Impresiones Ecuador

Cómo ya mañana estaré en Perú, desde hoy dejo mis impresiones de Ecuador

Lo primero que hay que decir del ecuador es que es un país con unos paisajes impresionantes y dado que es pequeño en extensión, se hace un país perfecto para el turismo; se pasa de un paisaje a otro en poco tiempo. Lo ecuatorianos son gente muy amable y están dispuestos a ayudar (ese cuento que no quieren a los colombianos es mierda; solo nos tratan más secamente los de la frontera, quienes son los nos tienen que sufrir continuamente.

Tienen unas vías que dan envidia, casi toda la panamericana en el norte es de 2 y 3 carriles, muy bien señalizada y con conductores que más o menos respetan las normas; en el sur son de un carril pero muy bien trazadas (con la excepción de Chunchi) y todos los accesos a ciudades de 2 o 3 carriles.

Como sitios recomendables sugiero Quito, que tiene un centro histórico que vale mucho la pena y su zona rosa, la mariscala es muy entretenida y con una vida nocturna más que decente, Cotopaxi, súper recomendado, vale de verdad la pena subirlo, Baños es bueno para un día al igual que Cuenca con su centro histórico, para una miradita rápida vale la pena pasar por Otavalo y su lago San Pablo. Se recomienda otros sitios que aunque no los pasé en este viaje, los conocí en el anterior y si ya estamos en estas, pues los menciono: De montañitas hasta Pto Lopes está lo mejor de las playas de ecuador, ambiente relajado con pueblitos de pescadores y playas para bohemios, surfistas y hippies.

Lo que no me gustó del ecuador está en primerísimo lugar la pitadera (sobre todo en el sur y costa) que enloquecen al que sea; son incapaces de estar en su carro tranquilitos, tienen que pitar por todo.

En segundo lugar, e incómodo para los motonetos es el diesel ecuatoriano, que al parecer (y como nota increíble) es más contaminante que el colombiano que creería uno que era el peor; con un agravante: Como ecuador es tan alto, los camiones tienen que estar siempre a fondo, lo que genera aún más humo.

Por último, es helado, se debería venir con ropa térmica por lo menos para la manejada de la moto.

Sitios no recomendables (incluyendo los del paseo anterior): en primer lugar, Manta, ni se les ocurra ir, Riobamba, ciudad recién bombardeada y helada, Guayaquil es aburridorcita, aunque tiene un malecón y ya.

En cuanto a cosas graciosas que le puedan pasar a uno en ecuador está como siempre la capacidad que tienen los ecuatorianos para dar malas direcciones y horribles cálculos de tiempo; si no tiene GPS ni sentido de orientación como yo, le recomiendo preguntarle a 7 personas como llegar y si 2 coinciden en una ruta, tómela;  al cálculo de tiempo que ellos le dieron súmele un 50% y si ellos admiraron su moto multiplíquelo por dos!

Pedir un tinto o una coca cola no es tan sencillo como se cree, por alguna extraña razón, no nos entienden nada, pero en vez de volver a preguntar que es lo que queremos o señalarnos lo que creen que estamos pidiendo, se quedan mirándolo a uno. Si un ecuatoriano lo está mirando fijamente a los ojos es que no ha entendido nada de lo que se le ha dicho, pero le da pena hacerlo notar o se siente intimidado con uno (les parece que hablamos demasiado fuerte y hasta somos groseros), así que prepárese para tener paciencia y mientras hable de una vez señale lo que quiere.

Ecuador, super recomendado para visitar!

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Día 8 Cuenca Hotel 1 – Cuenca Hotel 2

Ya se imaginarán ustedes la felicidad de despertarse en una cama doble reluciente, después de haber visto películas en uno de los 300 canales que tenía el televisor y ver por la ventana un cielo azul que no tenía nada que ver con el del día anterior. Con buen estado de ánimo salí a buscar hostal y turistear al mismo tiempo por todo Cuenca. Las razones para cambiar de hotel son las siguientes: necesitaba uno más barato, que quedara más cerca del centro histórico y además que tuviera gringos. Cuando digo gringos, me refiero al término que utilizan los ecuatorianos para señalar a cualquier persona que no hable español exceptuando a los españoles (a esos también los tumban), los busco porque tengo con quien hablar o salir, ya que después de esos trayectos uno está como un recién liberado: con muchas ganas de hablar.

