Don Det

Bueno. Otra vez bus nocturno, esta vez diferente del vietnamita: la cosa comezaba con una vancita que lo sacaba a uno del centro de vientiane para finalizar en la estación de buses de la capital de laos; estación nada especial. Ahi, parado mientras esperabamos todos los turistas a que algo pasara, o que por lo menos alguien nos informara algo, conversé un poquito con un gringo como para pasar el tiempo. Apareció un bus, con camas y todo, el problema fue que cada cama (un colchón de un metro de ancho) debía ser compartido con alguien. Por pura coincidencia terminó siendo el mismo gringo; para mi felicidad, un hombre bastante pequeño. Hechas las conversaciones protocolarias y los quejidos de regla sobre como iba a ser la noche empaqueados todos en tan pequeño espacio, el hombre se tomó tres pastillas para dormir y hecho un huevito cayó privado. 
 

Unico uso para los libros de lengua española: cuñar vidrios
 
Pasó al rato un ayudante del bus con botellitas de agua para todos los pasajeros, la mala fortuna quiso que la mia se cayera y se reventara. Así, con una botella de pet de medio milimetro de espesor con un hueco en la base, me veia yo con un chorrito de agua mojando todo. Sin saber que hacer, la puse boca arriba entre mis tenis y con un buen solidem dejé el mundo de los vivos para despertarme a las 5 de la mañana bien cerquita de Pakse. Lugar donde teniamos que cambiar de bus. Ya se imaginarán en que estado encontré mis tenis… mojaditos, mojaditos. En fin, en la estacion de pakse esperamos una buena hora y media hasta que aprecio otro bus destartalado que nos llevó hasta el puerto de Nakaset, allí, en canoa cruzamos el mekong y llegamos a Don Det (es una isla). 

No había reservado nada, cosa que siempre termina de la misma manera: al primer hostal que llegué, conversando con un ingles que me mostró su bugalou, lo reserve por pura pereza de buscar mas y terminé en un horno crematorio de madera con limpieza bastante dudosa…. el baño, como los de todo laos, una mierda.. pero a quien le importa, tenia balconcito con hamaca mirando a un basurero. 

 

Puerto de Don Det
 
La isla de Don Det, es un espacio para no hacer nada… el mekong pasa despaciecito y de verdedad lo unico que se puede hacer es hamaquear y tomar cerveza. Eso si, tambien se puede hacer un paseo en kayak por las agas del mitico rio y ver los delfines (no crean que el amazonas es el unico rio del mundo con delfines de agua dulce) ellos, iguales que todos los defines del mundo, no se dejan tomar fotos y lo unico que se les ve son las aletas por aqui y alla, sin mucha gracia, vale la pena mencionar que esta especie es ñata; sin nada de nariz deben reventar las aguas del rio para abrirse paso. 

 

Como no hay foto de los delfiness.. una reoescavadora introvertida con el Mekong de fondo , como para poner algo
 
Seguimos hacia una cascada lo mas de bacana donde uno se puede meter y el agua es tan fuerte que lo empelota a uno, así que hay que hacerlo mirando hacia la rocca para que la gente solo le vea a uno el culo, cosa que se puede catalogar como una molestia pero, cuando se es testigo de las chicas entrando en bikini entonces es lo mas de entretenido. 

 

La cascada que empelota
 
Pasada otra remada larga (bastante dura) vuelve uno a llegar a otra cascada donde el Mekong completico cae varios metros… no imaginarse las cataratas de iguazu, es mas bien como el salto de rin en schaffhausen, solo que mas amplio y que uno lo ve mas lejitos. Las fotos no son expectaculares, fueron todamas con el celular. En vientiane, mi linda camara, quien sigue viva, vio y fue testgo, al igual que el dueño, como el apreciado y querido lente de todos los paseos, murio… Simplemente se revento por dentro… nada que hacer.. no hay arreglo.

 

El salto del Mekong
 
Con lagrimias en los ojos, bueno exagero, triste de no poder hacer fotos de la cascada, nos devolvimos montados en el techo del camion hasta otro punto donde volvimos a tomar el kayak y, despues de una remada durisima, llegamos de nuevo a la isla.

 

Don Det
 
Cerveza y mas cerveza, terrazas y terrazas, hacen como cuarenta grados centigrados y no hay nada mas para hacer. Este es un sitio de descanso.

