Suramérica
Esta sección, la original, la que da el nombre a este blog, narra las aventuras del motoneto con su scooter 125cc durante año y medio, día a día, por un continente variado, exótico y desconocido: nuestro continente!
He dado mi primera vuelta con la moto nueva. La moto es una Roya Enfield 350 Hunter. Lenta como la que mas, pero será quien me llevara a los confines ibéricos!
Primer post con blog en Rails y moto nueva
Sao Paulo es una ciudad muy jodida para ubicarse, no tiene ningún punto de referencia, a menos que se esté cerca de la avenida paulista con sus antenas sobre los edificios. Salir de allí sin un GPS es una verdadera misión imposible; pero cómo Jose Obdulio está funcionando a las mil maravillas, pues se salió en una hora (por la extensión de la ciudad) y una vez en carretera, se estuvo en una autopista de dos carriles, llena de camiones hasta que se llegó a Rio. Llovió muy duro una vez se entró al estado de Rio de Janeiro, pero afortunadamente paró lo suficientemente lejos para que el motoneto lograra secarse antes de llegar a la ciudad de Rio. En el estado de Sao Paulo, cada nada había un peaje, bastante caros por cierto, y en el de Rio solo dos, tambien muy caros ellos. La moto quedó mal arreglada... Fuí a la yamaha a que le calibraran las valvulas, pues fué lo mismo que me había pasado en Buenos Aires, pero solo miraron el carburador... Por la mañana, la moto se tomó media hora en prender, y solo lo hizo a regañadientes por la cantidad de patadas que sufrió y un poco también por lástima al ser espectadora muda de una pataleta infantil! Gagueó cada vez que la prendí en las bombas, así que en Rio, el lunes muy temprano (mañana viernes es feriado, por el día de los muertos) se llevará a algún taller a que le hagan el arreglo que le debieron hacer en Sao Paulo. Cerca de Rio se sube a la serra de Arará, con montañitas de 600 metros o algo así, pero tiene un descenso bastante entretenido de unos 10 o 12 kms, que serían mejor aún si Mr Fiscalisacao no estuviera detras de cada curva con su insoportables radares y sus ridiculas velocidades máximas, que hay que respetar, porque sino, en el transito brasileño tendrán una linda foto de la moto y su conductor. La entrada se por detras de unas montañas que tapan el mar y son más o menos unos 20kms de favelas, siendo el cinturon de pobreza y misieria más grande que he visto en este paseo. Esta vez me quedo en Copacabana, así pues, lo primero que se hizo fue una cervecita en la playa antes de llegar al apartamento donde me quedare esta vez... cómo ven, hay veces que se tiene suerte y no se tiene que ir a un hostal! (Lamentablemente para los lectores, no hay una sola foto de este trayecto; hasta ahora no me explico porque?)
El día no empieza temprano porque acá abren tarde. A las 9 fui a las direcciones que me habían dado ayer pero todos estaban cerrados; resulta que ayer jugó un equipo la final de la suramericana y todos estaban enguayabados por la celebración de ayer. Preguntando di con un taller manejado por un ecuatoriano que no había llegado, que volviera más tarde. Volví más tarde. Hable con un señor en silla de ruedas y quedé que a las 5 iba a ir a recogerla. Sol, playa, un almuerzo y siesta después fui a las 4.30 por la moto. No la habían tocado, pero ya iban a empezar y solo tomaría media horita. Muy educadamente les dije que de pronto se demoraría un poquito más (se demoró 3 horas). Resultó que el mecánico era el mismo de la silla de ruedas y arreglaba la moto desde el suelo con una mano (la otra la tenía muy ocupada hablando por celular o teniendo la herramienta para que no se le cayera), todo lo hacía realmente lento pero con un orden y facilidad que causaba asombro. Todo el combo de arreglo estaba compuesto por el “maestro” ecuatoriano con su pupilo ecuatoriano, acompañados por un chileno y yo. Se nos sumó un colombiano que llegó en una bws con problemas y resultó ser de Aranjuez, el barrio de Medellín. El man vivía desde hace 3 años en Iquique y más o menos según lo que me contó, era un sicario, de los malos o como mínimo un matón de barrio. Se fue de Medellín porque tenía los días contados. Ya es un convertido al mundo del peace and love y realmente abierto y arrepentido por las pendejadas que hizo (lástima que tengan que estar a punto de que los maten para que piensen un poquito) (a su hermano de 14 años lo “apagaron” hace seis meses con 3 tiros en la cabeza). Se nos sumó otro ecuatoriano, amigo del colombiano y se tuvo una conversación larga en la que no entendí ni forro, pero resumiéndola, la hermana del chileno estaba muy buena y todos se la querían comer. Entre todo lo que oí se sacó información valiosa: Viniendo para acá se nota la cantidad de cruces que tiene la carretera, lo cual es extraño viendo como respetan los chilenos cuando manejan, pero parece ser que cuando cae la noche y se toman sus traguitos se enloquecen y hacen todo lo posible por chocarse. Quienes están en el nivel social-mecánico creen que soy español porque soy blanquito ya que todos los colombianos son negros (haciendo chistes realmente racistas frente al mecánico “maestro” – bastante oscurito) y todos son malos (yo estoy excepto de este prejuicio porque soy español). Según ellos las chilenas son muy tímidas pero según el colombiano son muy liberales (no conozco ninguna entonces después les cuento). En fin, a las 7 me entregaron la moto y resulta que el “maestro” es realmente un maestro, un verdadero mecánico y lo mejor: el precio, muy barato para los estándares chilenos. Ya con la moto buena, por fin podré seguir el camino.