Haciendo un paréntesis rápido les cuento que gracias a esos gringos, mi ya olvidado inglés está fluyendo otra vez y mi francés se está recuperando después de tanto desuso. (mi dispiace livio, gli italiani sembrano che non li piaciono l’ecuatore, non ho visto nessuno)

Cuenca tiene muchos edificios viejos para ver, su centro es relativamente pequeño, lo que lo hace fácil de turistear, así que mientras buscaba el hostal turisteaba. Encontré uno que me pareció bueno y que además me dejaba parquear la moto dentro, lo pagué y seguí con mi marcha a través del centro cuando me encontré con un turibus. Como nunca me han parecido entretenidos, pero estoy de paseo, le dí una oportunidad y me monté. Básicamente hizo el mismo recorrido que yo ya había hecho, con la única diferencia es que este recorrido venía amenizado por narración en español de lo que se veía, narración en un incomprensible inglés de lo que ya había pasado dos cuadras atrás y música folclórica inaguantable cuando el guía no tenía nada que decir.

El segundo piso del turibus pasa peligrosamente cerca a los cables de alto voltaje, pero como nota graciosa, el mensaje en inglés suplicando tener cuidado con los cables (idioma que entienden el 99% de los que se encuentran en el techo) llegaba una cuadra después!

Del centro subimos a un parque donde se tiene la mejor panorámica de la ciudad y que además tiene como máximo atractivo a un lobo que se para en un alero a ladrar.

Como el recorrido se demoró mucho me tocó correr a recoger mi ropa (si, la que había dejado en la lavandería), con tan mala suerte que no estaba lista; así que metí lo poco que tenía en el hotel dentro de las alforjas y me fui a mi nuevo hostal. Llegué justo cuando empezó a llover (y todavía no ha escampado). El resto del tiempo me lo gasté tratando de ver porque el GPS estaba jodiendo tanto (el tiempo utilizado en la frase delata que ya lo reparé) y me entretuve con las enemil fotos que tomé por la mañana. Lo que tenía el GPS no era culpa de él; era culpa mía que no le hice caso a Mario, el del taller Africa que me hizo el bypass entre la batería y el aparato.; cuando me lo entregó muy clarito me dijo: “ojo cuide esta terminal del agua y de la arena, que son los mayores enemigos de… bla bla bla” Como yo no lo hice, se estaba sulfatando e impidiendo el contacto entre los diferentes conectores que tiene por dentro.

A las 4 salí por mi ropa atravesando todo el centro bajo la lluvia, la recogí me tomé un tinto y para el hostal.

El resto del tiempo se pasó tratando de volver a empacar las alforjas dentro de mi nueva adquisición para evitar que se mojen si hay lluvia: aditamento utilisimo en cualquier maleta y fácil de conseguir en todos los países del mundo, una bolsa de basura!

el resto del tiempo se fue reservando el hostal de Mancora. Decidí que como no tengo ni idea si en esta frontera me van a joder la vida, más bien reservo el hostal desde ya (así sea más caro y no sepa bien la ubicación) que quedarme dando vueltas por la noche en una ciudad que no conozco. Mañana les cuento como me va.

Ahh y para los que me pidieron que diera la marca del GPS y de los guantes para cagarmelos, les digo que el GPS no es el problema y la marca de guantes, que si están dañándose es: Held, son alemanes.

Yo en el centro de Cuenca

Catedral de Cuenca (dedicada a alguna virgen) que no sé como se llama

Venta de leche en la calle (si no estoy mal la ordeñan derechito para el vaso del cliente

Día 7 Baños – Cuenca

Como toda buena noticia viene con una mala detrás, seguiremos con la costumbre y en el mismo orden tradicional; así que primero la buena:

Ayer averiguando, me dieron una ruta nueva pasando por el volcán; la ruta está cerrada para la gente, por ella solo pueden transitar los campesinos que viven en los pueblos que están entre Baños y Riobamba, la indicación que me dieron fue que le llorara a los policías y de pronto me dejaban pasar y así me ahorraría una hora y 20. Resultó que estaba tan temprano que no había llegado la policía; pude seguir e hice efectivo el ahorro de tiempo, dejándome un saldo de 5 horas y media para llegar a cuenca, según me habían dicho se demoraba (acordarse y tener siempre en cuenta que los cálculos de tiempo ecuatorianos son muy relativos y tienden a subvalorar enormemente las horas destinadas para cualquier trayecto). Como yo ya había tomado esta carretera alguna vez y fracasado en el intento de llegar a cuenca, no me lo creí mucho, pero de todas maneras llegaría una hora y piquito más rápido.