Carretera principal de Don Det
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Vientiane

Vientiane será la única ciudad del país que puede llamarse ciudad pero si me preguntan diré que es algo así como un caucasia. Laos, al igual que Kosovo, es un país que si se deja solo en el mundo, no tiene mucho con que subsistir: quienes arreglan los cajeros automáticos son de Camboya, los pilotos de los globos son chinos, las carreteras del norte las consstruyen los chinos, la calle principal de Vientiane, una calle común y silvestre, hecha por japón, el puente que los une con tailandia, pagado, diseñado y contruido por tailandia… en fin. Vientiane es algo parecido a Prishtina, una ciudad que parece más pudiente pero la verdad es que es una especie de cascarón falso. Los edificios nuevos estan desocupados y los centros comerciales y restaurantes son caros para el pais que los alberga, es así que su clientela sean los embajadores y el personal radicados en el pais, o sean los turistas que obligatoriamente pasan por esta ciudad. El contraste con Vietnam es evidente, allá, más ricos y muchisimo más industriosos, carros hay poquitos, eso es evidente, los impuestos para adquirirlos son exhorbitantes y solamente la élite puede costear tamaños precios. El ciudadano medio vietnamita solo le queda transportarse en moto. En Laos se ven muchos carros. Acá en Vientiane aún más, eso sí, si uno mira las placas, las siempre azulitas dilomaticas, de ellas bastante se verá. 

Tal como Kosovo, lo que pulula en Laos son ONGs de todos los tipos y sabores, personajes fuertemente adoctrinados que a mi parecer hacen más mal que bien. 

Casi en su toalidad las ONG son regidas bajo principios de izquierda, es decir, en sus paises de origen, los voluntarios de estas organizaciones aborrecen con toda su alma los estratos sociales, las elites y todo lo que encarnan. Resumiendo las élites; circulos sociales que por su poder adquisitivo arman su propioo mundo aparte sin juntarse con los ciudadanos de a pie y, en cambio, viviendo con todos los lujos en pequeños circulos de iguales en los que pueden decidir, sin contar con las opiniones de los demás, como debe ser el desarrollo del país o ciudad, o el tipo de economia, etcetera, etcetera.

Los profesionales de las organizacioness no gubernamentales, al llegar al país pobre que tanto sueñan ayudar, obtienen, por el riesgo que ir a un país pobre e inseguro, unos salarios aumentados, además de ser pagados en euros o dolares. Instaurados en la ciudad capital del pais (Vientiane) o en el pueblito miserable que pretenden ayudar (puede ser un Tumaco) se transforman en una caricaatura amplificada de lo que tanto detestaban en sus países de origen; me explico, generan una camarilla de occidentales preocupados por el futuro del mundo, con salarios 15 o 20 veces más altos que los del país a ayudar, cuentan con empleados que son quienes verdaderamente hacen el trabajo de campo (y corren todos los riesgos), deciden sin mucha ceremonia que es lo que necesita el pueblito o país, ya que, por sus conocimientos y estudios superiores sobre los locales, se consideran más aptos para decidir que es lo que conviene y que es lo que no. 
Por las noches, a la hora de la farra, irán al sitio más cachetudo de la ciudad y obvio, no serán acompañados por sus amigos locales o empleados de la ONG, estos ganan en salario local; un poquito más que el mínimo y no podrán pagar las cuantiosas cifras que sus jefes europeos o estadounidenses estan dispuestos a pagar por una borracherita. 

Al final, en un país pobre se relacionarán con los poderosos o quienes tienen poder de desicion para poder sacar adelante sus proyectos, esoo sin contar amigos de la clase alta con la que podrán compartir afinidades culturales, artisticas y serán, a los ojos de los locales lo mismo que las elites de su país son para ellos: un grupusculo de privilegiados que andan en camarilla, sintiendose superiores a los demás (la élite occidental a causa de su poder adquisitivo, los miembros de las ong, encumbrados por su sensibilidad hacia la pobresa y su superioridad moral), tendrán un carro blindado, polarizado, o por lo menos más grande y nuevo que el que una persona rica local se puede comprar, y por último y más caricaturesco, deciden por los pobres que es lo que les conviene. 
No pretendo decir acá que las ONG sean malas, a pesar de su adoctrinamiento politico y su estreñida manera de ver la realidad, muchas veces impulsan cambios y hacen obras que los gobiernos simplemente ignorarian, eso no borra tampoco que ellos se parescan tanto a sus enemigos, la elite. 
Un ejemplo colombiano, cuando la policia decide matar a alguien, sea por accidente, sea por encargo, algo que ya nos tiene bien acostumbrados, sus superiores e inferiores, por pura solidaridad de cuerpo, encubren la situacion así sepan que detrás esté pasando algo raaro. En ese instante las ONG de derechos humjanos ponen el grito en el cielo y critican, con total justicia, el proceder de la policia y su ridicula solidadridad de cuerpo que a la larga tanto daño le hace a la institucion.

