Camino de Santiago – Peregrinos

En el post anterior había insinuado que nosotros éramos de lo peorcito que el estatus peregrino podía tener, o, al menos eso creíamos, hasta que nos juntamos con el camino francés y allí encontramos a los gringos. No vale la pena mencionar – pero lo hago – que a partir del momento nuestro status subió a cotas heroicas y por fin tuvimos personajes frente a nosotros a los cuales podíamos ver por encima del hombro, envueltos por nuestro nuevo aire de superioridad moral peregrinística. Ahora bien, para clarificar bien en qué categoría entrábamos nosotros debré primero mencionarlas todas.

En primerísimo lugar se encuentra el peregrino experto. Este personaje es el verdadero, único, puro y auténtico peregrino pues ya se ha hecho mínimo tres caminos, nunca se hospeda en hostales o pensiones, solo en los albergues públicos. Lleva su comida consigo y cocina todas la noches. Se siente orgulloso de gastar solo 10 euros al día, tiene todo el tiempo del mundo, y, si acaso tiene problemas físicos, se quedará en un mismo pueblo por tres o cuatro días pero, jamás de los jamases tomará un bus.

Peregrino que hizo el camino en 2013 y al parecer le gustó

El peregrino primíparo. A duras puede caminar, pues no le caben las ampollas en sus pies. Después de tres kilómetros ya está cansado y cojea, desde que empieza, hasta que termina el día; sus días no son baratos y no se encuentra a gusto en ningún lugar. Si duerme en un albergue se siente orgulloso por lo poco que pagó pero no soporta la suciedad e incomodidad. Si se queda en una pension, se alegra por la comodidad, pero se siente mal por haber traicionado el credo peregrino. Ya se ha comprado la conchita y las flechas amarillas que ha bordado en el exterior de su mochila, la cual, grande y nueva, está preparada para el armaguedón. Todo lo que posee en su interior es nuevo y de marca.

Con amigos del camino, Francesco y Andrea

Peregrino devoto. Es espiritual; ha llegado al camino para encontrarse a si mismo, para rezar (si ya ha encontrado a dios) o para agradecerle al altísimo por haberle curado de alguna enfermedad o para pedirle por el alma de su hermana, hija o familiar difunta en penosa enfermedad o trágico accidente. Tiene bordado en su mochila los símbolos religiosos del camino y va dejando fotos del santo, la virgen o su familiar muerto, con mensajitos escritos a mano. A este peregrino, al parecer, solo le gusta el camino francés.

Vírgenes y fotos de familiares

Deportista – Minimalista. Casi siempre aleman, este peregrino es un autentico masoquista; se camina unos 40 kilómetros diarios y cuando hace cincuenta, orgulloso, se encarga de restregárselo en la cara a quien ose quejarse de dolores. Su mochila es diminuta y solo contiene una muda. Todo su recorrido está debidamente registrado en Strava. A las 6am ya está caminando. A las 8pm ya está en su cama dormido. Su máxima aspiración y motivo de orgullo es hacer todo el camino en 20 días.

No hay fotos de los deportistas, pasan muy rápido, pero aquí dejo los tenis que dejan como ofrenda

El turista. Su paseo dura entre una y dos semanas. Cada día le vale una fortuna pues come en restaurantes, se queda en hoteles o pensiones. Su mochila es gigantesca y está cargada de souvenirs que compra cada día pero eso no es un problema: la mochila es transportada cada día a su próximo destino por alguna compañía dedicada a ello. La ha contratado desde antes de partir. Camina poco y cuando se cansa toma un taxi. Cuando vuelve a casa contará la historia de viaje a sus amigos, coloreada de tintes heroicos, que distará bastante de la verdadera.

Mini van que lleva mochilas y bicicletas

El gringo y el chino. Contrata un paquete de ocho días con todo incluido y viaja en grupo. Comienza a 100 kilómetros de Compostela, justo para recibir el diploma del peregrino. Va con su pasaporte de tienda en tienda para llenarlo de estampitas. Obviamente alguna compañía lleva su mochila. Cada dos pasos se toma una selfie y, si entrenó mucho hará su trayecto en poco tiempo, y, si no, tomará cada día un taxi una vez tenga las dos estampitas reglamentarías. Su mayor orgullo es ver su credencial del peregrino llena de estampitas y recibir su diploma.

