Valbonë

Uno de los mejores sitios de este viaje: el valle de Valbonë y Teth

BUS_64-01BOAT_64-01FOOT_64-01CAR_64Los valles de Valbona y Teth son realmente hermosos, lo extraño es que poca gente los disfruta; algo que los hace aún mejores, pues turistas casi no se ven y mientras menos personas hay en un lugar, este es mejor. No gastaré mucho tiempo en la descripción de estos valles, ya que para describir un paisaje lo mejor que se puede hacer es tomar una foto y mostrarla, lo bueno en este caso es que de esas hay bastantes en este blog, además, sin entrar mucho en modo petulante, nunca encontrarán un blog de viajes con panorámicos 360 que les mostrarán estos paisajes de una forma aún mejor que las fotos (que son muy buenas porque las tomé yo), por eso, ahora bajando el ego a alturas terrenales, me propongo describirles el verdadero problema, llegar al Valbona y Teth, pues como verán mas adelante, es un poco complicado haciéndolas casi inalcanzables para el turista promedio, pero bastante fácil para personas un poco mas expertas en viajes.

¿Cuáles son las diferencias entre un turista promedio y uno experto? Para el caso de un valle albanés, la diferencia entre ambos será, en segundo lugar, una cantidad de paciencia inagotable y en primero, el estar en Albania, un turista promedio nunca iría a este país. A la gente le da miedo ir a Albania, tiene tan mala fama como Colombia, allá se verán nidos de metralletas y bunkers por allí y allá, en el país andino no son instalaciones militares, sino soldados en todo lado armados hasta los dientes, eso no es precisamente lo más atractivo del mundo para una persona que está pensando tomarse una piña colada en una terraza bien cómoda. Pero tal como Colombia, Albania tiene una gigantesca fama negativa a cuestas, ésta casi nunca refleja la realidad del terreno, o bueno, si lo hace, pero de una manera tan magnificada que distorsiona la realidad, así pues, lo primero que hay que hacer para llegar a Valbona es perder el miedo de entrar a un país como Albania. Una vez en Albania, lo mas seguro es que se esté en Tirana, su capital, donde uno puede ver que de hecho los albaneses son simpáticos y honestos. Dato muy importante pues será a ellos a quien el interesado tendrá que preguntar como diablos se llega a Valbona. En mi caso rápido fui informado que Valbona no era mi destino; primero debía llegar a Shkodra, en todo el límite con Montenegro, obviamente eso ustedes ya lo saben porque precisamente esa ciudad fue la última entrada de este blog! Una vez en ella el trabajo del motoneto volvió a ser como llegar a Valbona. Fue bastante gratificante saber que el propietario del hostel, Florian, nos cuadraba el transporte hasta el ferri y además nos buscaba un cuarto en algún hospedaje, hotel, albergue o lo que fuera que en el valle hubiera. Solucionados los problemas logísticos, no nos quedaba sino esperar. Para quienes se pregunten porque de pronto el relato pasó de un motoneto a un nosotros, no se preocupen, acá va la explicación: Un chilena, Constanza, estaba en el hostal de Tirana, tenía mas o menos los mismo planes que yo, así que decidimos ir juntos.

Volviendo al relato, la forma más divertida de ir a Valbona es tomando un ferri que va por el lago Koman, para hacer esto le recomiendan a uno despertarse a las 4 am porque a las cinco EN PUNTO vendrá la van a recogernos. Con ojos semicerrados, rojizos y lagañosos la clientela a las 5.15 entra en una van que se dirigirá a 40 kilómetros al norte hacia el lago Koman, justo después de la pared que hace que este lago no sea un lago sino una represa; es ahí donde queda el puerto del ferri. Para hacer esos 40 kilómetros de recorrido la van debe primero ir a un restaurante a tomar café, después, dos kilómetros mas adelante debe parar para… fumar durante unos veinte minuticos. Dos kilómetros mas adelante el chofer para para conversar con algún conocido y un kilómetro después para hacerlo con otro, es que estos pueblos son pequeños y todos se conocen. Mas tarde el chofer hace señas indicándole con señas a los dos extranjeros que se bajen a tomar una foto ¿pero de que? Responden con señas ellos. Señas y palabras que incluyen hidro elektrike nos señalan un murito de dos metros con una Pelton y dos o tres cables de alta tensión que de allí salen. Es una pequeña generadora de energía que aparte de ella, también genera un sentimiento de orgullo en los habitantes de la zona. No está demás decir que hasta que no salimos de la van y tomamos la foto esta no arrancó. Otros dos kilómetros después paramos porque somos obligados a tomar otra foto, a un puente creo y después paramos y unos canadienses fueron metidos en la van, después, mas tarde, somos bajados del vehículo pues nos va a meter en otro. Paramos a fumar. Otra parada por un café. Paramos en otro mirador ya con parte del rio en la foto. Foto comunal, foto individual. ¿vení amigo, nos va a dejar el ferri, no podrías, si no es mucha incomodidad, mover el culo? No se preocupen, los del ferri siempre esperan 15 minuticos mas de la hora. Responde tranquilamente el chofer.