Si un comando de las farc, asesina, como nos tiene acostumbrados, a algun campesinno que en teoria ellos dicen defender, ahí si, las ONG se quedan calladitas. Para no alborotar el avispero dicen, sin embargo su comportamiento es igual al de la policia y los militares, solidariad de cuerpo, por ser la guerrilla de izquierdas prefieren no atacarlas para no estigamitizar a todos los grupos de izquierda con los que ellos se identifican, así sean concientes de que lo que hicieron las farc fue un crimen y nada más que eso.

En las ONG internacionales es siempre notorio como adoran a dictadores y autocratas de paises tercemundistas tipo fidel castro, chavez, etc, cuando por los mismos procedimientos que estos personajes hacen, si fueran hechos en su país por algun politico local, estarían pegando el grito en el cielo, llamandolo hitler o stalin y pidiendo su renuncia y carcel en el acto.

Tanto los militares, policia y ong se equivocan, a la larga, si no se purgan de los elementos radicales o sucios, el daño será para lo que dicen representar.
En fin, renego de las ONGs en este post porque Vientiane tiene muchos de estos tipos en carros grandes, porque Laos esta repleta de ellas y porque en esta ciudad no hay mucho que hacer, es, para usar el término más respetuoso posible, un cagadero; eso sí, con calles asfaltadas.

Para llegar a Vientiane debí esperar una hora a que apareciera gente suficiente para llenar el cupo de la van; esto, bajo el sol mas inclemente, en medio de una pista de aterrizaje sin aeropuerto a la vista, ahora intermedio entre plaza de mercado, campo de futbol, basurero y paradero de buses. Pasada la hora y contando con ocupantes suficientes, salímos hacia el lado equivocado… primero había que recoger algunas cositas en la casa del chofer y, a partir de ahi, seguimos con destino sur hasta que dos horas despues la llanta decidió pincharse, debimos esperar un buen rato y cuando por fin se veia Vientiane, el bus paró y nos hizo bajar… de nuevo la mafia de los tuk tuk había logrado establecer la terminal de buses bien lejos para obligar a los pasajeros a depender de ellos para llegar a la ciudad. De plano me negue a todos los ofrecimientos de los tuktuk, pedían demasiado. Logre hablar con un hombre de laos, pasajero en un tuk tuk y supe cuanto había pagado y hacia donde iba. me monté allí. Me hicieron bajar… al parecer se pelean a los extranjeros y algun personaje tiene derecho a ellos en algun horario o día preestablecido. Montado en un tuk tuk despues de una negociacion durisima, fui salvado por un grupo de ingleses que, por ser tantos, lograron bajar aun mas el precio. Por fin llegué.

 

Vientiane de noche
  
El monumento más importante de Laos
  
UN palacio que ya no me acuerdo que es
 

Vang Vieng

Vang Vieng era un pueblito como Nong Khiaw hasta que fue descubierto por los mochileros. Nong Khiaw era un pueblito como Muang Ngoi Neua, antes de volverse un destino nordico para los mochileros más avezados. Todas tres, bueno la primera ya lo és, terminarán tarde que temprano siendo pueblitos iguales, es decir, pueblos super turísticos solo para mochileros donde el pueblo, feo y mal construido, sirve como punto de partida para hacer kayak, trekking, y demás actividades que se pueden hacer en las bonitas montañas y ríos que las tres tienen atrás.
Vang Vieng es la más conocida por ser la más cercana, además de encontrarse justo entre Vientiane, la capital, y Luang Prabang, el sitio más turístico del pais. 