El camino era toda una trocha que pasa por los deslaves del volcán; una vez llegado a Riobamba que por cierto sus carreteras fueron bombardeadas en algún momento (y no salió en el noticiero), pregunté otra vez cuanto me faltaba y me dijeron: 6 horas

-como así, si yo me ahorré una hora y pico

– Ahh pero viene usted en moto? Entonces se demora 4 horas

-¿?? Nooo, en serio, en un carro se demora 6 horas??

-buuu.. esa moto suya es Yamaha? Entonces se demora 3 horas!

– Deje así…

Como ya me tengo más experiencia con los cálculos y sé cómo es de horrible la subida a Chunchi (el nombre dice mucho del lugar) decidí escoger las 6 horas y le sumé otra más para volver un poquito más aterrizada la cifra (no se debe hacer una encuesta con casco en mano porque se corrompe la muestra!).

La subida a Chunchi ya lo he dicho, es horrible, pero para mi fortuna ya asfaltaron la vía, sigue igual de alta, siempre por encima de los 2500msnm, con su buena capa de neblina súper densa y con un frío más insoportable que cualquier otro. Sea como sea, llegué a cuenca a las 2!

Una hora perfecta para escoger hostal con toda la calma del mundo, turistear por la tarde y si no valía la pena seguir para Perú al otro día, pero…

La mala noticia:

Después de Chunchi, el paraíso de la altitud, neblina, frio y curvas, siguen en su orden: Zhud (donde claudicamos la vez anterior), el cañar, Biblán, Azogues y por último Cuenca; en un trayecto de no más de 70km y habiendo ya pasado lo peor,que podría pasar? Zhud, nada, Biblán, nada, Azogues… lluvia, y por montones, hice mucha fuerza porque no quería buscar hostales bajo el agua, pero al fondo se veía lo que parecía ser el sitio donde está cuenca y se veía medio despejado y en efecto estaba medio despejado. Llegue a la ciudad y al primero que le pregunté cómo llegar al centro (acuérdense que no tengo mapas del Ecuador en el GPS) el hombre muy querido me guió con su taxi hasta el mismo centro sin cobrarme ni un peso… bueno dólar en este caso. En la oficina de turismo me regalaron un mapa y como soy muy cuidadoso me puse a hacer punticos sobre el mapa donde estaban las direcciones de los hostales que previamente había investigado; en esas estaba cuando empezaron a caer goticas del cielo, a medida que iba llendo a hostales y me iban rechazando las gotas caían más duro hasta que se volvió un aguacero, yo terminé en un hotel  pagando lo que me valen 3 noches y esta entrada larga demuestra que no tengo mucho para hacer. Pero antes de escribir esto tuve que llevar a lavar la ropa; si otra vez, aunque la última vez haya sido ayer mismo, pero resulta que los forros impermeables de las alforjas donde está toda la ropa, no son impermeables y como acá no hay servicio de secadoras sino se lava todo, pues, se volvió a lavar (y me lo entregan mañana, así que estoy vestido con lo que quedó seco y no salgo afuera porque los suéteres están mojados y el impermeable tiene agua por dentro.

Disculpen lo largo…

P.D: estoy mandando por mail a los que creo les puede interesar los registros que quedan del gps por donde paso, si hay alguno que los quiera recibir no es sino que me mande el mail y lo pongo en el grupo del gmail.

Camino por las laderas del Tunguragua

Alausí… Notese que está tan alto que ni el verde pega.

El páramo que subí… foto antes de Chunchi

Día 6 Baños de agua por montones

El verdadero nombre del pueblo es baños de agua santa, no estoy muy seguro si es santa pero agua que baña si, es más, sería ideal que no fuera tanta agua; llovió desde las 6am hasta las 4pm y el sol a quien tanto llaman el astro sol, hizo honor a su apodo y asumiendo su importancia se creyó muy salcita e hizo esperar a todos los turistas que estábamos en el pueblo hasta las 5 de la tarde, hora en la que se dignó a salir para después ocultarse una vez el ansioso público lo vió.