Hemos batido un record. 40 kilómetros en 4 horas! Obviamente no estará demás contar que el humor turístico no es de esos que se podría catalogar como positivo. El ferri sale a las 9 y piquito (solo hay uno al día) y en el están un porcentaje pequeño de turistas extranjeros, bastante notorios por cierto. Otro tanto de turistas Albaneses, casi todos de la capital, personas que conocen mejor Italia que su propio país, maravillados, al igual que los extranjeros, de los campesinos albaneses, estos si, mayoría en el ferri que de tanto en tanto se van bajando en la mitad de unas rocas donde difícilmente podría vivir alguien, y nadie lo hace, casas no se ven, esas están meeeeetros arriba en las rocas donde para quien esto escribe, no son unas rocas donde difícilmente viviera alguien, imposible que lo hicieran, sin embargo lo hacen, son los cristianos que antaño fueron perseguidos por los otomanos y viendo que ni a los turcos mismos se les ocurría que alguien sensato por allá se estableciera, medianamente tranquilos pudieron seguir sus vidas. Hoy, siguen viviendo como hace 300 años, su único contacto con algo llamado civilización es el ferri. Allí pueden conversar con extraños que hablan lenguas extrañas, ninguno los entiende, pero todos son felices. De tímidos no tienen nada, y si la comunicación no es posible, ellos no se rendirán, el turista extranjero tendrá que tener paciencia porque hasta que el hombre no sepa como esta conformada su familia, que hace y donde vive y además transmitir él mismo la misma información, no quedará tranquilo.

El ferri acaba su recorrido en Fierze. Allí hay que negociar el precio del trayecto haciendo con gran esfuerzo que este baje, pues este es un problema de estos valles; quedan tan cerca de Montenegro que lo hemos hecho con el mínimo posible de Leks albaneses pues al pasar la frontera posiblemente pocos cambistas tengan interés en adquirirlos.

La van se dirige a Bajram Curri, se pronuncia bairan turri, es un pueblo sin nada especial entre las montañas, pero una vez bajados todos los pasajeros, ella sigue con los tres turistas que quedamos, yo, la chilena y una belga. Es en este momento que por fin salimos para Valbona, se ven a lo lejos lo picos nevados de estas montañas. Lamentablemente encontramos las vanes de los canadienses que bien adelante deberían estar, una de ellas se ha pinchado y no tienen herramientas, nuestra van por solidaridad albanesa para también, aunque no tenga con que ayudar. Nos debemos quedar una hora en la mitad del camino (mirar primer panorámico de los 360) esperando a que esta solidaridad se termine, si no hay herramientas y ya están acompañados para que esperarlos? A mi francamente los canadienses y su comodidad poco o nada me importa, mañana escalaré o más bien, dado que no se escala sino que se camina; mañana subiré al paso entre Valbona y Teth a pie y, esto lo sé porque con ellos hablé, los canadienses tomarán otra van devuelta porque sus intenciones son estar en Valbona solo un par de horas.

La van después de dejar las otras y andar bastante no nos deja en el albergue, noooo, primero nos presenta un primo (o algo así) y nos lo recomienda para almorzar. Con bastante hambre, no nos quedan muchas opciones que aceptar, así que el merecido descanso en el hostel será unas dos o tres horas mas tarde, creo si no estoy mal, a las 7pm, por ser verano aun es día. Pero no deja de ser ridiculo demorarse un día de transporte para tan pocos kilómetros (80 sin contar el ferri).