Gringos de paseo

Estampitas y souvenirs

Nosotros, por andar en el camino del norte, es decir, el de los alemanes deportistas, nos encontrábamos más o menos entre la categoría de los primíparos y los turistas. Nos quejábamos y estábamos cansados desde el kilómetro cinco (yo). Los pies estaban destrozados y cuando habían distancias largas, booking ya tenía su reserva hecha. Cuando los pies no me permitieron dar un paso más, bus o hitch hicking se hizo (pero con vergüenza). Al principio hicimos muchas fotos, después nos dio pereza. No nos interesó el diploma del peregrino, y el pasaporte solo lo usamos para podernos quedar en los albergues públicos. Los peregrinos expertos nos veían demasiado turistas. Los primíparos nos encontraban demasiado cómodos. Los deportistas nos consideraban muy flojos. Los turistas nos veían demasiado sucios y afortunadamente nos salvamos de ser considerados light, plásticos y vacíos, pues no nos encontramos con peregrinos devotos. Los gringos y los chinos solo los vimos en los últimos 100km así que el trato con ellos fue nulo. Ni idea como nos consideraban.

Nosotros en cambio nos sentíamos todos unos heroes deportivos cuando caminábamos más de 30km. Nos juzgábamos turistas gringos y nos daba vergüenza cuando solo avanzábamos 18. Nos creíamos súper expertos cuando el día salía barato y nos quedábamos en un albergue público. Nos sentíamos unos traidores, peregrinos de baja calidad, cuando dormíamos en pensiones y desaparecíamos nuestros euros en unos buenos vermouth. Nos sentíamos devotos si pasábamos una hora sin hablar. Durante casi todo el camino nos considerábamos y creíamos que nos consideraban bastante flojos y cómodos hasta que nuestro camino norteño se cruzó con el francés y pudimos apreciar a los gringos y chinos en acción. Ahí, nuestro estatus subió y pudimos por fin mirar a otros por encima del hombro.

Casi todos los peregrinos primíparos hacen trampa en algún momento, sea por cansancio, problemas físicos o hartazgo. Hay otros que se toman muy en serio eso de caminar y juzgan duramente a quien sea que haga trampa. Pero bueno, cada cual hace su viaje como buenamente pueda. Lo que es seguro es que uno juzgará a los demás tan intensamente como es juzgado, sin embargo, con trampa y todo, el camino implica un esfuerzo físico alto que dejará marcas en los pies durante varias semanas y las marcas de la cabeza quien sabe cuanto tiempo durarán.

 

Orgullosa bajo la lluvia

No tan orgullosos después de caminar 5km

Mensajes super profundos que dejan los peregrinos espirituales

Típico albergue público de galicia

Almuerzo de restaurante de cacerío

Nutritivo almuerzo para los trayectos sin cafés ni restaurantes

Camino del Norte: Paisajes de Cantabria y Asturias

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Día 106 Santiago – Chillán

Rápidito: Rutá rápida, se llegó antes de lo pensado, cambio de aceite (estabamos un tolín pasaditos) y adivinen quien se enfermó? Ya me tomé lo que me quedaba del botiquín, así que mañana me compraré la billetera en noxpirin o algo que a la gripa le ponga fin, ja, que original.