Aparte de barcos, canoas y ejercicios lo que más hace la gente en Vang Vieng es sumergirse sin complejos en farras hasta el otro día o, si tienen suerte fumar opio y meterse cuanta droga haya hasta que a la mañana siguiente se despierten en cualquier calle (o habitacion con alguna compañía que no recuerden haber conocido jamás en su vida) y de allí enguayabados o aun borrachos o drogados irán al hostal a dormir el resto del día. Para resumir, Vang Vieng es un party town. Los hostales son sucios, sobre poblados de visitantes, son caros, los locales son malhumorados (con razon – o sin ella) la comida no es especial y todos los tours que se ofrecen tienen en cuenta que deben empezar un poco tarde, a las 9 en vez de las 8 y además que en el recorrido deben haber bares para que la gente se emborrache y, una vez vuelvan al pueblo, puedan meterse otra farra mas en alguna de las discotecas que por los general quedan en el pueblo y después unos after party que quedan más alejaditos. Hay una razón para ello: La policía.

Como en casi todo país de la tierra la diferencia entre un ladrón y un policía solo radica en el uniforme y en la seguridad social. La policía, miembros del crimen 0rganizado, gozan de cierta protección por ser consideraos un mal menor. Los rateros, perosajes como los anteriores pero trabajadores freelance, no gozan de tanta proteccion ni estima…. exagero, aparte de los gringos y su visión militaristica de la policia, hay pocos paises en el mundo en que un policia no es considerado una persona baja y evitable.

En fin, mi chachara antipolicial viene porque la policia Laosiana tiende a hacer paseos millonarios. Para quien no lo sepa, esto consiste en secuestrar a una persona y llevarla de cajero automatico en cajero automatico l final de la noche donde pueden sacar el cupo comleto de la tarjeta en un día, y a la media hora, el cupo completo del siguiente., El método acá no es a mano armada sino armados con leyes (posiblemente inventadas pero para abusar de ellas… la policía) en fin, buscan solamente personajes que quieran fumarse un porro o opio o quien sabe que más, y los esperan a que, una vez hagan la compra, caigan entre sus manos y capturados y muertos de miedo, son amenazados de carcel y quien sabe que otros males, a menos que no paguen 1000 dolares!!! o hasta 1500 dependiendo de la codicia del oficial (y la pinta del drogado, clarro esta). Si la victima se reusa a pagar aduciento falta de fondos, una noche carcelarria le hará recapacitar (noche que no será registrada en los anales oficiales, obvio) así, victima, temblorosa, aceptará ir de cajero en cajero hasta que el cupo de su tarjeta no de más. Paseo millonario, en vehiculo oficial.

En fin, no está de más advertir que uno como colombiano (con todo el poder que esta palabra conyeba en paises extranjeros) lo mejor que debe hacer es alejarse lo más prudentemente posible de las super farras, no vaya a ser uno victima de rebote.

Dejando la noche Vangviengeña y volviendo al día, el paseo numero uno que se ofrece een el pueblo es EL NEUMATICO! Todos son alquilados por una misma compañía que aaprovecha para dejar emborrachar a sus clientes en los bares que hay en el recorrido ddel río. Pero, he aqui el gran pero, si el cliente llega tarde a devolver el neumatico, le essperan unas lindas multa. Para hacer posible multar a la mayor cantidad de clientes laas cervezas en los bares son promosionadas lo mas que se puede. Cabe añadir que eel rio no tiene ni cinco de corriente y se ven los borrachitos flotando en el mismo sitio oo remando desesperados para llegar a tiem,po. Como la gente no es boba, en el ulimoo bar toman un tuk tuk (otra mafia que aprovecha para esquilmarlos) y llegan tambbaleantes con flotador en mano po tierra. Por eso yo me fui en kayak! 

Los kayak son dobles, nosotros eramos tres, un par de alemanas muy queridas y yo, ssolo, debí remar con un señor coreano. Es evidente que a los asiaticos no les gusta moover un solo musculo, es tanto que el rio esta lleno de kayaks con chinos, koreanos, tailandeses, que se sientan en ellos mientras un guia rema por ellos. Mi coreaano decidió hacer lo mismo! Debí entonces llevar al principito hasta el primer bar ddonde, el hombre, asustado de verme tomando cerveza, adicionado a la insetidumbre sobre cuando llegaría a su destino, desapareció, imagino en un tuk tuk.
Se acuerdan de globito y su triste historia? Pues bien, me lo volví a encontrar y esta vez pude hacer el paseo que tanto quería desde hace tiempos.