La caminada, al día siguiente, hacia el valle de Teth toma unas 7 horas. El valle de Valbona es increíble, de hecho uno se debería quedar mas tiempo en él antes de ir a Teth, o ir y volver al siguiente día, en fin, por una cama de rocas, producto del deshielo de los glaciares empieza el camino. Vamos acompañados de unos caminadores americanos de 70 años, se encargan de humillarnos forzándonos a subir el paso para no rebajar el valor de la juventud de estas generaciones. Una vez se acaba el lecho rocoso empieza el camino a subir por un senderito entre unos bosques, aquí los años demuestran que no vienen en vano y de la simpática pareja, después de despedirnos, nos separamos. Dependiendo del terreno el sendero desaparece y vuelve a aparecer, la forma de buscarlo cuando se evapora así como así, es buscando alguna marquita con pintura (en algunos panorámicos las podrán ver) son pintadas por los guías para no perderse; nosotros nos aprovechamos de esto para hacer el camino por nuestra cuenta sin necesidad de dar muchos rodeos.

El senderito sube hasta unas rocas con lo que queda de nieve del pasado invierno, toda color café pantano por el deshielo, donde estará la parte más difícil, que no lo es, hasta llegar a una cumbre donde se ven ambos valles, el de Valbona y el de Teth.

La bajada a Teth pasa por una praderas en las que en días laborales, debe estar por ahí rescatando de peligros a su familia, Lassie, el perrito que en estos momentos debe tener unos cuarenta años y mas abajito se podría encontrar a Heidi con su cantadito suizo y caminador. Por ser vacaciones no los vimos.

Una vez en Teth nos damos cuenta que no tiene hostal, debemos dormir en una casa de un local que tiene un cuarto para alquilar. El baño queda dentro de su restaurante, posiblemente el único del pueblo, pueblo compuesto por casas separadas unas de otras por muchísima distancia.

Volver a Shkodra desde Teth es otra travesía, esta incluye horas interminables de camioneta montaña arriba, obviamente paradas cada pocos kilómetros para conversar con los conocidos del conductor (siempre son muchos), la obligatoria parada a fumar cada vez que hayan ganas y también para el café. Esta vez estuvimos acompañados por otro americano turista y por un albanés armado que, aunque nos dijo que era un oficial, bastante sospechas daba su pistolota al lado del freno de emergencia, obviamente las personas sensatas no hacen preguntas y preguntas no hicimos.

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Valbonë-20140607_091600Estación de ferri Koman

Valbonë-20140607_100454Campesino albanés preparando las maletas para ir a su casa

Valbonë-20140607_102620La represa y las montañas

Valbonë-20140607_105534Personas yendo a sus casas por el único camino posible

Valbonë-20140607_110107El ferri

Valbonë-20140607_111012 Panorama_01Panorámico del lago y sus montañas

Valbonë-20140607_140021Valle de Valbona

Valbonë-20140607_144530Restaurante del primo

Valbonë-20140607_162311Montañas a subir

Valbonë-20140608_104018Toma de agua para caminadores deshidratados

Valbonë-20140608_112807 Panorama_01Valle de Valbona al fondo

Valbonë-20140608_120120Últimas nieves

Valbonë-20140608_122527Valle de Valbona desde arriba

Valbonë-20140608_122554 Panorama_01Valbona a la izquierda y Teth a la derecha, foto tomada desde la cumbre

Valbonë-20140608_124853Arboles y montañas de Teth

Valbonë-20140608_130243Árboles doblados por el peso de la nieve

Valbonë-20140608_134844Heidi, donde estas? iero lero ijíiiiiii

Valbonë-20140608_141013Montañas Teth

Valbonë-20140608_145709Foto postal con casa

Valbonë-20140608_153109Iglesia del pueblo

Valbonë-20140608_175105Casas del pueblo

Valbonë-20140608_175547El pueblo

Valbonë-20140609_100729Valle de Teth

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Shkodër

Cuenticos varios

BUS_64-01Se pronuncia shkodra; en la lengua albanesa la ë es una “a” pero si termina en “r” se cambia el orden final no sé por qué. Por eso la próxima entrada del blog, Valbonë se pronuncia Valbona, Prishtinë en Kosovë, es Prishtina y Kosova! (Kosovo es kosovo cuando es pronunciado por serbios: kocobo).

