.
Pedaleando, pedaleando y caminando y caminando las montañas se recorren, se suben y se bajan. Con una mochila al hombro, una buena media docena de ampollas y una cámara, como no, la bitácora del motoneto registra otro tipo de turismo que bien vale la pena.
Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.
Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.
Hacer un viaje de estos no es ninguna maravilla, solo se necesita plata (mucha) y tener el tiempo para hacerlo. Ya hablando de cosas puntuales para preparar el viaje considerando que ya se tiene la plata y el tiempo reservado; estas son las cosas que se necesitan
Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.
Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.