 

Coreano remando en el aire
  
Vista de Vang Vieng
  
Globito spantando vacas para poder aterrizar
  
Camino hacia la montaña
 

Luang Prabang

No más botes, el tiempo no da. Además, aguas abajo hicieron una presa que obliga a los ocupantes del bote a bajarse y tener que tomar un tuktuk. Mi tiempo y paciencia no dan para tanto. Tomé entonces una vancita que demora 3 horas para llegar a Luang Prabang, aunque en esta ocasión se demoró cinco. Habían más ocupantes que sillas y yo, sentado en una sillita provicional, me quedé un largo rato viendo los campos de Laos, que son pobrisimos y pocos cultivos se ven. Los pueblos son polvorosos y de madera y la gente no sé de que vive… trabajarán en los pocos cultivos supongo.
Llegados a la famosa ciudad que nos recibió con unos calidos cuasi cuarenta grados, tuvimos que negociar otro tuk tuk hacia el centro pues la estacion de buses quedaba bien alejada de la ciudad y nadie queria caminar cuatro kilómetros con la mochila a espaldas en semejante calor.

Los tuk tuk son los taxistas de Laos, más que una agremiación son una verdadera mafia que, de alguna manera que desconosco, lograron convenser al gobierno que todas las estaciones de buses quedaran alejadas del centro (o pueblo) para obligar a la gente a contratarlos y poder esquilmar a los turistas o locales sin consideración alguna. Los precios van más allá de lo ridículo y, cualquier persona que esté de viaje por estas tierras debe evitarlos a toda costa a menos que sean un grupo de 5 o 6. En ese caso los precios son negociables, si como en el caso de quien esto narra, se ecuentra viajando solo, ahí lo más recomendable es hacer amigos en el bus, pues los necesitará para contratar a esos sinverguenzas (3 o 4 kilómetros a 40 grados de temperatura con mochila a cuestas no los camina nadie!)

Empecemos con la famosa ciudad que hasta ahora no hemos siquiera mencionado; Luang Prabang. Es chiquita; con el resto del día que tuve, apenas llegué de Nong Khiaw pude caminarla de extremo a extremo con un santuario incluído. Muy bonito, muy doradito, con budas al estilo indio y mosaicos hechos con espejos de colores. El calor es infernal; para escapar de él solo queda sentarse en una terracita al borde del Mekong para tomar cerveza y nadas más… lo mismo que uno haría en Magangué u Honda. Cuando se esté cansado de esa terraza su puede mover uno unos cien metros a otra terraza vecina.

La ciudad tiene un monte atrás que lo hace a uno sudar a chorros y tiene un templo en su cumbre que hace suspirar de tristeza a quien el morro subió. — Toda esta subida para ver este templito!? —. Bueno, amigo turista, lo que importa del morro no es el templo ni la gigantesca huella del budasaurio, la razón por la cual se debe subir es porque arriba se tiene una vista muy buena de la ciudad y sus campos circundantes, eso, claro está, si la niebla no los nubla, valga la redundacia, tal como me pasó a mi.

Abajo, se puede visitar un palacio real con su templo vecino y unos carruajes reales máás bien ordinariongos, pero eso sí, bien doraditos. Hechas estas visitas es obligatorioo volver a terracear mientras el sol de la tarde se va, y una vez el astro sol bien hundidito bajo la aguas del Mekong, se puede hacer compras en el mercado de la noche, que no es nada diferente a la avenida principal cerrada a los carros y repleta de ventorrillos en los que negociar precios es fácil y uno sale con la senzacion de no ser tumbado a diferencia de vietnam. Antes de renegar sobre vietnam, allá, tumbado y todo, sigue siendo mucho más barato que este país, así posean muchas más riquesas. Laos es caro para los estándares de la zona. Los hoteles en Luango Prabang son costosos. O será que ya me estoy volviendo amarrado?