Mientras el sol meditaba sobre salir o no, y la lluvia se gastaba de tanto caer, quien escribe esto estuvo encerrado en un hostal con su mini pc, internetiando y escribiendo las entradas del día anterior con sus respectivas fotos. Mientras hacía esto, conversaba con una pareja de polacos que están haciendo un tour del mundo y cosa rara, adivinen que les pasó?… los atracaron en Colombia 4 manes armados y les descuadró el paseo. No hice más que disculparme por país tan cagado, pero después de saber la ruta que tomaron, creo que les pasó poco.

Durante los pocos minutos en que el sol se dejó ver, subí a la montaña del lado del Tunguragua y le tomé varias fotos. Mi plan original era tomarle fotos largas en la noche al volcán, para que quedara el rastro de las rocas incandescentes rodando montaña abajo, pero ayer mismo me bajaron de la nube y me contaron que el volcán se había apagado hace 5 meses; me tocó consolarme con el pico apagado, pero diferente de la vez anterior, ésta vez el pico estaba nevado.

Hermoso día y vista en Baños

No es el cotopaxi, es el Tunguragua, como ya no bota lava se cubrió de nieve

El almuerso del día

La bws en el Tunguragua

Día 5 Quito – Baños

El día como todos los días empezó temprano; el camino era corto y teóricamente fácil, lo único que debía hacer era salir de quito sin perder mucho tiempo en dirección sur. Sin GPS, con un mapa cagado y con las indicaciones de los ecuatorianos (siempre discutibles) se cumplió el objetivo; salí de Quito con la fortuna de que todos los nevados estaban despejados, muy bonitos ellos pero no supe cómo se llamaban y tampoco se les tomó foto, la razón para esta falta no es otra que los cables de luz que casi siempre dañan la foto, además de un frio que no invitaba a parar.

La vía era una autopista de 3 carriles, si, la ampliaron bastante, así que la moto podía dar todo lo que tenía, pero muy a mi pesar estaba como asmática, ya que al motorcito la altitud si le dio duro.

Viajando a unos vertiginosos 60km/h en bajada y con un frio realmente insoportable llegué al mismo sitio donde ya había llegado hace 3 o 4 años y donde se toma una camioneta para subir el nevado. Como buena noticia: no me tumbaron, el precio seguía siendo el mismo de esa vez.

Se hizo el tour de regla, museo (no entre porque me quedé comiendo confites de coca!!), lago del paramo, foto nevados aledaños y subida cotopaxi; como estaba animado subí un poco más que el refugio hasta unos 4900, aunque mi objetivo eran los 5000, pero a quien vamos a engañar… no soy alpinista.

Ya otra vez abajo, si es que 3500 se llaman abajo, salí en la moto hacia Baños de agua santa con un clima mas benigno y mucha mas hambre (el resto de confites de coca los tengo reservados para el camino después de Riobamba) me fui por otra autopista buscando donde comer, pero acá los domingos ni los snacks de las bombas funcionan; al final encontré un buffet en la mitad de la nada y de allí derecho hacia el tunguragua que ya se veía en el horizonte. Llegué a Baños a las 5 de la tarde y ya la oficina de turismo estaba cerrada, pero como persona cuidadosa que soy, yo ya tenía las direcciones anotadas de unos hostales que había visto por internet, sumándole las indicaciones que me dio la gente (como se había dicho: nunca fiables) y unas 5000 vueltas a un pueblo de 4 cuadras, logré dar con un hostal decente, donde me quedare 2 noches para hacer el viaje más relajado (si no les había contado, la idea de pasar por Brasil antes de llegar a buenos aires quedó totalmente descartada después de Cali – Ipiales).

Por cierto, no es que el GPS esté fallando, sino que en el caso de ecuador, no tengo el mapa y además detecté una falla en la parte eléctrica de la moto: la batería no alcanza para tanta cosa, así que, el enchufe del baúl quedó como un lindo recuerdo al igual que todos los cables de Ipod, Camara y Pc, además antes de poner el GPS debo prender la moto un rato para cargar la batería lo suficiente y lo debo apagar antes que la moto, así no jode.

Los guantes si me tienen desesperado, cuando llegue a lima, me compro otros.