Después de este paréntesis cultural entramos a temas menos serios. Shkodër queda justo en el lago del mismo nombre y es el divisor de Albania y Montenegro, que se puede ver al otro lado. La ciudad en sí no tiene mayor gracia, si no es por ser la base para tomar el ferri en la represa Konan y el punto de llegada del valle de Teth. En esta ciudad, encuentro al único albanés dispuesto a hablar del dictador (un loco al mejor estilo Kim Jong Il), este fue Florian, nuestro anfitrión. En su mesa de comedor terminamos en una discusión sobre pasado, presente, futuro, democracia y orden entre representantes de países caracterizados por su poca democracia, poco glorioso pasado, triste presente y negro futuro, es decir, Albania, Ucrania y Colombia; por el mundo civilizado, una representante de Chile. Al estar pasando en esos días la peor parte de la insurrección ruso parlante contra el país ucranio, toda la conversación giró en torno a las opiniones de los ucranianos sobre su país, ellos, en cambio, interesadísimos en ese país perdido del mundo llamado Colombia y todos, obviamente atentos de cuanto ocurrió en Albania, ya que oportunidad de oír las canciones que los niños tenían que cantar en honor al dictador, Enver Hoxha, no había habido. Todas estas historias muy parecidas a las de Kim Jong Un en la lejana Corea del norte, país que si algún día se puede, entrará en este blog. Sin embargo la vista de nidos de metralletas y bunkers en el camino, impiden a quienes allí hemos llegado contener la curiosidad y en mar de preguntas Florian es ahogado.

Si queremos mencionar personas diferentes a nuestra cultura, debo referirme a mi experiencia con un par de señores Kuwaitíes que conocí la noche anterior.

Ellos, Ali y Ahmed, elegantísimos en un teleférico que llevaba al cerro Dajti a las afueras de Tirana y yo, en havaianas y pantaloneta. Empezamos una discusión sobre geopolítica mundial, ellos hablando sobre oriente medio y yo sobre Suramérica. Para ellos el origen de todos los males era por causa de los iraníes y para mi de los americanos. La conversación es entretenida y a comer en el restaurante del mirador me invitan.

El menú cincuenta platos tenía, y de estos, unos veinte han sido pedido por ellos. A la mesa ni un solo plato más le cabe, de cada plato solo fue comido uno o máximo dos bocados. Lo gracioso del caso es que los cubiertos para ellos son lo que para una lechuga en una bandeja paisa es para un colombiano, pura decoración. Con esas manos agarran la carne toda untada de salsa, la restriegan en el arroz y como pueden en la boca se la meten, siguen con el pollo, mismo procedimiento; chapotean de plato en plato hasta terminar, una vez ven que sus manos mas sucias y engrasadas no pueden estar, en corbata y camisa blanca con determinación comienzan a limpiar. Una vez camisa y corbata mas sucias y engrasadas no pueden estar, al baño a echarse agua van.

La escena final, son unos señores, uno juez, otro oficial, de saco y corbata (en ese calor!), haciendo carrizo en la terraza mas cara de Albania, fumando pipa con pose, con la camisa manchada de curri y chorreando el agua que trató de limpiarlo.

Aunque uno se imagine a las albanesas con su pañuelito en la cabeza pidiendo limosna, la realidad destroza esa imagen ficticia en dos segundos; están de mini falda, entaconadas y maquilladas a mas no poder, son de hecho bastante bonitas, siendo esta raza una especie de mezcla entre las ojiazules croatas y las morenas piel de oliva griegas. Todas las personas están en barcitos y restaurantes de la vía principal, pues en los Balcanes, esa prohibición de tomar alcohol que el islam profesa, no pegó. Lo que si sigue de los días otomanos, es la separación hombre-mujer. Al parecer no es bien visto que estén sentados juntos si todavía no tienen nada oficial, así que la forma de conocer personas y armar noviazgos funciona de la siguiente manera:

Shkodër tiene una calle principal llamada Rruga Kole Idromeno, con los barcitos y terrazas a lado y lado, las mesitas y paraguas son ubicados en la mitad de este boulevard. Los grupos de mujeres y hombres están en sus respectivas mesas, nunca mezclados. Si acaso quieren pavonearse, mostrar el escote, los nuevos zapatos, los músculos, en fin, para que los vean, lo que deben hacer es caminar las tres cuadras que compone la calle de arriba abajo. Se ven así cientos de personas yendo de arriba abajo sin motivo alguno diferente a tener la oportunidad de conversar y mostrarse mientas caminan, si se sientan juntos está mal visto, pero si caminan no.

Cuando se cansan, se vuelven a sentar con su grupo de amigos o amigas para narrar las incidencias de la caminada, pedir consejos sobre como recomponer o finiquitar el asunto en la próxima caminada y una vez están listos, se han tomado la cerveza, han interiorizado los consejos, vuelven a juntarse para subir las mismas tres cuadras y volverlas a bajar. De eso se trata una rumba Shkodraña.