Cultivo maiz

Creo que es tabaco

Viñedo Molina

Otro viñedo por Talca

Maiz

Día 105 Santiago

Ya por fin le encontré ciudad parecida a Santiago. Ya se que las comparaciones son odiosas, pero en este caso Santiago saldrá mejor librado. La ciudad en cuestion es Vancouver; Santiago tiene mejores vías, mejor sistema de transporte, aceras más grandes, es mucho más grande y estoy seguro que tiene una vida cultural mas ámplia, aun así las dos se pueden clasificar como sosas, son ciudades ni fu ni fa, que no producen en el visitante ninguna emosión sea positiva o negativa, simplemente son ciudades y ya; les falta como caracter. La solución para Santiago es fácil: que llenen el acueducto con anfetaminas y mediante un proceso de hipnosis masiva haga que sus habitantes no hablen de negocios todo el tiempo.
Hoy el tour fue: laundry, ir a buscar el filtro y la parte rica de santiago.
Laundry fácil, estaba al lado.
El filtro si fue más complicado, fui primero a una tienda nikon que queda cerca de acá y resultó que no habia filtro con mis dimensions así que me mandaron para el centro a una tienda que se llama mundo fotográfico que es donde se consigue absolutamente todo y precios “rasonables”; mentira! mi filtro si estaba pero pretendían vendermelo a 8 veces el valor real (eso lo se porque sé cuanto vale en usa) así que con con toda la resignación del mundo me concentraré en cuidar mi lente ya que no tendrá filtro protector durante un tiempo largo.
La parte rica de santiago fue el barrio las condes y vitacura que son bastante grandes con edificios modernos, restaurantes, malls, tienditas carisimas y todo lo que un barrio rico debe tener (más si es tan grande como estos), a mi parecer tiene más aires de una ciudad de estado unidos (estos barrios) que uno europeo, igual creo que valió la pena la caminadita.
Bueno, mañana parto, le quité un día a Santiago para poder conocer concepción y valdivia, así que Talca también voló (no tengo intenciones de meterme a otro tour viñedo) y los saltos de laja también.Negocios en vitacura
Las Condes
Patios interiores en Bellavista
Bares en Belllavista
Muro en Bellavista
Fachada en Bellavista

Día 104 Santiago – Valparaiso – Viña del mar – Quillota – Santiago

Lo que se hizo fue un loop grande para conocer Valparaíso y su anexa viña del mar y para pasar por la zona aguacatera de Quillota que quedaba justo para devolverme.
Como para renegar de una vez y después describir con calma la ciudades diré que es verdaderamente desesperante todo lo que hay que pagar acá para moverse: desde el ticket para poderse mover por Santiago (10us dia!!!) hasta los peajes de 1us (y son muchos) hasta para encontrar parqueadero, ya que acá todas las cuadras estas concesionadas, todos los caminos también, todo, por todo hay que pagar y siempre unos precios que si los ponen en Europa allá habría revolución… ya se entiende porque los estudiantes se mantienen peleando acá (y ojala sigan…) Ahora, si Chile es el modelo económico que Colombia quiere emular, pues en ese caso vamos a ir por el lado equivocado y nos buscaremos más problemas de los que ya tenemos.
Habiendo renegado ya, empiezo: La vía es toda una doble calzada, aburrida como todas ellas, pero metiéndose entre unas montañitas medio desérticas pero con un frío bravo (había hasta neblina) y a los 120km de haber salido llegué a Guayaquil!, no es mentira; Valparaíso es igualitica a la ciudad ecuatoriana, edificios viejos decadentes, desorden absoluto en las calles (afortunadamente acá pitan poco) y hace frío, la ciudad para resumirlo es muy fea (al igual que la ecuatoriana) pero tiene todo lo que no tiene Santiago  (vida, carácter, emoción …). La ciudad consiste en una zona plana con los edificios de los 40 al los 60 completamente decadentes y los cerros que (solo hay dos recomendados que de verdad es uno) se llaman concepción y alegre que tienen casas como las de caminito, sin ninguna gracia a no ser por los grafitis, el resto de los cerros son unas comunas o favelas bastante regulares y nada recomendadas para visitar.
Como ya he dicho, la ciudad es fea, muy fea, pero sus grafitis son quienes le dan la vida (al menos estéticamente) porque no son grafitis sino más bien arte urbano muy bien logrado a mi parecer (algo como lo que ya les había mencionado de Iquique), solo por ir a ver los grafitis se puede hacer el tour de la ciudad y verla con otros ojos; además de esto, es una ciudad medio bohemia, medio artística, medio caótica; para resumirlo otra vez, tiene una personalidad fuerte pero entradora.
De ahí salí hacía viña para almorzar allá y conocerla, no le gasten tiempo, no vale en lo absoluto la pena (si van a hacer el viaje, que sea para Valparaíso no para viña). Vi un restaurantico bueno (no quería comer comida rápida) y me pedí con todas las ganas del mundo unos camarones apanados y una cerveza fina chilena. Fiasco! La cerveza carísima (cuando vi el precio pensé que me iban a dar un litro o algo así) resultó ser una botellita minúscula, de muy buen sabor eso si. Los camarones si fue un autentico robo: 8 camaroncitos y una torre de papa frita (si nos atenemos que valían 25us se entenderá porque estaba tan defraudado si este iba a ser mi plato calidoso de la semana), al final completamente lleno de papitas pase para el baño y quedo patente que no era el único tumbado, todos tenían una porción minúscula de lo que pidieron y una montaña de papitas.
Acá en Chile gusta mucho lo gringo, por eso los restaurantes buenos son franquicias de negocios gringos. Para no alargar la cosa, mañana me iré al barrio de los restaurantes y me comeré lo más caro (y bueno, como no) que encuentre para sacarme el clavo.
Se terminó de dar la vuelta rápida por viña y salí rumbo a Quillota que es donde hay cultivos de aguacates (causantes de una incalculable frustración y casi – sin exagerar – quienes me indujeron a hacer este viaje). A los cultivos no entré, solo los veía desde las cercas pero con lo que se ve basta para saber más o menos que tipo de técnicas usan para cultivarlos.
Llegué a Santiago sin gasolina y no me varé por los pelos.
Olivar en el camino
Un allende no muy querido
No es un poster, está pintado en la pared
Sistema de transporte del siglo XXI
Valparaíso
Plaza de Armas de Valparaíso
Puerto Valparaíso
Playa en Viña del mar