Volcan Tunguragua

Casi llego a los 5000

La misma foto como 4 años despues

Cotopaxi

 

 

Dia 4 Quito

Primer día de descanso, madrugué a hacerle mantenimiento a la moto, pero quedé encerrado en el hostal porque la dueña… no estaba. Después de, óigase bien… Bueno en este caso, léase bien: una HORA Y MEDIA! de espera salió un argentino con una llave de la puerta, diciendo que la dueña no estaba y que volvía mas tarde. Aproveché el tiempo para meterle una manito a la moto (medí la presión de la llantas, le eché un tolín más de aceite y engrasé una guaya, con la otra no supe por dónde se le podía meter el aceite), como todo parece funcionar bien, no hice nada más.

Iba a buscar otro hostal con gente, para poder salir con alguien por la noche, pero no es sino que terminé con la moto y aparecen una horda de ecuatorianos buscando pieza: resulta que hay concierto de aerosmith y acá en ecuador están como si viniera a cantar britney spears empelota, solo se veía gente en cantidades (muchísimos, y además buscando hostal) disfrazados de metaleros por todo lado, así que apenas vi a la dueña del hostal: – Señora, yo me quedo acá otra noche!

Después de asegurar un cuarto me fui pal centro histórico de quito, que vale mucho la pena y estuve básicamente todo el día dando vueltas por el centro y por la zona rosa que se llama la mariscala; busqué por todo lado a Delfín Quispe, pero no lo vi por ningún lado, esperemos que me lo encuentre en baños o en cuenca para que me dé un autógrafo!

Me acosté muy juiciocito temprano que mañana es la subida al Cotopaxi y la ida a Baños, que por cierto traté de reservar el cuarto por internet pero no se pudo. Mañana veremos cómo me vá.

Mini entrada

Normlmente escribiré lo que paso un dia, el dia siguiente, osea que mañana publicaré lo que hice hoy (si tengo iunternet); pero este no era el motivo para escribir sino que estoy sorprendido por la cantidad de inscritos al blog y la comentarios que me han mandado por el blog, flickr y el facebook.

A los que se inscribieron al blog, gracias

A los que han mandado mensajes, gracias, y si no les contesto no es porque no me gustaron o soy maleducado, sino mas bien porque no tengo tiempo de internet para escribir el blog, pasar las fotos, etc y además responder mensajes; aun así aclaro que me alegr4a recibirlos y que se leen con cuidado

Día 3 Ipiales – Quito

Hoy salí con mejor humor que ayer, pero no fue sino manejar 3 km y 2 o 3 averiguaciones (rumichaca, funcionarios DAS, el equivalente ecuatoriano, ya se harán uds la idea) y ya estaba otra vez estresado. Resultó que tenia que tener un papel que yo no poseía y que se debía conseguir con el automóvil club de Colombia (500us, pasa viajeros trotamundos – no es mi caso) ó un papel que dá el consulado de ecuador, pero como están en feriado no abren sino hasta el lunes

(antes de que pelukin diga: yo se lo dije, me permito informarle que el consulado ecuatoriano lo cerraron de medellin y lo mas lógico sería hacer lo que hice… ir a Ipiales y conseguirlo, claro está si el consulado estuviese abierto, como ese no fue el caso y me tocaba quedarme en la maravillosa ciudad de Ipiales hasta el lunes o ir a quito y devolverme otra vez el lunes, decidí hacer uso de los mal llamados tramitadores

Como comentario aparte les cuento que mis habilidades de negociación siguen intactas!, me han desplumado, pero viendo las cosas con optimismo, termine con un papel con todos los sellos de regla en mi poder.

Como la jornada era mas cortica, logré parar en tulcan, otavalo, el lago que queda al lado y en quito sin afán ni estrés y al final encontré un hostal baratísimo con pieza con baño privado baratísimo y con internet (en el tejado según me dijo el propietario muy orgulloso), por eso les estoy escribiendo desde un bar de la zona rosa, y por eso también no les pongo fotos… se me va a acabar la pila

Anecdota:

Mercado de otavalo… Quiere que le muestre unas artesanias?

– No muchas gracias

– No desea usted unas de estas bufandas?

– No muchas gracias.

– Entonces muerase!

Que educacion, hay que hacer cursos de ventas con los ecuatorianos!

Moto en las afueras de otavalo

Lago san pablo

Cementerio Tulcan