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 Shkodër-20140606_184932Puente Mes del siglo XVIII aunque parezca mas viejo

Shkodër-20140606_185416Puente del lado del Mes

Shkodër-20140606_195734El rio Drim desembocando al lago Shkodër

Shkodër-20140606_194251Valle del Drim desde la fortaleza Rozafa

Shkodër-20140606_195120Chivos en la citadelle

Shkodër-20140606_195232Lago Shkodër con Montenegro (Crna Gora) atrás

Shkodër-20140606_195255La fortaleza Rozafa

Shkodër-20140609_175018Edificios típicos de la ciudad

Shkodër-20140609_143058La Rruga Kol Idromeno, boulevard para desfiles, pavoneos y conquistas

Shkodër-20140609_143919Principio o final de la famosa rruga

Shkodër-20140609_173450Calles de atrás en el centro renovado

Shkodër-20140609_173458Otro perfil

Shkodër-20140609_173759Lo viejo vs lo nuevo

Shkodër-20140609_174421Restaurantico típico

Tirana

PLANE_64-01Entrar al museo nacional albanés en Tirana es toda una maravilla. Albania, por estar en esa posición de los Balcanes, justo al norte de Grecia y justo al sur de la Dalmacia, ha sido siempre un punto importante de comunicación para toda potencia invasora (que por esta zona muchas han pasado: griegos, romanos, bizantinos, venecianos, otomanos, solo los mongoles por aquí no arrasaron, el imperio austro húngaros, serbia por los laditos, Grecia otra vez, Italia, la unión soviética, en fin…) Su ubicación estratégica se debe a las montañas ahora llamadas Balcanes, hace no más de doscientos añitos eran conocidas como Haemus. He tenido que volver a leer mi libro sobre los Balcanes para traerles ese nombre; me han prohibido el uso de Wikipedia para este blog, dizque lo vuelve más aburrido, así que toda historia será la que yo me sepa (o más bien, crea saber) y los nombres que me acuerde; dicho esto, los Balcanes de hecho eran (y siguen siendo) las montañas de Bulgaria. Lo que importa acá y eso lo verán en las fotos de Valbonë dentro de diez días, es que en el interior de los Balcanes (los Alpes Dináricos) imposible era la conquista, así que todos estos invasores tenían que contentarse con la costa, es decir la parte plana albanesa, sitio donde en algún momento se acentuaron los Ilirios. Si se pregunta a un albanés sobre Albania lo primero que dirá inflando pecho será su pasado ilirio, de hecho, según ellos, son los únicos, y subrayo únicos, descendientes directos de los ilirios, la madre de todas las civilizaciones. Lo segundo que dirán, es lo orgullosos que se sienten de ser la patria de la madre Teresa de Calcuta. Ahora bien, una vez pagada la boleta y entrado al museo de la capital, se encontrará en modo cronológico toda la historia del país empezando obviamente por los Ilirios. El presupuesto del museo al ser el país tan pobre se refleja en los avisos explicativos de las poquitas cosas que les han quedado de su pasado que no fueron robadas por los invasores (también hay que tener en cuenta que aunque era zona de paso obligatorio, Albania nunca ha sido importante, así que ruinas magnificas no se encontrarán) Estos avisos son unas especies de carteleras de colegio con, en teoría, explicaciones en albanés e inglés de todo objeto de interés. De verdad solo el 10% tiene su explicación en inglés, el 60% en albanés y el restante 40 se debe interpretar a gusto del observador. Si este bien observa, verá que parte de los monumentos históricos son hechos en espuma de poliuretano o concreto, algunos dicen que son réplicas, otros los pasan como originales.

Por alguna razón se les olvida poner la parte bizantina, es así como pasan de Ilirios a Griegos, después romanos, se saltan Bizancio, vaya uno a saber que no les gustó, siguen con los Otomanos y de allí directico a la independencia, saltándose esta vez la dictadura y omitiendo también el presente (la transición de república comunista a capitalista semi-democrática).

Es precisamente acá donde los colombianos quedan más que identificados con los albaneses, si una parte de la historia no les gusta, pues la desaparecen. Preguntarle a un albanés por su dictador es cosa imposible:

Pregunta, cómo fue la vida de ustedes durante esa época?

Respuesta, ahhh, mirá, allí hay una vista súper linda de la ciudad, no querés subir?