El trayecto solo es seguir el litoral hasta Ubatuba, allí hay dos opciones: o seguir por el litoral hasta Sao Sabastian y Santos, o subir a la dutra en Tabauté. Se escogió la segunda por ser más corta y porque el tiempo estaba tan malo que no valía la pena seguir por el litoral, ya que nada se vería. La dutra es la autopista que une a Rio con Sao Paulo, es de dos carriles y va por las montañas; para llegar a ella se necesita subir por un camino buenísimo en lo que se llama la serra do mar. Subida fuerte con curvas sobre las curvas entre la selva para llegar a un llano (mas o menos) con una topografía parecida a la del escobero arriba. Una vez en la dutra, solo seguir hasta Sao Paulo solo parando para gasolina y descansar un poco. La entrada a Sao Paulo es por la super colapsada marginal en la cual no se mueve nada ni un milimetro, y es para hacer la debida comparacion con las debidas proporciones, lo más parecido a bogotá posible: grande, con vías bastante pequeñas para la cantidad de carros que tiene la ciudad, un rio super oloroso que pasa al lado, casí ninguna alternativa y una necesaria cantidad de paciencia. Una vez se entra a la ciudad, pues se sigue por el mismo taco, embotellamiento o como le quieran decir, pero que a diferencia de la marginal, mas o menos fluye. Paisaje antes de Tabauté Vista de Sao Paulo desde Vila Madelena
Día 190 Paraty - Sao Paulo
En el listado de lugares donde he parado se hace una escepción, Ilheus, lo pongo porque en la estación donde estaba tanquendo me preguntaron si iba a poner ilheus y les dije que no, que me iba a quedar en itacaré... fue tanta la cara de rtsiteza y los ruegos de que pusiera a ilheus porque por ahí había pasado, que me dió pesar y acá lo pongo. Ilheus no tiene nada de especial aparte de que allí nacio Jorge Amado (o vivio) y que tiene una playas larguisimas aunque viniendo de trancoso ya estoy un poquito exagerado para lo que es la calificación de playas. Itacaré es una especie de pueblo surf - hippie tipo el bolsón (si en surf, las montañas pero con playas), es feo pero muy ambientado, pero como solo me voy a quedar una noche, no puedo decir gran cosa sobre el. Es muy turístico y las playas que valen la pena (según me dicen) quedan un poquito mas alejadas del pueblo. Paisaje baia Carretera Siempre me tocó esperar un tolin mientras sacaban al camion Playa Ilheus Playa Ilheus Playa norte de Ilheus Itacaré Barcos en Itacaré
Esta sección, la original, la que da el nombre a este blog, narra las aventuras del motoneto con su scooter 125cc durante año y medio, día a día, por un continente variado, exótico y desconocido: nuestro continente!
En el contienente europeo no hay posts con alguna moto incluida. Aquí el motoneto es mochilero y su transporte se hace en bus, avión o tren. Esta es una zona muy costosa pero bastante fácil para viajar y conocer
El motoneto vuelve a viajar en moto; también mochilea en incómodas minivanes. Usamos Asia como término general, sin embargo por el momento esta sección habla del sudeste asiático.
Lamentablemente, desde la existencia de este blog, el único país del norte visitado es USA. Eso no quiere decir que no valga la pena una visita. Tiene lugares asombrosos
Por el momento África so el Tanzania, la cuna de la mitad de los docuementales sobre los animales sabaneros, lo que cláro, aparecen en los posts.
No solo de motos y minivanes vive el motoneto, tambien por este blog se patonea y se monta en bicicleta.
Pedaleando, pedaleando y caminando y caminando las montañas se recorren, se suben y se bajan. Con una mochila al hombro, una buena media docena de ampollas y una cámara, como no, la bitácora del motoneto registra otro tipo de turismo que bien vale la pena.
Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.
Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.
Hacer un viaje de estos no es ninguna maravilla, solo se necesita plata (mucha) y tener el tiempo para hacerlo. Ya hablando de cosas puntuales para preparar el viaje considerando que ya se tiene la plata y el tiempo reservado; estas son las cosas que se necesitan
Al hacer un viaje en motocicleta, mochilear por el mundo, bikepacking en la bicicleta por las montañas vecinas o lejanas o andar como peregrino por los caminos de santiago exigen un poquito de preparación.
Aqui lo encontrarás: desde qué llevar en la mochila, qué ropa usar, qué herramientas tener a mano y cómo organizar todo para que quepa en el menor espacio posible.