 

Calles de Luang Prabang
  
Templo muy doradito
 
 
Buda tomándose una siesta
  
Un templo
 

Muang Ngoi Neua

Lo gracioso es que lo importante para hacer en Nong khiaw es meterse a una cueva donde la gente se escondía, en aquella época, de los bombardeos gringos, subir a un morro panorámico y remar en kayak. Digo gracioso porque eso hice… pero en Muang Ngoi!. Volví a tomar el bote que me había llevado el día anterior a mi destino pero esta vez aguas abajo. En un principio ibamos a visitar una cascada pero como estamos en elecciones la gente del pueblo no nos dejó entrar… vale la pena mencionar que Laos es comunista y las elecciones no son cosas que suciten muchas pasiones, solo se puede votar por gente del miso partido y lo unico que se puede observar son unas cateleras en cada pueblo con la hoja de vida de los candidatos y unos dominos mostrando los numeros para los analfabetos. Abajo hay otras hojas carta con otras hojas de vida, esta vez de militares muy condecorados con los mismo dominos pero esta vez rojos… deben ser los candidatos a la región. 
Resumiendo, las votaciones son obligatorias y en los puentes hay retenes para no dejar ir a la gente del pueblo. 
Volviendo al relato, no nos dejaron entrar, así que seguimos rumbo a Muang Ngoi y alli fuimos a la cueva, donde todavía se ven los utensilios que usaban para sobrevivir y más arriba, en la montaña, el mirador… no esta de más aclarar que en la subida se suda a chorros; acá el invierno acaba más rápido y el calor que hace es bastante.

Visto lo visto, almorzamos en una casita de una señora sentados en el suelo y después embarcamos para otro pueblo donde tomamos los kayaks. 

Me tocó con una española lo más de antipáticca que además de no querer hablar (si ibamos a estar juntos por lo menos 3 horas, alguito había que comunicar) y que para colmos solo quería remar para un lado. Medía hora despues desertó con las suerte que la novia de un alemán lo hizo también; así que juntos, Fabian y yo, remamos con buen ritmo por una hora más hasta que vimos el puente de Nong Khiaw, ahí mismo se nos acabaron las fuerzas.

Todo el viaje fue hecho sobre el Nam Ou, o río Ou, río que no es río sino más bien un lago pues de corriente, pocón, pocón. Si se paraba de remar el kayak se quedaba en el mismo punto.

 

Vista del rio Nam Ou
  
Atardecer en Nong Khiaw
  
Nam Ou
  
La vista del viewpoint
  
Calle principal de Muang Ngoi neua
  
Emocionante campaña politica
 

Nong Khiaw

Logramos tomar el bote hacia Nong Khiaw, parte de él descenderá en Muang Ngoi y parte seguirá hasta el final, yo me incluyo en este grupo. El bote, una canoa grande con una helice puesta casi en la superficie, va por un río sin corriente. En tres puntos donde los rapidos son más bajos de lo normal, debemos bajar de él y caminar hasta un punto más adelante donde embarcamos de nuevo. Las panorámicas iniciales no son especiales, aparte de selva, se ven uno que otro grupito de bueyes con las cabezas fuera del rio, sin embargo, a medida que el barco se acerca a Muang Ngoi, unas montañas encañonan el río y la panoramica mejora. Mitad del bote baja en el primer puerto y la otra mitad tambien, hay que cambiar de barco. Buena cosa, pues en el primero (unas 4 horas) las bancas son tan bajitas (10cm de altura) que da lo mismo sentarse en el suelo, las rodillas no dan más! El nuevo bote tiene sillas de carros pero solo cuatro, los que tuvieron suerte se sentaron, los que no, entre mochilas o en el suelo les toco seguir. Atrás hay dos enfermos, adelante como se puede se sienta una familia. Al igual que en vietnam los locales no se juntan con los extranjeros, no porque ellos no quieran, sino porque los conductores los hacen ir separados. Casi siempre la distribucion es: los extranjeros atrás y los locales adelante (normalmente los extranjeros van hasta el ultimo destino y los locales se van quedando en el camino donde más de ellos entrarán) Puede que esta division se de por practicidad o para evitar que la gente del pais se contamine de los enguayabados turistas, no tengo idea.
Sigo, Nong Khiaw es lo mismo que Muang Ngoi, pero con la carretera asfaltada y más bares y guesthouses. Rapidito encuentro una. Los otros, esther y brice, unos franceses y Laura y Phil, franco canadiense, toman otros. Comida, cervezas y se acabó el día.

Bueno, me adelanto, con las cerveas me encontre con otros franceses, el hombre, ya no me acuerdo el nombre, tremendo aventurero habia cruzado el oceano haciendo boatstop y despues termino como pescador en el caribe, un paseo de envidia.