Discusión terminada.

El dictador y sus locuras son tabú, es muy difícil para un turista no preguntar por ellas, cuando dentro de la ciudad se ven bunkers, nidos de metralletas y hasta un barrio exclusivo para la elite gobernante donde los ciudadanos no podían entrar, ahora al igual que antes, es el barrio VIP y tiene los pubs mas caros y exclusivos de la ciudad (son baratísimos!!!)

Hagamos el símil

En un país muy lejano, vivió un loco que tenía como negocio la venta al por mayor de harina. Negocio que lo volvió rico, pero se ganó muchos enemigos. Sus compradores de arriba decidieron que ese tipo de harina debía ser perseguida con todo el rigor del caso (aunque le seguían comprando por debajito), obligando quienes vivían en el mismo país del loco a perseguirlo. El loco como era loco, para matar a sus enemigos, asesinaba a todo el que estuviera medianamente cerca. Su arma preferida eran las bombas, ojalá bien grandes. Aviones, plazas de toros, edificios, carros, en fin, todo lo que pudo ser explotado, explotó. Todo cuerpo que estuviera en el radio de esas explosiones en átomos voló, y si por acaso bien de malas era de vivo seguir, desmechadito quedó.

Este loco en ese país lejano, es mas innombrable que Voldemort, esta es la razón por la cual un turista en la ex ciudad mas peligrosa del mundo, (con toda la curiosidad que eso conlleva) preguntar por Pablo Escobar es cosa imposible:

Pregunta, Ve, y como era la vida de ustedes durante la época de las bombas?

Respuesta, No querés fresas con crema, allí están vendiendo!

Pregunta insistente, No les daba miedo salir a la calle, o como es que hacían para sobrevivir.

Respuesta indignada, Eso fue hace veinte años, la ciudad ya no es así, querés la fresas con crema o no? Gringo desagradecido, si no le gusta porque no se va?

La discusión termina con el turista comiendo forzadamente fresas con crema, sonriendo y diciendo que está en la ciudad mas maravillosa que el planeta haya jamás creado, y si no fuera por las obligaciones que su aburrido país le demandan, en ella toda su vida quisiera pasar.

En otra cosa que se parecen los albaneses a los colombianos, es en su mala autoestima nacional. Ambos han sido considerados parias mundiales, la gente va con miedo a sus países, ellos no pueden ir a los países de esa gente que los visita y ambos, de cierto modo se sienten apocados frente a los demás. Extrañamente ambos países son de los mas amables para los turistas, pues al tener tan pocos, los tratan como si fueran de la familia.

Al parecer puedo dejar una mala imagen de Albania, pero no. Si tuviera la oportunidad hoy mismo volvería a ese país, incluso entraría al museo nacional. Algo tiene la ciudad que hace que a uno le guste aunque a primera vista nada grandioso parezca.

Los albaneses son queridísimos y peligro no pasará, es mas, son tan honestos que uno abre la billetera para que ellos mismos saquen la plata para pagarse (porque el albanés, aunque mas comprensible que el magyar, sigue siendo una lengua extrañísima) después se preguntará si ha sido tumbado o no, y resulta que ni un solo Lek se ha perdido. Y eso que todos los carros que recorren Tirana son robados! se reconocen por ser solo de alta gama y extrañamente con timón a ambos lados, según el país donde se robó.
Si quieren ver como es la ciudad, aunque sean unos pocos puntos de ella, les recomiendo que entren a los panorámicos 360, ahí está el estadio, un ovni museo del dictador, nido de metralleta en medio de la ciudad y otros punticos más.

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Tirana-20140605_143454Vista de Tirana desde el monte Dajti

Tirana-20140604_161201La piramide-museo del dictador: Enver Hoxha

Tirana-20140604_161617Fachada del museo del dictador: Enver Hoxha

Tirana-20140604_164457Nido de metralleta en medio de la ciudad mas un pedazo del muro de Berlín que vaya uno a saber por que está ahí.

Tirana-20140604_163238McDonalds albanés: Kolonat

Tirana-20140604_161637Textura del museo

Tirana-20140604_183631Techo a mezquita de Tirana, Ethem Bey

Tirana-20140604_183128Detallito de la mezquita

Tirana-20140604_182847Balcón de Ethem Bey

Tirana-20140604_182812Pinturas de las paredes

Tirana-20140604_155959Puente Ura e Tabakëve

Tirana-20140604_155135Rruga Murat Toptani