Día 103 Santiago

Hoy el filtro UV que protege el lente murió de muerte natural; solo si tomamos en cuenta que la ley de la gravedad es tan natural como cuando llueve y uno se moja. El lente sufrió unos rayoncitos pero después de mucho tomar fotos parece que no es grave.

El tour de Santiago empezó en la providencia donde salí en dirección al centro bordeando un rio que parece ser el hermano mayor del rio marmato, no se pescan pescados sino infecciones porque como buen rio minero, por sus aguas bajan mercurio, cianuro y quien sabe cuantos más metales pesados y químicos corrosivos. Al lado de este rio hay una parquecito que va en la misma dirección que la avenida providencia yendo directo al centro. Este centro no es nada especial a mi modo de ver; el barrio que le sigue, llamado Brasil tiene más carácter y si se pasa al otro lado del rio está el barrio bellavista lleno de bares y restaurantes que es la zona de rumba de los chilenos; se ven cosas muy bacanas y si se quiere salir de noche, este es el lugar. Ni de Brasil, ni de bellavista hay fotos porque como había dicho antes el filtro del lente estaba quebrado (y yo no lo había podido quitar), me tocó regresar al hostal para quitar el filtro con un alicate que tengo en la moto, limpiar el lente y listo, para el siguiente barrio: las condes, este es un barrio cachetudito con edificios modernos y restaurantes caros, todo con apariencia de ser buenísimos (no me voy de acá sin comer en alguno).

Logré en una Copec (las bombas de acá) comprar el ticket de ayer, valió la bobadita de 10us, eso es lo que pasa cuando se privatiza todo! Acá no se puede parquear en ningún lado sino se paga y si se quiere entrar o salir de Santiago, prepárese para pagar que acá no hay nada gratis, es más nada barato. (Ese creo que es el sueño de los dirigentes colombianos, que uno pague por todo)

El hostel donde estoy no tiene internet (increíble, en Santiago, capital de chile, donde se ufanan de ser el único polo de civilización de toda suramerica y no hay internet!) así que esto se los mando desde un café.

Hermoso rio; no huele, pero ni se les ocurra tocar sus aguas

Parquecito que bordea el rio y la av providencia

Un perro feliz

Centro santiago

Policia montada chilena

Mensaje para el presidente chileno: Con las nuevas tecnologias para tener ambiente controlado dentro de edificios se podría evitar que un palacio presidencial tenga más aires acondicionados que banderitas nacionales.

El tipico marrullo de cables al lado de un edificio moderno

La conde

Día 102 Mendoza – Santiago. Cachay, huevon como estai, pues bien, no ve que volví a chi chi chi le le le

Buen día; todo empezó con dos opciones: o tomar la ruta 7 que lleva al paso los libertadores o ir por los caracoles en trocha para terminar en la misma frontera; no se necesita ser un genio para saber que ruta iba a tomar yo, obvio, polvo, trocha, paramo y ojala bastantes dificultades fue la opción del día y para ser sincero, no defraudó.