Nong Khiaw tiene tres calles, allí se encuentra todo. Las atracciones son una cueva donde se escondian de los bombardeos gringos (si en vietnam la guerra y los bombardeos fueron injustos, aquí fue un verdadero crimen! intentaron volar todos los pueblos y habitantes del norte del pais) como habían tantas cuevas, los habitantes, en general, se las arreglaron para sobrevivir, cazando animales por la noche y pasando el dia encerrados. Hay al lado del pueblo un viewpoint como lo llaman ellos en ingles, y es un morro que desde arriba se ve el rio Ou, el pueblo y las montañas. Tambien se pueden hacer paseo en kayak. Pero eso lo dejo para mañana.

 

Pasando entre bueyes los rapidos
  
La vista
  
Puerto de Muang Khua
  
Nong Khiaw
  
El bote
 

Muang Khua

Bus de 5:30 significa estar en la estación un poquito antes, para poder encontrar un puesto en el bus. A la velocidad de un rayo, si bautizamos Rayo a una mula, salimos montaña arriba para terminar nuestra primera etapa solo unos kilómetros después del pueblo, pues había que montar cajas y cajas al bus con repuestos de moto que en Lao no se encuentran. Dos kilómetros más adelante se repite la misma faena, y así dos paradas adicionales marcan el tono del viaje. Omitiendo más detalles, una hora después llegamos a nuestra verdadera primera etapa, la frontera vietnamita. El papeleo es facil, otra vez en el bus y dos kilómetros recorridos, nos detenemos en la frontera de Lao, allí la cosa en teoría es sencilla; pedir la visa on arrival, 30 dolares de costo pero depués hay que pasar ppor cuatro casillas más en las que serán pedidos dolares o kibs para pagar estampado del pasaporte, tarifa de turismo, un papel amarillo raro y por último una medición de temperatura para el ébola. En cada casilla el valor pagado, en parte, terminó en el bosillo del funcionario. Con nosotros viajaba una canadiense, a la pobre la desplumaron. Vaya uno a sber porqué, a ella le sacaron un buen monton de dinero. Ella furiosa, el resto del bus muerto de la risa.
Otra vez en bus y con una nueva estampita en el pasaporte, pasando por unas carreteras bastante malas y curveadas, hasta arrivar los primeros pueblos, allí paramos para dejar los repuestos en dos o tres locales de motos y por fin, a la misma velocidad de Rayo llegamos a nuestro destino, Muang Khua, lugar para tomar el bote que nos llevará a Muang Ngoy Neua, el destino de unos, y Nong Khiaw, el mio. Encontramos el puerto rapdito pero nos pidieron a nosotros cinco, un millón de kips. Casi 25 dolares por persona. Decidimos todos quedarnos en un albergue de madera para esperar a mañana si encontramos alguien más que nos ayude a reducir la carga monetaria del paseo. Los cuartos son más bien rústicos pero valió 3 dolares, así que ninguna queja con eso. Iba a dormir con la alemana y la canadiense pero al final terminé con un francés que es mago y que se paga su viaje haciendo magia en los pueblos. El cambio de cuarto vino con ventilador y mosquitero así que no me puedo quejar; ademas, incluye baño turco que ya utlizado se puede decir que es bastante difiícil de usar. De ñapa, una terraza que se bambolea con el viento pero que tiene una buena vista sobre el nam Ou, o el río Ou. Todo por acá pasa muy lento; al fondo se oye musica lenta, al frente se ve el “puerto” donde la carga y descarga se hace con toa la calma del caso y, si tiene que empujar la canoa que se encuentra encallada, lo hacen con bastante lentitud. Al fondo canta un gallo y pocos pajaros terminan de rellenar el fondo del ambiente.

David, el mago, hace magia a todos los Laosianos (si este gentilicio existe) y así les saca información sobre los buenos precios. Un arte bastante útil cuando uno viaja en paises que los precios son doblados o triplicados para los turistas. En fin, la vida nocturna acá termina temprano a menos que uno se haya aprovisionado de buen licor, casi siempre lao lao, el wisky de arroz que toman en a region.
Mañana será otro día.
 

El bus… parece buenno pero es una mierda
  
El hostal
  
Muang Khua
  
El cuarto