Para empezar, caracoles es el término argentino para lo que los gringos llaman tirabuzón o sacacorchos y lo que nosotros llamamos… no le tenemos nombre, pero para que se hagan la idea, un matasanos, frijolera o minas, o sea, curvas a más no poder.

La salida de Mendoza lo teletransporta a uno a Sincelejo, con una vía de cemento en la que ningún bloque coincidía con el siguiente, el paisaje era semi desértico (pero imagínense los potreros de una finca ganadera), un calorcito como el de allá por la mañana, solo faltando los marranos costeños y niños empelota.

Así por esta vía iba yo hasta que se acabó el cemento y empezó la trocha y con ella la montaña que para hacer las cosas más emocionantes empezó a subir. Muchas curvas, buen paisaje, ciclistas haciendo una ruta bastante difícil y vanes con turistas por montones.

Se alcanzan a ver una que otra vicuña y de pronto… el Aconcagua!, les anexo las foticos. Mientras descansaba viendo el nevado, me dio por mirar la moto (cosa que casi nunca hago) y me pareció que la farola delantera estaba torcida. Una revisión más minuciosa indicó que de hecho estaba suelta; decidí que cuando llegara a Uspallata o uspashata en argentino, la iba a arreglar.

Llegue allá a las 12 del medio día dejándome como resultado, toda una mañana para hacer 100km! Con este ritmo me iba a demorar bastante para llegar a mi destino y resultó que para llenar de gasolina la moto me tocó hacer fila una hora! (esto es una de las cosas que más me desespera de argentina, se toma eternidades tanquear), para después proceder a desarmar los plásticos frontales y arreglar el foco; es el primer daño achacable a la moto, ya que los soportes de la farola se reventaron y no teniendo como arreglarlo por las buenas se procedió a hacerlo por las malas (pero con cariño) con la ya bien famosa y útil cinta McGyvver y después a almorzar.

Salí de allá a las dos y todavía me faltaban 250km y una frontera por pasar. Como paréntesis recomiendo bastante una pasadita por uspallata, es bastante bonita.

De ahí en adelante la vía es a 2600msnm entre montañas que se deben ver muy bonitas con nieve y que de hacho son esquiaderos ya que se ve los lift que se utilizan para subir esquiadores.

La próxima parada fue el puente del inca que para describirlo utilizaré la expresión de una man que tenía al lado: “Che, que boludez!”, no recomiendo hacer todo ese camino para ver una formación rocosa nada especial.

Llegué después de pasar un túnel a chile y todavía no había hecho la aduana ni la salida de la moto en argentina; estaba listo para madrear a todo el mundo y a la vida (estaba seguro que me iba a tener que devolver quien sabe cuantos kilómetros) cuando apareció la aduana chilena que además era argentina! Para acortar me demoré una hora allá porque yo no era del mercosur y me tocó ir a otro lado por un papel “select”, que después de mucho averiguar resultó que era el formato celeste (ahh, los acentos!..) en el mientras tanto me conversé con todos los policías de la frontera. Este proceso lo tendré que hacer un montón de veces en un futuro no muy lejano…

La bajada a chile, buenísima, si no fuera porque los conductores parecían suizos, si el letrero decía 50km ellos bajaban a 50km, si había doble raya, nadie se pasaba, si habían curvas frenaban un montón y si habían rectas aceleraban más que mi motico negándome cualquier posibilidad de sobrepaso y como yo no quería pasarme de una forma agresiva, me fui detrás de ellos (y todos ellos detrás de un camión) hasta andes donde la vía se volvió doble calzada.

Para pasar por la autopista metropolitana se necesita un ticket especial que leen los radares y adivinen quien no tenía? Hice todo lo posible por obtenerla pero a pesar de toda la ayuda de los chilenos no se pudo, en la única bomba donde lo vendían estaba mala la máquina y me tocará comprarlo mañana para que no me multen (ya me dijeron que todo estará cerrado… así que para el lunes)

La entrada a Santiago fue rápida, al parecer no es una ciudad grande (a pesar que vivan 8 millones de personas)

Yo subiendo por villavicencio

Aconcagua

Entrada a uspallata, da envidia, no?

El que quiera más curvas…